miércoles, 24 de mayo de 2017

toda la calle està cubierta de hojas
que  perfuman tonalidades
fucsias, ìndigos y marrones.
se van transparentando
 mientras su
cabo se seca sonriendo.
es veneno puro la canciòn
sostenida en lamentos
de tiempos y esperas en esas
hojas que no llegan a vos porque
se incendian en la guantera
del corazòn.
*un abrazo de fuego*

martes, 23 de mayo de 2017

susurro que la estatua sin cabeza
siente y lleva la misma fragilidad y tristeza
que la otra estatua que mira penosa
sus pies que se mojaràn con el agua.

desde el patio atrapo la visiòn de brazos
y piernas de yeso de muy mala calidad.
se rompen de a ratos. y caen en el pasillo.
el cuerpo, esos cuerpos a gusto de alguien,
se van muriendo sin agonizar.

la pelìcula sigue pero no puedo dejar
de imantarme hacia esos brazos que pierden
forma. hay dos dedos convertidos en polvo.

en añicos, nuestros corazones, porque no pueden juntarse
para saborear la revelación que desde
el pasillo se asoma y va bajando los escalones
sacando fuego desde sus manos.


llego a casa y analizo cuando serà mejor hablarte
de nuevo y contarte todas las novedades.
la luna me dijo que ahora se va un rato a descansar
a la casa de  gèminis; confesò que se va a esconder
asì respondo todo lo que vengo postergando.

la estatua sin cabeza fue trasladada
y dejaron un par de sus sentimientos en el piso.

ayudame a entenderlos.

lunes, 22 de mayo de 2017

estoy obligada a mudarme,
mudarme de casa
y de cuerpo.
de las esperas que no quiero dejar
asì porque sì.

el incendio eterno, el mismo que apareciò en el verano,
se convierte en  una visiòn que se va desvaneciendo
entre las luces de la calle y las diagonales cortadas
por nuestros abrazos que duermen.
los tuyos corren. los míos suben montañas.

es la velocidad del corazòn la que me dijo
que me acerque y hablara. y manifesté una discursiva
 que para los comensales de noches
festivas
le faltarìa coherencias.
vi gestos que ignorè.


pobres ilusos, viven sin emociones y
sin el dolor del abandono. sostienen la
violencia de la hipocresía social, sonriendo
como si nada pasara.

en cambio yo lloro. y me lamento el perder amores y objetos.
lloro por no tener el otro libro.
por no terminar de leer
el que empecé en tu casa porque en esas horas vos dormìas.
. y te nombro. me hago cargo de
querer y que no me quieran.
eso me dijo el àrbol
cuando lo ayudaba a vestirse.

estamos planeando la resistencia de los sentimientos.

y voy a trepar las ramas que ese dìa seràn fuertes,
porque me deben caricias y abonos;
asì,  sin necesidad de forzar
cerraduras, voy  a entrar a la casa y llevarme tus libros.





domingo, 21 de mayo de 2017

los árboles se visten
con certezas y vientos.

la literatura dio un pique
y explotó con sonrisas.

es otoño. todo es mágico.

sábado, 20 de mayo de 2017

pasamos arrastrando las maderas
que serían los estantes de las desilusiones.

nombramos a las personas equivocadas
y no nos hicimos cargo.

dejamos de vernos.
del todo.

me dejaste de verdad,
porque ella desayunó con vos,
mientras toda la lluvia
inundaba mi cama.





viernes, 19 de mayo de 2017

cruzada

cuando te cruzó la espera
el cuerpo empezó a desvanecerse.
ella te escribió, y respondiste.
y supe que tenía
que atacar lo único que
tenía de vos hacia mi:
acciones escondidas
y subestimación.


la mirada tiene la visiòn de las horas que bailan
contentas de insomnio acurrucado en silencio.
las palabras, casi interrumpidas, por los pestañeos
del cuento preferido, se pierden un poco cuando
se fijan en vos.
la tormenta rompe las nubes, los àrboles, los postes de madera vieja
 y el resultado es el
tendido elèctrico haciendo chispas;
y explota màs fuerte que siete truenos juntos.
 todo se apaga.

tengo  miedo. nada es calma.
la oscuridad asusta y las frazadas
no son suficientes para dar calor.

hace frìo, la humedad no alcanza para entibiar
estos descensos emocionales
en los que analizo y teorizo en ensaladas
de despedidas.

entonces, animada,
te estaba escribiendo para que me cuentes de tu dìa,
saber algo,
y casi al instante reaccionè
que no te interesaba entender
que las acciones molotovs de
mis discursos estaban heridos de muerte.

y vos, ya cadàver, que no me sabès traducir.

entonces  me ahogò la tenebrosidad
premeditada
de tu abandono.

ese abandono que me diste a cuentagotas
y
del que todos mis dolores y heridas
sangrantes
tuvieron que hacerse cargo
porque  vos