viernes, 18 de agosto de 2017

El abrazo es una ciencia social, la distancia una ciencia natural.
El olvido es geográfico y los momentos responden a las matemáticas. 
(no hay desarrollo avalado a ser transcrito, estos análisis abarcan alrededor de 89 carillas y además
contienen nombres propios)

La teoría de los conjuntos cada vez arrojan menos elementos en común.
Los que están son dañinos; creo que vienen de tus discursos o de mis interpretaciones. 
Diagramas que compiten.

La comprensión de textos responden a las ciencias del sueño,
al insomnio un poco y al olfato otro tanto. 

El no hacerse cargo es una nebulosa. Tomarse de las manos fue imposible,
porque ahì existen los agujeros negros que no sabrìa (aunque hay que nombrar a ciencia cierta)
còmo seguir despuès de ese resultado.

Ahora hay un infinito punto rojo en huir. Tu alrededor absorbe energìas
de poses falsas ante la misma frustaciòn que generan por aparentar deseos 
que estàn naciendo en otro contexto. 
Sordo.

fingir: caminar la mismas oraciones.te vas a ir. te volvès al ensimismamiento. 
trepar:  tus piernas: el comienzo del mundo.


No gracias. Demasiado intentè estar ahì. Un perìodo de adaptaciòn en donde el orgullo 
ganò como el determinante. 

Ninguno quiere el exorcismo.

O ciegos, dejamos que las Ciencias decidan.

jueves, 17 de agosto de 2017

quererte transparente significò dejar a la deriva
la confianza que siempre protegì y resguardè de podredumbres
 que desde el comienzo resultaste ser.
tratè de no ver. de no escuchar los gestos de las paredes.
ahora, llorando por tu maltrato planificado de viento huracanado,
 no puedo actuar porque
siento que de tanto esperar en cuclillas,
sosteniendo lo imposible de pensar
 en esta cueva muy cerebral, a tu perdòn,
todos mis sentires quedaron como un daruma.

eliminar todo.
vomitar letras.
escupir distancias.

planificar el suicidio: tengo que
comer bien para que la sangre que
manche el piso sea color frambuesa
y huela al amor que acuchillaste  a risotadas.
ojalà las hojas de los Libros tengan sed y absorban
hasta el último coágulo.

*sosmalo*

martes, 15 de agosto de 2017

tengo tèmpera en la cara.
el viento pasò enojado, me limpiò a lengûetazos,
y te dejò
un poco de  esos colores en tu pelo. porque los dìas  te visten de llanto marìtimo.
sin olor a sal. con vacìo de nubes. con fotos viejas donde se ven discusiones.
donde tu felicidad era superflua. sonrisa de nada, de dolor.

en el espacio las estrellas desayunan temprano y se caen por vagas.
no cumplen deseos. yo tampoco.
en tu espacio, las estrellas te ciegan y la luz hace que optes por el peor camino.
yo me alejo. paseando planetas con correas. saludando a los cometas que te rozaràn
con fuego apagado
 el corazòn. _algo es algo_
disfruto tus errores que te dan cansancio. me alimento de las hojas del otoño que
nacen de tu encierro.
 te dejo sombras para que te abrigues, pero
 el viento te compadece. te ofrece mis colores. lo acepto.
duermo en el ùltimo asiento de los acordes de esas creencias.
los planetas empiezan a derretirse y mis manos no saben si sostener las correas o tirarlas;
 la libertad hace huelga de eclipses,
los sueños se hacen ciudades muertas.
presiento lo que viene.
intuyo junto a la ropa colgada y los miedos atentos, las gracias depresivas de perderse
en un confianza que mejor  ( y de verdad) sea ciega..
el don de ver màs adelante hace que todas las palabras
que dijiste dormido, tengan gusto a madreselva; trepan
desde los tobillos hasta la mañana donde la Luna es perpetua.
desde la ventana tengo los mejores paisajes aunque para el resto
sea una simple pared.
los olores tuyos que el viento trae a cuentagotas,  son la anestesia.


viernes, 11 de agosto de 2017

Los sueños no son ficciones, son realidades espaciales que de vez en cuando viven en este tiempo, acà conmigo.
A veces me dan ganas de condimentar la comida con ellos y convidarte un poco de fantasías cocinadas a fuego mìnimo. Pasar por tu casa y dejarte en un taper un bollito de amor espolvoreado con abrazos.
Cuando estoy triste corro, chocàndome cuerpos que atestan las veredas, hacia el cartel. La luz fosforescente me transmite algunos recuerdos. Las caìdas en bicicleta, las imágenes impresas en las nubes que desfilaban ante nuestro espanto de encontrarnos. Lo màs parecido a verte es soñar.
Por eso, muchas veces, las causalidades te nombran, y no sos ni pesadilla, ni realidad, ni sueño, ni descanso. Muchas veces el insomnio tiene tu nombre; y lo decoro con lucecitas, guirnaldas y besos que primero se estampan en la palma de la mano y el viento los desprende.
A veces salen todos juntos y se rompen antes de llegar. Ahì, es cuando ese insomnio trae un dolorcito a queja porque no hay palabras nuevas desde vos. Pero cuando salen tranquilos, sin competir, van sigilosos, y se estampan tan suaves que seguro no los sentìs. Recorren kilòmetros sin perderse.
Algunas noches vuelven. Y es cuando toca reflexionar los para què. Si esos besos eran creados para vos. Esas madrugadas, con cielos rosa chicle, turquesas y ventosos, son las màs lindas.
Los kilos de frazadas me dejan inmovilizada, y pesan tanto como esos abrazos que a veces me dabas al dormir. Los tengo tan presentes para abrigarme que hacen transpirar la cintura.
Siempre que pienso en vos es como estar soñando. Y cuando llueve, el agua tiene gusto a mandarina dulce. Se te pega al cuerpo la lluvia y por eso ansìo besarte. Tus besos siempre tuvieron gusto a fruta fresca. A veces hasta a compota pasada de azùcar. Y me paspaban la pera por la melaza. Hay dìas que despierto y me arde. Algunas veces hay sangre, porque tu barba incipiente raspa. En esos sueños trato de no sentir nada. De pensar en lo lindo de tu cercanìa.
Verte a vos, pensar en vos, soñar con vos, es mi realidad. Y cuando los sueños explotan , es cuando se desparraman por todo el cuerpo, me hacen cosquillas y me desarman la estabilidad.

A veces trastabillo, otras, las màs, caigo al piso sin reacciòn.

Cada caìda es un sueño que se rompiò.

Y de manera invisible, junto con risitas (sacàndole la tierra o la mugre que se les pegò del piso) las partes màs divertidas de esos sueños. Llego a casa y los cocino.

Ojalà algùn dìa puedas comerlos.

Y empieces a caer.

Asì puedo saber, que tambièn me soñàs.












jueves, 10 de agosto de 2017

la entrega del olvido està en proceso.
las señales de ausencias son las que
determinan que ya hay que borrar
el oleaje de las pedaleadas mentales.

en posición bicho bolita, escurrì el
ùltimo vestigio de llanto.
exorcicè las culpas,
y aceptè la maldad hermosa que sos.

fuiste el màs eficiente en manipular las actitudes,
en deprimirme y en dejarme dolorosa
 con un insomnio macabro.

tus palabras son astillas en los ojos.

miércoles, 9 de agosto de 2017

31-----41

Podrìa llegar a tener el don de caerme, de adivinar lo que viene, de escuchar mal las cosas. Podrìa.
Cierta vez confirmè que cuando una persona empieza a gustarme es porque vi algo bueno; ahora entiendo que esa parte siempre es mìnima y la maldad es mayorìa. Supuse que el error era quererlas. Festejè. Pero no aprendì. Porque te quise. Porque tenìas Biblioteca y sabìas leer bien. Soy demasiado bàsica para querer y admirar y valorizar las cosas lindas de los demàs.
Ahora, tu machismo recalcitrante y ella ahì, con lengua y gestos de mala persona, hacièndome saber que està en tu casa, hace que de pronto y con argumentos, deje de confiar y que ya es momento de replantear amistades. Sos vos o soy yo.En el mismo lugar es imposible que estemos. Los tres no da. Y prefiero que seas vos el que se quede con la rutina, y yo la que me aleje de ese circuito que parece encerrarme y no importarle el que me hayas lastimado.
Mejor, seguì asì, con tu malhumor y mentiras, con tu pantomima que sos sùper, y con tu falta de credibilidad para esconder las cosas, que ella no puede darse cuenta. No puede ver eso. No sabe leerte los gestos. No va a enfrentarte. No analiza nada. Su superioridad y egocentrismo la puede, y a vos te gusta eso.Lo superficial de las cosas para no hacerte cargo de lo que sos.
Al parecer, segùn el anàlisis de tus mensajes a ella, sos alto gil. Siempre buscando cosas de antes. Bàsico. Aburrido. Inseguro. Hablàs de lo ùnico que sabès. No buscàs cosas nuevas. No generàs nada. Te perdès en cualquier discursito que tu entorno acepte. Repetìs historias. No te hacès cargo del dolor que generàs. Cambio y fuera. Pd: Seguro votàs convencido que los de arriba van a solucionar tus problemas.
En fin.
Y sì, la facilidad de querer sòlo a partir de esas cosas buenas, es lo que hace que a veces te extrañe. Me das làstima. También un poco de intriga el por què preferìs a alguien que te sea sumisa. Ya se que sos miedoso y nada o poco inteligente ¿Cuál es el problema? ¿Que sepa de tu machismo solapado? ¿Que te enfrente? ¿Me creìas estùpida? No pudiste manejarme. No pudiste y yo tampoco puedo fingir ser tonta. No puedo callarme. Repaso y dejo en limpio sòlo las cosas lindas. Aunque se que fueron falsas. Nada de tu parte hacia mi puede ser creìble. Nada de lo que fuiste conmigo fue real. Nunca te importè. Sòlo te aseguraste de despreciarme y hacerme llorar con el abandono a cuestas en la confianza entregada.
Què triste.
Con el aerosol en la mano y con los compañeros de siempre, con nuestras capuchas agujereadas por polillas,  escribimos los edificios pùblicos. Corrimos. Nos reìmos un montòn. Nos regalamos una jornada de lucha y libros. Nos abrazamos y hablamos con sinceridad. Saltamos las rejas de la plaza.Sacamos cartelerìa partidaria y la suplantamos por banderas negras y rojas. Volvimos a correr. Nos piden documentos. No tenemos. Salvo yo que llevo la tarjeta de la librería para canjear los puntos. Exigen identificaciòn con foto incluìda.  Ignoramos el pedido y seguimos caminando. Nos gritan y seguimos por la vereda, charlando, ignorando la maldad del mundo.
Entendì que vos sos nada para mi. Porque no necesito nada de nadie. Y tu inseguridad no sabe còmo comportarse ante mi porque descubre enseguida tus mentiras y tu falso actuar. Tu inseguridad se avivò que no soy tonta, que no me vas a sorprender con tips bàsicos. Lo ùnico que tenès que ser es sincero y no podès. Te cuesta.  Me alegra entenderlo.Que no sepas què hacer conmigo. Y siento màs làstima por vos. Y por mi. Porque a veces necesito charlarte. Y escucharte. Y a lo mejor algo  màs que vos sabès y yo no, y no pueda darme cuenta pero que no me lo vas a decir, y pienso que es porque sos dubitativo. Pensè de nuevo en  tus discursos, atè cabos invisibles y decidì que tengo que visitarte para exigirte eso que me hiciste soñar, que eras compañero y que ibas a estar para mi hasta en las ausencias. Y comprendì que todo esto es parte de tu estrategia para seguir lastimando a mi cuerpo. Sòlo porque fui  sincera al quererte.
No necesito nada de vos. Salvo algùn Libro nuevo, y verte, y abrazarte y no extrañarte màs. No es tan dificil que suceda. En la pròxima visita tengo que usar el cuchillo.
Creo que eso ya lo sabès.

martes, 8 de agosto de 2017

se fue la relaciòn del tiempo
y la realidad cuando escribiste.
despuès de leerte
en medio de los dolores y el fuego
que explotaba lucha, dormì
abrazando los suspiros falsos que
dejaste escondidos en algunas hojas
de libros subrayados. te los expropiè.
y me arrepentì. se los di a ella.

ya no es posible nada.
paso la lengua a la desidia
y escondo esas palabras que
ya se despegaron de las paredes
de la casa y huyeron
hasta la vereda rota.
vuelven a mi.
no quieren ser descubiertas.

salpica agua los charquitos. abriga el frìo ventoso.
reacciono entre los ruidos y gritos de la gente
que me perdiste y lo disfrutàs.
tu planificación para herir funcionò,
el desangre emocional, y mi cuerpo que rebajaste a objeto
fue tu habilidad.

hoy, gracias a las llamas salvadoras, prendì fuego
el Libro en un acto de amor final.
ya no hay nada de vos acà.
salvo, un resto mínimo de tristeza.






jueves, 3 de agosto de 2017

56

Dijo "te gusta Rejtman porque se rìe de los chilenos". Hice que no lo escuchè. Me hice la sorda. No creo que sea asì. Tan asì. Si me gusta Martìn es por eso y por màs. Una vez vi a Alan Pauls y le dije que era una versiòn cuasi algo de Rejtman. Por el pelo, dijo. Error fatal de su parte. Le realicé una devoluciòn de lectura a la Historia del pelo. Con chistontos incluìdos. Le aconsejè que no posara tanto para las fotos, "eso le queda bien a Martìn, no a vos". ¿Se gustaron cuando dialogaron? No obtuve respuesta. Asì que tuve que soñarlo.
 Despuès, volviendo al sitio real donde estaba sentada, en una mesa colectiva de gentes que me molestaban màs que agradar, siguiò al habla, el tipo este; ahora criticando a Cortàzar, explicando que le aburría pero el que aburrìa era èl. Dije que a lo mejor, a lo mejor, recalcando el mejor, el aburrido era èl. Pero casi nadie me escuchò. A veces soy imperceptible. Algo asì como invisible. Cuando dijo que la poesìa no era literatura, lo mirè y para que quede claro el posicionamiento hacia sus palabras, lo escupì. Y lo mirè fijo despuès de la escupida. Creo que con una dosis mìnima de odio. Y me quedè sentada. Con el tenedor en la mano, apuntando hacia èl. Estilo matona. Hubiese querido ir al cine con vos y no a cenar con estos amigos. Pero vos no me hablàs. Y yo tampoco. Porque es tu turno de comenzar. Creo que nuestros orgullos se estàn dando batalla sin matarse. La pelea los aviva , como el viento al fuego. Son fatales.Nos dominan.
Cuando nos vamos los amigos dijeron que no me iban a llamar màs para salir porque siempre hacìa papelones. "Bueno, joya" les contestè. La verdad no me importaba en absoluto. Siempre, con ese grupo, terminaba sentada comiendo en un bar espantoso con gente desagradable discursivamente. Y mi cabeza se iba a esos dìas en que nosotros sin ser yosotros nos reìamos de nada aunque el lugar fuera estèticamente raro. Ahora que pienso mejor, mientras el tarado este se hace el crìtico de arte, el raro era vos. Un poco yo. Como para sentirme parte de algo. Empecè a extrañarte. No mucho. Quizàs porque me gusta que alguien haga el mate en la mañana y el no hablarte màs implica una casa menos para quedarme, perdiendo ese privilegio de no ser quien se tiene que levantar primero. Pienso si quedarìa alarmante o de arrastrada mandarte un mensaje. Pero tampoco se me ocurre què. Porque a  lo mejor estoy  eliminada de tu lista de queridas.
"Te extraño". No. Muy directo y a lo mejor no vas a entender que tu casa està cerca de donde estoy y quiero ahorrarme el taxi hasta la mìa. Un "hey, todo bien?" No. Menos. Dudo de la expresiòn hey y el tener que usar un solo signo de interrogaciòn; reacciono que el todo bien es patètico. La verdad que nadie està bien. Y de todo corazòn, ojalà que estès mal. Y no me importa si estàs bien. No quisiera saber de vos. Salvo si estàs en tu casa para desligarme de este sitio. Y para abrazarte porque quiero abrazarte un poco màs.
En el momento en que suena una canciòn de Diego Torres, todo empeora en el interior de las conclusiones que me narro de consuelo. El pibe ahora es experto en motos. Habla de los diferentes  tipos de cadenas y de aceites especiales para las mismas; abandono esas palabras y trato de imaginarte las expresiones si recibieras un mensaje de mi parte; vuelvo a reaccionar y el tipo ahora està hablando de los diferentes suelos que tienen las canchas de tenis.
No quiero tomar màs vino pero lo hago en automàtico para tratar de no contestar al sabelotodo que no dice nada en concreto. Miro el reloj y son las cuatro y veinticuatro; pienso en el insomnio que siempre aparece. Ojalà que lo tengas o que estès como yo en estos momentos. Que quieras escribirme. Y mejor que no lo hagas porque dirìa que sì a lo que fuera. Incluso si es sòlo para pedirme que limpie el baño de tu casa porque no tenès ganas.
El pibe ahora està gesticulando de manera exagerada. Creo que està imitando a alguien y le sale tan mal que atino a preguntar haciéndome la misterio, hablando fuerte a propòsito pero con cara de nadie me escucha, al  amigo que tengo al lado "¿està teniendo convulsiones, alguien sabe si es epilèptico?" Mi amigo se aleja girando el cuerpo. No quiere ser còmplice en mi observaciòn. Pensè que si vos estabas acà, con solo mirarnos hubiéramos pactado que era hora de irse o emborracharse hasta vomitar en la mesa. Sonreì, ensoñada en que la telepatìa es real y estabas sintiendo mi llamado. La sonrisita estaba cada vez màs presente. Seguro estarìamos atorados de carcajadas, con salsa chorreada en la ropa. Pude ver tus gestos.
Alguien grita fuerte mi nombre exigiendo que pida disculpas a Leonardo. La verdad no sabìa quièn era Leonardo. Resulta que el tipo que hablò toda la noche y que incluso se sentìa libre de hacer imitaciones que nadie pedìa, se llamaba Leonardo. "Mi tortuga ninja preferida" dije como para quedar bien.  Pero no me importaba quedar bien. Lo dije porque sabìa que no querìa pedir perdòn por algo que tenìa razòn.
Fui al baño. Colguè mirando fotos de tu facebook. Ebria como estaba empecè a preguntar a las chicas que estaban en la fila si te conocìan. Despuès cambiè la pregunta para saber si a alguien màs le parecìas lindo. Y asì, logrè un cuestionario donde estaba bastante còmoda;  hasta que entra una moza y me dijo que tenìa que irme del lugar.
Alguien habìa pagado. Vi a los llamados amigos afuera. Me retaron. Dijeron que no me invitaban màs a nada de nada. Miro el celular y por arte de magia aparece una publicaciòn tuya. Un tema musical. Espantoso. Con una anècdota mal redactada. Tenìa ganas de escribirte para decirte si estabas borracho en algùn lugar. O con insomnio. O si te estabas levantando de madrugada porque venìan tus familiares de visita. O si habìas dejado de verte con la nueva chica de ocasión. Y asì porque sì, una baba larga saliò de la boca. Me dormìa parada, apoyada en la pared. Y como  sentìa algo raro en el cuerpo, decidì tirarme al piso.  Porque sì. Porque ya iban dos semanas que no me caìa. Y eso no estaba bien. Y aunque esta vez era forzada, fue suficiente para romperme el diente.
El diente roto fue tema de conversación en el trabajo. Superò al otro tema que es el color del pelo. Cuando terminan las diez horas laborales me duele la cara de sonreír sin gracia alguna. De fingir sorpresa ante un chiste que alguien cuenta como novedoso pero ya me fue contado tantas veces que hasta imagino que hay un complot que quiere saber cuàntas veces rìo de lo mismo. Una empleada del mes pero sin premio. La antialgo.
Pensè que tendrìa que haberme roto el diente algùn dìa que lloviera. Asì evitaba conversar de lo mismo toda la jornada. Anotè en el cuaderno de metas y objetivos que semana a semana le leo al psicòlogo: "mirar el pronòstico extendido para caerme en dìas de lluvia".

miércoles, 2 de agosto de 2017

resetear el cuerpo
después de tu abrazo
doloroso en evidencias.

una comunidad de palabras
se taparon los ojos
manifestando vergüenza  ajena
ante el festejo mental
de las emociones.

(ilegible)
esperan la confirmaciòn
saboreando lo que queda

*todoeselolvido*