lunes, 30 de diciembre de 2019

Las palabras tendidas y las

rodillas de las plantaciones

 exclamando arrepentimiento

sobre el colchón que ahora se hincha

de quemaduras y numeritos que sólo

sirven para llegar a un fin en alguna morgue.

viernes, 27 de diciembre de 2019

enredarme en la lluvia que golpea sobre la chapa,
que tambièn gotea sobre la vereda que se enfrìa.

el olor a alivio del pasto, se mezcla en la respiraciòn
ensoñada que se pierde en sonrisas que fluyen entrecortadas
cuando algún momento esporádico oficia de sàbana en los pies.



¿còmo resuelvo el saber aplicar  las proporciones
adecuadas para que sepa mi cabeza que me gustàs?

lunes, 16 de diciembre de 2019

tu ego era todo lo que estaba perfecto
y en sincronìa con algo del aire que rodeaba
a mis ojos que preferían esquivarte.

cruzar la calle, una acelerada de pasos y
un tropezòn.
 para
que no me veas.
mi cuerpa en sacrificio.


---un manojo de puesìas que se ríen en un besito---


martes, 10 de diciembre de 2019

Mis ojos, tus labios, mi no sonrisa en eterna tristeza, tus gestos de demencia anunciada.
Es el sufrimiento del viento que ya no sabe cuál velocidad ser.
La manta ondulando en el océano de tréboles sacude las piernas; espasmos en las manos.
Hay un algo que chirría desde la madera, lo volátil de tus caricias raspando el cuello;
lija tus palabras que infectan el oído débil de infancia, así lográs que resurjan los
movimientos torpes; y cansado el cuerpo se tumba a un lado, dejando el alerta sin anunciarse. Hay tres lunas sonándose la nariz con tules de galaxias prenatales.
Un par de lombrices charlando de avances con dos cangrejos viejos y un libro sin señalador junto a la taza de té. La humedad de tu lengua ya es suave escarcha.
Elegís estar ahí, conmigo, sabiendo que la hiedra se te adosará y sacará tu respiración.
Es un ensueño,creés que la docilidad será un buen alimento para las palabras que nos abusaron.
Pero no. Ya intuyo que seremos otra espera a voluntad de terceros para ser quemada.
Lo sé, porque no hay buganvilia ni pasionaria. Sólo hiedra con dientes.


lunes, 9 de diciembre de 2019

y se sentaron a pensar.

adornaron sus cuerpos de transparencia
y poca inocencia.

caminaron en constante fricciòn,
se bebieron el sudor a lenguetazos
se olieron con desesperaciòn
se miraron sin disimulo pero con
cierta verguenza.
la certeza no cuadraba
pero la espera dormìa en preguntas.
y la intensidad ya estaba conectada con la
torre Wardenclyffe.

descargas y descargas.
palabras, trozos de oraciones.

un pararrayo de diversiòn.

sabìa que iba a pasar.





y salieron a la vereda a  jugar.




viernes, 6 de diciembre de 2019

-la iglesia, el Estado, los machos, los macristas, la yuta: todos asesinan y siguen matando en vida; y te siguen apuñalando bajo tierra


Cuando transitaba la adolescencia y ya lloraba por un alguien que jamàs gustarìa de mi, oì en las noticias algo que fue loquìsimo. Tenìa 13 años y veìa en los noticieros las cartas de un llamado amor de verdad, como el que en ese momento soñaba, con toda inocencia y chatura de pueblo. La imagen de una chica sonriendo, con dos trenzas, aproximándose hacia quien la retrataba. Un amor que la abrazaba, que la celaba porque eso era lo tìpico; ella se iba de viaje de egresados y èl tenìa miedo de una infidelidad. Querìa hijos, asì se quedaba tranquilo que lo que ella le decìa era cierto. Y ella dijo NO. Y yo flashè. ¿Pero si èl la querìa?!!! Y me acuerdo que mi mamà me dijo que era un asesino, que no le iba a importar si tenìa o no los hijos. Y la asociación inmediata quebrò todo en mi. Un amor que por un no de ella se convirtiò en 113 puñaladas. 113 todas las noches, todo el dìa, todo el tiempo. 113 puñaladas. Y la imaginaba con terror y desconcierto. 113 cambiando de cuchillo. Cuando sufro o pienso en todo el mal del mundo, siempre me acuerdo de ese momento: 113 puñaladas. Con toda mi inocencia y poco conocimiento pueblerino agradezco la hermosa biblioteca de lo que era la ex corcemar y algunos genes familiares (supongo que para el resto los peores) que se juntaron todes y despertaron con esa alarma:113. Leì sobre los quereres. Entendì entonces que una tìa abuela habìa abortado, que muchas veces los cuernos no son cuernos, y los celos y las peleas no es algo para medir cuànto te aman, sino una forma de dominaciòn.Un objeto. Supe lo que era, un poco, y a mi modo, el deseo, el miedo, la construcciòn a travès de un otro al lado, como si una no fuera suficiente.La masturbaciòn, la cuerpa. Comprendì que esas 113 puñaladas eran y son la representación de lo que ellos llaman amor; desde ese momento siempre cuento todo y expongo el sufrimiento impuesto cuando alguien te rechaza o como quiera manifestarse esa situaciòn. Me hago cargo si la pifio o si no. Me gusta hablar de los sentimientos. No me da vergüenza decirle a alguien cuànto lo amè o cuànta importancia era en mi porque hay tanto odio sobre nosotrxs; pero me da terror saber de lo que son capaces ciertas personas en nombre del romanticismo y de sostenerlo.La hipocresía. El maquillaje social. El amor es una mentira. Quererse es revolucionario. A Carolina Alò le costò 113 puñaladas, y su asesino, en nombre de los evangelios y de la justicia, puede quedar en libertad, incluso con el descaro de manifestar querer vivir en una isla de Tigre y que se olviden de èl. A vos te odiamos Fabiàn, te odio porque el sistema te apaña y los fachos te aplauden y la iglesia te absuelve. A ella la tuve siempre presente, incluso soñaba y pensaba "un cuchillo metièndose en el cuerpo y romperse". Tus 113 puñaladas son cicatrices convertidas en lucha. Asì como fuiste un quiebre en mi, lo seràs para màs personas. En eso estamos Caro, siempre expuestas, ahora demasiado mediatizado todo, pero ya se pasarà. Mientras tanto seguimos transitando la vida bajo la tutela del patriarcado. Y en tu nombre y en el de muchas màs, nos emancipamos.

jueves, 5 de diciembre de 2019



ojalà que en la superficialidad de tus gustos
dominados por el ego fuego
alguien te apague.

y vuelvas.


y asì contagiarte con este incendio real que soy y luego
convertirte en cenizas

para que te vueles hacia esos cuerpos

que en este tiempo anduviste.



y me rìo bajito

pero por dentro supe que todo eso

no te lo vi.

me gustabas.
y yo tambièn te gustaba.

pero no necesitaba nada frìvolo de vos,

sòlo que compartas el momento del porro en la cama,
en la plaza con el sol en la cabeza y sombras de nubes en mis tetas,
el jugo chorreado en el patio y las hormigas en batallòn atacando lo dulce.
contarlas. la actividad del dìa. no salir. abrazarse y
desparramarse en el sillòn, te doy todo el ventilador,
series en subtìtulos y libros expropiados
sobre la espalda de algùn recoveco de infancia.

pero ¿sabès querer?

y pensaba que sì.

y ahora que suena esta canciòn que bailo tan contenta



tuve que salir y escribir esto para no decirte
que te pienso, sin saber bien para què ni
por què.

pero que estàs en ausencia.

y me voy.

con toda la autoestima hermosa que instalaste en mis piernas.

sonriendo. por algùn momento fantàstico que me regalaste sin saberlo
y aceptè sin darme cuenta.

tanto,

que està acà, de guardaespalda.

miércoles, 4 de diciembre de 2019

quiero que uses este vestido,
te pintes las uñas de aguamarina
y los labios te luzcan rojos. que no
se distinga si es labial o besos ricos,

que todo combine con
 nuestras primeras palabras.

¿eso es?
runas. cosmos. portales.

horarios de micros.


y te miro desde la ventanilla

mientras te arreglas el pelo

y buscàs sin saber què te llama.

-adoro la ciudad y este edificio viejo cuando lo caminàs-




lunes, 25 de noviembre de 2019

sangrò mi mano intrusa,
cuando por pura osadìa abriò
un poco màs la puerta y retirò

los vidrios estallados
que decoraban el asiento trasero
del auto chocado.

¿qué hacès?

quiero dormir una siesta acà,
quiero que vengas y nos besemos
quiero tirarme sobre el capot
y sacar las bolsas

y hacer carteles nuevos.

y lamer las partes que se deshacen

ofreciéndose a la visión.

no necesito mil dólares.

sòlo no preguntes què hago.

pero traeme azúcar para cortar la hemorragia,
y si es la misma que usàs para las palabras: mejor.

martes, 19 de noviembre de 2019

una temporada donde enjuagaba
los deseos con tu transpiración.
almorzaba, cenaba, merendaba a destiempo
pero te desayunaba puntual. incluso de noche.


y quedè  haciendo burbujas en la mar,
observando un punto del horizonte.

soñando. esperando ver la cola y las plumas de algùn dragòn marino,

ansiando la gran ola para darle propulsiòn a la cuerpa,
y elevarme, y sentir frescura,
tan similar a cuando intentaba besarte. tan tus besos.

delirios infantiles
de un enamoramiento tardío y poco
narrable.

jueves, 14 de noviembre de 2019

Con bordes casi negros y una sucesión de espasmos lumínicos que recordaban una secuencia a través de un fenaquistoscopio.
 Dancemos y que toda la corporeidad confíe 
en el concepto más romántico del alma, 
de las profecías, 
de las voces que escuchábamos algunas veces cuando nos encontrábamos haciéndonos promesas que chorreaban esperanzas. 
Dancemos tanto hasta fundirnos. 
Hasta generar nuestras propias tormentas y lograr vivir en un adiós constante con nuestras manos anudadas. 
Seamos un estado plasmático de logros desmedidos en cicatrices.

miércoles, 13 de noviembre de 2019

como vìa làctea, hermosa y atrapante en 

cada luz de estrella.
 masa de condensaciones. 

se queda la vista en vos. analizo palabras dichas

y las traigo a estamparse en este porro mal armado.

regalo adelantado. 
no se què decirte.
y eso es todo.

y sòlo sonrío y me gusta asustarme 
por gustar de vos.


si hubiera sabido que era la ùnica vez, me hubiese cuidado 

para quedarme en tus hombros.

pero soy queja. y un no constante.

martes, 5 de noviembre de 2019

ojalà tus brazos sostengan esta espera
que me convierte en mi propia mazmorra.

ojalà no te des cuenta y extiendas
tus manos por todo mi pecho
que se desintegra por tus besos.

ojalà te hayas olvidado de mi
y vuelvas.

lunes, 28 de octubre de 2019



habla de una noche

y divago en sonrisas de kermeses

incendiadas.

aunque ya te se de memoria

cada palabra y oración subrayada

preferí esquivar las respuestas

 y di la posta a la siguiente.



¿cómo te desconozco?

jueves, 24 de octubre de 2019





vi tus brazos manejando con discreción

y la mirada atenta.


mientras tanto los míos esperan nadar

para distender la tensión de sostener libros.



- tengo el  sentido de la calma___




por eso estoy deseando bracear en el cielo
y saludarte al pasar.



___y nunca pierdo de vista el objetivo,
aunque segura para qué entregarme al silencio de la timidez.----

no nos castigues màs universo.

que
no hay teoría posible
pero sì  una flor roja
para que nos mastiquemos.








jueves, 17 de octubre de 2019

las astillas cortan los
retazos de alma que
se permutan para que
las tormentas me regalen
sueños en donde se huela
tu hombro izquierdo  movièndose
como si bailara hacia
las estrellas que se muestran
cegadoras y burlonas de no
alumbrar los infortunios
que se aproximan
en forma de perturbación  bufona.

viernes, 4 de octubre de 2019




Y se convierte en espectàculo
 los verbos confundidos
y los sustantivos perdidos.

Saltarines, los adjetivos intensos
que juegan a romperse pretendiendo
lucir disimulo para los otros que son
bastante inexistentes.


  y tantas  palabras
que escribo
para saber cómo estás y al
final estallan
para que no las leas.

Un despojo torpe, de narraciones en
sodomía continuada.


martes, 1 de octubre de 2019

usemos la estrategia de los bancos de peces
 tengamos el instante de ser invisibles.



contemplemos.
còmo se manifiesta un nuevo tiempo.

el de no perecer en la duda que violenta

-o el que sueñes-

jueves, 26 de septiembre de 2019



huelo la madreselva
y extraigo el jugo;
cuento las retamas y disfruto
las flores campanas
pegadas en estructuras varias
y adoro el nacimiento
de la flor de nácar
en el auto abandonado.

en  la guantera se
maceran las palabras para
mostrarlas en una ofrenda
esquiva.

escribirlas, enviarlas, borrarlas.
transformarlas en deseo de lectura
y descartarlas.


no quiero. no quiero
no quiero. no quiero
que veas mis cachetes rojos
evidenciando cierta  timidez que la
siento vergüenza.

pero te sueño, con flores en el cuerpo
mientras una a una las vas arrancando.


lunes, 23 de septiembre de 2019

:::...patente pictogràfica...:::


 enjaulada en arropes
untables y elèctricos.

cambia la estaciòn.

amasar la tierra en sueños despiertos

mientras las plantas
crecen altivas en la maceta
que ya no veràs.


hay un palimpsesto que nada que ver con el arrepentimiento
y hubo una traducciòn por demàs bella y perfecta a la situaciòn.

quizàs yosotrx
 seremos homonìmicos o polisèmicos.

aunque ojalà seas palabra alguna vez .

es el ùnico deseo que traslado
cada vez que analizo los vehìculos
que enlazan al choque y al fuego
que me deshizo.


jueves, 19 de septiembre de 2019

es que arropa el contexto
y se saborean los metales enrulados
que caen de sus piernas cada
vez que baila.

__te arreglo la antena, no quedò bien.

-està como se manifestò la piel.

__es un segundo y listo.

-antes no estaba asì. fue un dìa de un mes, de una semana de vuelcos
y fuego. dejala como quiere ser, porque en cada insomnio
siento esa electricidad de rayos, ondas aèreas, sucumbes
de sueños, el encadenamiento de la visiòn a las transparecias que
dan calor y lo mejor, percibo que es una correspondencia con un cielo hermoso.
y creo que por esos paisajes se despinta y se contractura
el cuello.

mirà:


lunes, 16 de septiembre de 2019

ahora toda la ropa es negra,
vestidos estampados de ferias,
polleras de monjas fuera de catàlago.

olor a lysoform  en el escobillòn
que barre las migas y palabras
de las paredes.


colecciòn de atrapa excusas.
el dolor de la liberaciòn
que apagaba el alma.

no pude saltar, no tengo balcòn,
no pude abrir el gas, lo sentìa inutil,
no pude estrenar mis nudos, no tengo tirantes.
no pude dar ese paso, mejor lo pienso romànticamente
y no quiero èse final pero si la construcción emergente de
la misma. pensando que la mochila està lista. riendo
con el psicoanalista que  libera dos viernes
y por eso me regalò una locaciòn para admirar-

ahora, hay un auto volcado desde donde chorrea sangre
y yo tengo dos juegos de llaves.



viernes, 6 de septiembre de 2019

sentir ofiuco -reversionar serpientes-



torpe

cayendo en precipicios marinos

ahogándome por no saber frenar,

por no flotar màs que  galaxias

en pleno auge de explosiòn.

asì, torpe hasta para ofrecerte  oraciones sin finales

donde sòlo  logro que las palabras queden desmenuzadas y dormidas.

habitando la incomodidad mental, pero en plena
consciencia disfruto  el sabor de
la jaula adornada para derretirme  àcida en
telarañas que atrapan por la complejidad de la creaciòn.


y me entrego a la trama. dono el dolor.
traspaso el alimento carnal.


increìble  que seas un estilo de  placebo
favorito.




martes, 3 de septiembre de 2019

¿Què pasa en la transformación  de

algunos delirios selectos que se vuelven

culpa externa y jamàs propia de esta


pesadilla de palabras que no concluyen?


el frìo silba poemas dadaìstas,
escarcha adosada a la cama,
castillos en Irlanda
y un primer ojo
en la altura equivocada.

¿còmo se llega a las flores
germinadas desde tu sonrisa?


martes, 27 de agosto de 2019

hay reptiles en tus cubiertos,
insectos en tus pies,
flores de sonidos acumulados
en el patio del cielo sacudiéndose
desde el agua de la ducha
creando dos
terremotos de frecuencias instaladas
en cuatro pasos enredados
que tropiezan fuego en tus manos
de metal acalambrado.
pero lo màs sustantivo de imprimir
dìas aletargados, es la bienvenida a
un futuro ìdem
de esa cama de porcelana decorada
en abrazos de dos palabras sonrientes
achicharradas en tus labios
al bailar en mis ojos.

miércoles, 21 de agosto de 2019

el auto roto es una palabra en modo
sustantivo futuro premeditado de
estrellas hartas de verse en los ojos de
las personas como
promesas de deseos
que sòlo atoraràn el
pase de combustible a las manos
que despuès, convertidas  en oraciones
desordenadas, se instalaràn en el vaso
donde voy a merendar invierno y retroactivos
de pensamientos de utilerìa que descartaste
de la rueda plateada que canta adjetivos de
encuentros bañados en alquimia kamikaze.

martes, 13 de agosto de 2019

tropezar en nuestra distancia

mientras las palabras mìas se ocultan
en el vuelo de libros quemados.

tirà el cuerpo ahì.

dejà el miedo avanzar y esperà

la respuesta.


siempre tengo fuego y silencio  para vos.

lunes, 12 de agosto de 2019

nubes pasajeras instaladas

en nuestros pies.

cosquillea.

todos los àrboles sonríen.

nos miramos sin querer

y despuès sin disimulo.

ahora
sigo el rastro de llantas quemadas en el asfalto,
 huelo combustible en el aire.
persigo incendios,
admiro el choque y siento que hay
algo de excitación
en el modelo.

sin dudas,
 tu nombre en anagrama

miércoles, 7 de agosto de 2019

sòlo sentì viento

¿era tu expiraciòn?


un abrazo de molèculas

y el reposo de miradas.

jamàs vivirìa otro tiempo de verano


sin vos.


hasta nadarìa en el mar.


jueves, 11 de julio de 2019

tengo al cuerpo bailando

no son bits ni corazonadas

no hay descripciones.



està el momento capturado

guardado en la billetera que se perdiò

entre el teclado, la camisa, los juguetes de

infancias ajenas y en donde vivimos dos besos.

habitè ensoñada

entre el romanticismo despòtico

y tus abrazos de galaxia estallada.




lunes, 1 de julio de 2019

abrigamos a las palabras que se quedaron
haciendo fiaca sobre la ventana empañada
de destinos cansados y almorzados.

escurrimos bostezos de madrugada

y bañamos los besos relajados

en puntos finales.

martes, 11 de junio de 2019



porque se derretían pegándose en los
cuerpos biòticos que respiraban

cielos despejados de ensalada de frutas con tomate.



hubo y hay una fuente con luces neòticas

en donde chocamos sensaciones de

silencios sellados al vapor.


humedades en seco.


pero despuès soy de cerrar las puertas de los autos

con una fuerza innecesaria. deseando oìr el abrazo pasado

regalado a vos.

el ùnico que aùn no se què le pasò.


jueves, 23 de mayo de 2019



aplaudieron mirando de refilòn

la carcasa de tus palabras desvaneciéndose



tàcticas
estrategias

huir sin pensar



la transpiración del recital,
de la caminata por techos de autos.
de las risas tapadas con manos pegoteadas de extrañar
y las eses mal usadas.

¿Te acordàs cuando Victoria se llamaba Abril y no Mil?
un G-13 activado automàtico,

entonces, nos deslizamos.



el auto abierto.

destrozado,

chatarra  para vos

habitación para las risas.

dormitorio de palabras,

casa de ocasión.

vaciar las conversaciones y perder todo lo visual.

volver a la dirección donde se traducen programas

televisivos. beber cafè y vomitarlo.

falta de costumbre.

sobras de realidad.


miércoles, 15 de mayo de 2019



es ficciòn pasar por el charco


derribar manchas solares y guardarlas
envueltas en hojas ya escritas.


te llegaràn por correo interno dos momentos

cocinados al vapor.

digestiòn de filas dulces.

una hebra de recuerdo. el màs lindo.

y se que vas a sonreír y sonrojarte.


miércoles, 8 de mayo de 2019

Cuando tuve las llaves de tu casa fui desesperada con entusiasmo y angustia. Decidì caminar. Era un jueves de chubascos y arcoiris pasajeros. Neblina anticipada. Un cielo rosado con arañazos violeta. Aire tibio que hacìa sudar y que el pelo se pegara en la nuca.
Tropecé algunas veces, resbalè en otras y pisè baldosas flojas en varias oportunidades.
Sonreía por algún reflejo que jamás sabré de dónde surgìa. Quería llorar. No respiraba. Recuerdo que fui zozobra por un largo tiempo.

Cuando llegué  algunos muebles estaban fuera de lugar. El mismo espacio. Sin nosotros. Pero algunos imanes de la heladera del delivery favorito seguìan ahì; el nùmero remarcado con fibròn indeleble. Verde. Aunque no me gustara era el color que no se borraba. Al tiempo ya estàbamos acostumbrados. Vos tanto no. ¿Què impulso obedeciste para que siguiera ahì? 


Cuando descansè del hormigueo corporal fui hasta el cuarto de atràs y busquè entre tus artificialidades algo para preparar la vuelta. Ropa sucia o usada por  ùnica vez, toda ovillada para que la perra duerma. No fuiste vos. Me lo dije y lo supe. Pero no extendí el detalle, al fin y al cabo era yo la que estaba. Despuès de todo sòlo fui confianza. No supe reaccionar a la emociòn. La juntè, revisè los bolsillos, la di vuelta y separè por colores. Ropa demasiado monòtona. Al lavarropas. Toda junta. Una vez, al menos, debìa romper con estructuras heredadas. 


Cuando sonò el telèfono me asustè. Sentì que era una especie de intrusa. ¿Què hacìa ahì? Por reacciòn natural abracè mi panza y quedè nula. Notè que los vidrios estaban todos marcados por huellas. Mirè mi palma y mirè el vidrio. Delirè. El piso donde alguna vez caminè ahora era una textura desconocida. Vidrio que no herìa. 

Cuando supe que no estaba soñando puse manos a la obra y pasè a la habitación. La ventana a medio abrir era ridìcula. Se podìa ver la maleza oxigenando paredes de concreto. Una especie de corral mental al oler el talco preferido para tus pies que sudaban màs que cualquier otra parte del cuerpo. Me gustaba lamerlo. Tendì la cama. Ajustè las sàbanas para que no se salgan. Dejè frazadas al alcance de mis manos. Por si, tal vez, quisieras que me quedara a curarte. Barrì las migas y no supe què eras en esos dìas para que la comida sea parte de tu lugar tan impecable. Limpiè las paredes con lavandina. Pulcritud. 

Cuando todo se acomodò en las cèlulas y en las partes metàlicas, y escuchè el relato mientras extendìa mi mano devolviendo las llaves, respirè el gusto del cenicero manchado de ficciones estiradas. Fue verte en la oscuridad. Quejàndote de la ceniza. Del calor. De mis berrinches y negativas. Echándome. Y ahora volvìa para esperarte sin pensarlo. Dudando cuántas manìas conservabas.



Cuando me despertaron tenìa la boca abierta y estoy segura que estaba roncando y que estaba en un sitio de alguien que desconocìa. Sabìa que tenìa ilusiones en espera. Que un abrazo quizàs no nos harìa nada. Una media sonrisa, a lo mejor, sin palabras. Una fruta de estaciòn a compartir, con desgano, mientras te darìa un espacio de ubicaciòn. Anècdotas  tan desvirtuadas ya, que  la ùnica  opciòn posible serìa la de creernos ficciones en un tiempo donde todos los demàs eran reales. Unos hologramas palpables.
Incompatibles siempre, por circunstancias externas. Propias. Del universo. Y cualquier frase vacìa emotiva.  Nos darìa tranquilidad tenernos. Apañarnos. Cada cual en su ànimo. 
Pero no volviste màs. Ya no tenìa que esperarte. 
A las tres de la tarde, me dijeron mientras sacaban tu llave de un llavero horrible, era tu funeral.





lunes, 29 de abril de 2019

el asfalto ya mordiò

el retumbe de la acciòn inesperada.

no te arrepientas de desear

a las hojas a punto de caer

sobre una fragilidad de glitter

nocturno, humeante de sensaciòn
mòrbida.





martes, 23 de abril de 2019

probaba la lava de las palabras
anudadas en tus sentimientos


nadaba sobre finales-

abrazaba la chapa retorcida

___una señal____

la ruta impidiendo el recorrido



viernes, 5 de abril de 2019

en vhs la simplicidad de la lluvia


cargando rìos y mares de puertas;

una forestaciòn de ausencias entrecortadas

 ruidos y luces.

dolor en la espalda y en las encìas

cuando al caminar hacia el paredòn  de nuestra casa

aspiramos el otoño podrido-


metarromanticismo - pseudo salvaciòn-

viernes, 29 de marzo de 2019

la fuega fuerte

crea luz de guerra

en el corazòn de una

palabra ausente.


ritmo de caminos

mirando lo libre de

escupir la rutina y las charlas tropezadas
 de hartazgos.



dame un abrazo de bits

miércoles, 20 de marzo de 2019

 desnivelar las emociones

y derivar la intensidad a la cama

que te espera.

itinerante en palabras y luces.


 hidratar el colchòn

y beber licuados en vasos de colores.

 -reflejada en un auto que se incendia


absorbo el momento-


y te pienso invitándome  a bailar.





martes, 19 de marzo de 2019

la conservación de la lentitud
solar.

- por què abajo
el témpano escarba
corales tallados de pies
escritos por elefantes-


dos lecturas y el estornudo.

cuatro tazas de tè rotas

bebemos el mar luego

del alcance màximo de la ola

de palabras perdonadas

sòlo en el momento que dormimos juntos.



jueves, 7 de marzo de 2019

cansancio de asco por tu lengua


que adosa panfletos

en las rodillas infectadas


por subir los tres escalones


que todas las palmas


agitaban sonrientes de azùcares


no permitidos aunque sabemos

que nosotrs podemos


lograrlo


si pagàs el remìs de vuelta.


viernes, 1 de marzo de 2019

mirar los subtitulos  sin lentes

un mundo de esfuerzo.

chinita. las pestañas se pegan

los labios gesticulan por inercia


los gestos se concentran en un mùsculo nuevo.


inoperante-


cabeza de libro.


sufrir en el cine.


por pensarte cuàntas veces te habrè cruzado y no te vi.


ahora, te envìo palabras retroactivas

miércoles, 27 de febrero de 2019

el morbo màs rico es mar

los precipicios de hielos derretidos

sobre tus pezones saltamontes

que desayunan vivos y espasmódicos  a las direcciones


mal anotadas-


hay una còdigo que se impacte en una


cuadrìcula de deseos .


todas ídem-
todas tus nombres.