martes, 17 de octubre de 2017

un cuerpo
que tirò violencia sobre mi dignidad, eso prefirieron mis amigues.
cuando no importàs, cuando sos menos que un
machito los nùmeros de kilòmetros cerebrales son infinitos.
puentes de algodones de azùcar con la màquina en cortocircuito;
asì tiene que funcionar la cabeza  para que todo sea olvido repentino.
huir de los espacios en comùn sin ceder los propios.
seguir viviendo, no acercarse, estar en los cuentos y seguir riendo a carcajadas.
que hay dolores y que los discursos casi siempre son falsos.
mi cartel palmerìstico de neòn lo sabe.
mi sala preferida de cine tambièn;
las papas con salsa criolla, las caìdas absurdas, la terraza,
los librerxs, los bigotes del gato, el vecino, el otoño eterno
 y la feria de la plaza tambièn.

todos ya lo saben.

y por eso brindamos ayer.
en eterna complicidad.

martes, 10 de octubre de 2017

estornudo y escupo noche encapotada de pruebas
bàsicas para testear el brillo de los talones.
hay muerte premeditada en el nido de barro,
se oyen alaridos de tiempo envejecido a causa
de paseos sin regresos y el viento crea y mece
burbujas oscuras para  descansar acontecimientos.


llevo mis llaves colgadas del tìmpano
escuchando el amor de oportunidades
que dejaste ir. empapa la vergüenza y
el cuerpo se rinde ante el suelo fangoso
de deseos tristes porque no es apto
para árboles y lombrices blancas.

cuando se mata, cuando no se sirve, cuando
no se es ùtil, cuando no se es imprescindible,
cuando la transparencia de ser sin mentiras asusta,
aparecen los vuelos cìnicos, acuchillando la distancia.

herida de muerte, siempre agònica, se camina entre
la no espera y los precipicios mentales que tienen los
brazos listos para sostener  pequeños versos que lloran.


jueves, 5 de octubre de 2017

Mi lugar favorito cambiò los colores pero
no deja de ser triste y lleno de ansiedad.
Tratè de tener el positivismo que tenès vos,
y que sòlo una vez te escuchè decir,
pero no me sale. Fueron años de espera
para unas palabras hermosas que las anotè
ligeras y desordenadas  mientras el taxista me charlaba de lo
difìcil que era trabajar en el turno noche.

Me miro de reojo en el espejo que hay en el baño
mientras me cepillo las piezas dentales, y creo
que soy muy fea con estas arruguitas acentuadas de  tanto 
apretar los ojos  y con estas nuevas canas
regadas por las penas de las ausencias y decisiones.

El ùltimo pibe que dijo pasarla bien conmigo
fue violento. Malo. Y si fuera por èl, hoy, serìa
merecedora de su amistad. Fue lo que me ofreciò
despuès de decirme que èl se dedicaba a probar personas.
¿No probàs vos?
No, contestè, con sus agresiones de borrachera del dìa anterior
clavándose en el ùtero.
Cosa rara las personas que saben camuflarse; escondiendo su
oscuridad.
Mi lugar favorito cambiò los colores y por suerte
sigue siendo maravilloso aunque el miedo aparezca
chorreando sangre desde mi vagina hasta enchastrarme 
los talones.
De la violencia no quiero nada. Menos engendrarla.
Mi lugar favorito acaba de cerrar.


 

lunes, 2 de octubre de 2017

Tosì hasta el extremo de pensar que morirìa ahì mismo, atragantada por unas gotas de agua caliente sarrosa. En cada tos sentìa el aire que ahogaba y los ojos llorosos, los cachetes inflamados y las manos queriendo actuar pero sòlo manoteaban el aire, rozando la cortina verde espantoso, decorada con hongos ya negros. Cuando todo ese espanto pasò, la sensación de muerte bailò en mi cabeza. Pensè que si de verdad morìa iban a encontrar algún calzón sucio entre la ropa limpia, algunos folletos con  ofertas y muchos tickets de compras. Entonces, como medida principal del dìa, despuès de terminar de ducharme, tendrìa que eliminar esas cosas que me rodeaban y confirmaban lo patètica que era.
Tengo una teorìa, entre muchas:  necesito analizarme segùn las compras que hago en el mes. Por ejemplo: en agosto consumì 15 cajas de arvejas, 20 de garbanzos y 10 de lentejas. Un total de 8 kilos de zapallo anco, 1,758 de zanahoria y unos 4 kilos de tomates. Tambièn 14 paquetes de tostadas de arroz clàsicas Ser, que segùn recordarìa, un total de dos paquetes se humedecieron. Consumì un paquete de 500 gramos de Polenta. Siete Savora de tarrito, 15 sachets de 250 gramos y 8 de 60 gramos. Eso serìa el ranking del supermercado. Cuando analizo la dietètica es màs divertido. Despuès, la facturas de los Libros mejor no verla. Ahora llegò la de un cuadro que tendrìa que ir a retirar muy cerca del Barrio Chino, lo que serìan unos tickets muy Kitty.

Luego de toser y volver a la calma, sin dejar esa sensación de paso al otro mundo o en el estancamiento eterno de este, sincronicé razones para las cuales sonreìr un poco. No llegarìan. Con porro sì. Y en demasía.

"La gente quiere fama" dijo una amiga una tarde donde el calor era perfecto, el cielo sùper encapotado y los barrenderos unos pichones de agentes encubiertos con muy mala actuación. Contamos la cantidad de estatuas que habìa en sòlo esas cuadras que miràbamos. En nuestros pueblos, el monumento a la madre, era el lugar o el punto de encuentro para lo que fuere.

Y acà, la paradoja, de estar abortando.

martes, 26 de septiembre de 2017

ceno nubes, cuatro estrellas, una luz verde pasajera y tres planetas que nacen desde la ventana. vomito telas mal estampadas.

Mi amiga ahora se medica. Està empastillada. O mejor expresado:  optò por una pastilla recetada para la ansiedad. Vamos a decir que es ansiedad. Yo tambièn tengo ansiedad, le digo al psicólogo.Pero es generada por miles de causas. Se las enumero. Me contesta para què carajos insisto en seguir una terapia si no acepto su veredicto. Le contesto que es porque Freud es machista, y toda su psicologìa se basa desde la misoginia y con guita de la alta sociedad. Que no me va pero es lo ùnico que pude conseguir por obra social.
Siempre lo mismo. Siempre terminamos a los gritos.
No importa.

Mi amiga està con pastillas. Por suerte reducì en extremo la cerveza. Sòlo los viernes. Sàbado: cursos y museos y el domingo cine. Los Libros siempre. Siempre. Recitales, cada vez entre màs y menos. La semana trabajo y habito el pueblo. Tengo insomnio. Demasiado. Y demasiados sueños, donde siempre te atrapo y todo eso. Detalles que nada. Ya no se si el insomnio es una condiciòn natural o deberìa preocuparme. Por las dudas no lo pienso y ando con cara de sueño.

Mi amiga me dice en tono de broma que es mala persona porque no me visita.  Idem. Creo que estamos creciendo o algo asì.

no ceno.
me descompone la noche que miro desde la ventana de la pieza sin cortinas. asì se ve todo.
¿què miràs?¿què miran?
por las dudas la decorè con macetitas de colores para tener buenas energìas y què se yo què màs----

y me voy a escribir al cuaderno y terminar los collages para prenderlos fuego.

es la que va.
etcetcetc


miércoles, 20 de septiembre de 2017


Te encierro en un cìrculo mal trazado, es radiante naranja;
los redondeles siempre quedan temblorosos,
porque el uso del compàs se le complica a mi mano izquierda,
los àngulos siempre estàn mal medidos, este indicador  > <  para mayor y menor
 lo aplicaba al revès.
dibujo pèsimo, mancho las hojas cuando escribo.
soy fans de lo cuadriculado y de los conjuntos.
la uniòn en comùn predice mejor los destinos que cualquier horóscopo o
mètodo adivinatorio.
las fotos quedan torcidas porque el botòn està al otro lado, necesito paciencia
y nada de vergüenza.
las latas son imposibles, las tijeras  no funcionan y ando con una que es verde.
el verde no me gusta, pero mi amiga la comprò por error. "no tiene filo" dijo.
supe que era para zurdos. un hallazgo.
para abrir las heladeras de los supermercados voy pensando , abrir para
el otro lado, abrir para el otro lado...
el mouse laboral no se adapta a mi, sino trato de un yo a un èl. tiene entidad.
es normal que aparezca màs de lo normal: deshacer

                                                   rehacer



                                                  cortar
                                                      copiar
                                                 pegar

y que sin querer intentando volver atràs  aparezca
 configuración de idiomas.

pateo, bateo, hago remates de volleiboll y de tenis que descajeta
al otro.
que no es oponente.
no compito. juego.
con miedo porque voy hacia otro lado.

todo lo tengo que pensar antes por ser zurda.

incluso para llorar.


                     

jueves, 14 de septiembre de 2017

tengo atrapadas palabras que  engordaron de veranos,
un pasaje de micro vencido,
una tarjeta de presentaciòn que jamàs necesitè pero me regalaron
y un telèfono que tiene la baterìa agotada.

ademàs, en la agendita, me falta una hoja que dejè por debajo
de la puerta de tu casa,
borracha de un mensaje que era previsible.
y a veces la lloro.
gastè palabras, con lo que me cuesta encontrarlas y darlas.

en los dìas de depresiòn, ninguno de mis amigos y amigas, me
vinieron a visitar. sòlo reclamaron, cuando me vieron, que yo no
fui a sus casas; que estaba perdida, pero nunca me preguntaron por què
ni què me pasaba. demandan lo que no dan. pero no puedo
enfrentarme a nada, porque los quiero.

soy dadora de malos ejemplos, facilitando la amistad, un ida
que nadie piensa que debe devolver.

 me sacaron a pasear, a recitales,
a pelìculas que me hicieron reflexionar. pero no se quiènes eran estas
personas.

no pude, ni puedo unir, la palabra amistad con esa gente,
¡pero què bien hicieron su oficio de amigueros!

en estos dìas que incluso comprè la soga para colgarme
invertì $8,754  en libros que ya habìa leido pero que necesitaba tenerlos.
hice una lista de cosas lindas y quedò la pàgina en blanco,
llorè en el trabajo porque la angustia me sobrepasaba,
volvì a cursar, retomè el aula, y me da pànico hacer grupo.

tuve que aniquilar discursos.
pero a nadie le importò.
mamà dice que me ve mal, le digo que ella està peor.
peleamos.


de todas formas sigo la rutina, porque tengo una reserva
de palabras que me dan otoños constantes.
con esa magia, resisto los dìas.