martes, 17 de octubre de 2017

un cuerpo
que tirò violencia sobre mi dignidad, eso prefirieron mis amigues.
cuando no importàs, cuando sos menos que un
machito los nùmeros de kilòmetros cerebrales son infinitos.
puentes de algodones de azùcar con la màquina en cortocircuito;
asì tiene que funcionar la cabeza  para que todo sea olvido repentino.
huir de los espacios en comùn sin ceder los propios.
seguir viviendo, no acercarse, estar en los cuentos y seguir riendo a carcajadas.
que hay dolores y que los discursos casi siempre son falsos.
mi cartel palmerìstico de neòn lo sabe.
mi sala preferida de cine tambièn;
las papas con salsa criolla, las caìdas absurdas, la terraza,
los librerxs, los bigotes del gato, el vecino, el otoño eterno
 y la feria de la plaza tambièn.

todos ya lo saben.

y por eso brindamos ayer.
en eterna complicidad.

martes, 10 de octubre de 2017

estornudo y escupo noche encapotada de pruebas
bàsicas para testear el brillo de los talones.
hay muerte premeditada en el nido de barro,
se oyen alaridos de tiempo envejecido a causa
de paseos sin regresos y el viento crea y mece
burbujas oscuras para  descansar acontecimientos.


llevo mis llaves colgadas del tìmpano
escuchando el amor de oportunidades
que dejaste ir. empapa la vergüenza y
el cuerpo se rinde ante el suelo fangoso
de deseos tristes porque no es apto
para árboles y lombrices blancas.

cuando se mata, cuando no se sirve, cuando
no se es ùtil, cuando no se es imprescindible,
cuando la transparencia de ser sin mentiras asusta,
aparecen los vuelos cìnicos, acuchillando la distancia.

herida de muerte, siempre agònica, se camina entre
la no espera y los precipicios mentales que tienen los
brazos listos para sostener  pequeños versos que lloran.


jueves, 5 de octubre de 2017

Mi lugar favorito cambiò los colores pero
no deja de ser triste y lleno de ansiedad.
Tratè de tener el positivismo que tenès vos,
y que sòlo una vez te escuchè decir,
pero no me sale. Fueron años de espera
para unas palabras hermosas que las anotè
ligeras y desordenadas  mientras el taxista me charlaba de lo
difìcil que era trabajar en el turno noche.

Me miro de reojo en el espejo que hay en el baño
mientras me cepillo las piezas dentales, y creo
que soy muy fea con estas arruguitas acentuadas de  tanto 
apretar los ojos  y con estas nuevas canas
regadas por las penas de las ausencias y decisiones.

El ùltimo pibe que dijo pasarla bien conmigo
fue violento. Malo. Y si fuera por èl, hoy, serìa
merecedora de su amistad. Fue lo que me ofreciò
despuès de decirme que èl se dedicaba a probar personas.
¿No probàs vos?
No, contestè, con sus agresiones de borrachera del dìa anterior
clavándose en el ùtero.
Cosa rara las personas que saben camuflarse; escondiendo su
oscuridad.
Mi lugar favorito cambiò los colores y por suerte
sigue siendo maravilloso aunque el miedo aparezca
chorreando sangre desde mi vagina hasta enchastrarme 
los talones.
De la violencia no quiero nada. Menos engendrarla.
Mi lugar favorito acaba de cerrar.


 

lunes, 2 de octubre de 2017

Tosì hasta el extremo de pensar que morirìa ahì mismo, atragantada por unas gotas de agua caliente sarrosa. En cada tos sentìa el aire que ahogaba y los ojos llorosos, los cachetes inflamados y las manos queriendo actuar pero sòlo manoteaban el aire, rozando la cortina verde espantoso, decorada con hongos ya negros. Cuando todo ese espanto pasò, la sensación de muerte bailò en mi cabeza. Pensè que si de verdad morìa iban a encontrar algún calzón sucio entre la ropa limpia, algunos folletos con  ofertas y muchos tickets de compras. Entonces, como medida principal del dìa, despuès de terminar de ducharme, tendrìa que eliminar esas cosas que me rodeaban y confirmaban lo patètica que era.
Tengo una teorìa, entre muchas:  necesito analizarme segùn las compras que hago en el mes. Por ejemplo: en agosto consumì 15 cajas de arvejas, 20 de garbanzos y 10 de lentejas. Un total de 8 kilos de zapallo anco, 1,758 de zanahoria y unos 4 kilos de tomates. Tambièn 14 paquetes de tostadas de arroz clàsicas Ser, que segùn recordarìa, un total de dos paquetes se humedecieron. Consumì un paquete de 500 gramos de Polenta. Siete Savora de tarrito, 15 sachets de 250 gramos y 8 de 60 gramos. Eso serìa el ranking del supermercado. Cuando analizo la dietètica es màs divertido. Despuès, la facturas de los Libros mejor no verla. Ahora llegò la de un cuadro que tendrìa que ir a retirar muy cerca del Barrio Chino, lo que serìan unos tickets muy Kitty.

Luego de toser y volver a la calma, sin dejar esa sensación de paso al otro mundo o en el estancamiento eterno de este, sincronicé razones para las cuales sonreìr un poco. No llegarìan. Con porro sì. Y en demasía.

"La gente quiere fama" dijo una amiga una tarde donde el calor era perfecto, el cielo sùper encapotado y los barrenderos unos pichones de agentes encubiertos con muy mala actuación. Contamos la cantidad de estatuas que habìa en sòlo esas cuadras que miràbamos. En nuestros pueblos, el monumento a la madre, era el lugar o el punto de encuentro para lo que fuere.

Y acà, la paradoja, de estar abortando.

martes, 26 de septiembre de 2017

ceno nubes, cuatro estrellas, una luz verde pasajera y tres planetas que nacen desde la ventana. vomito telas mal estampadas.

Mi amiga ahora se medica. Està empastillada. O mejor expresado:  optò por una pastilla recetada para la ansiedad. Vamos a decir que es ansiedad. Yo tambièn tengo ansiedad, le digo al psicólogo.Pero es generada por miles de causas. Se las enumero. Me contesta para què carajos insisto en seguir una terapia si no acepto su veredicto. Le contesto que es porque Freud es machista, y toda su psicologìa se basa desde la misoginia y con guita de la alta sociedad. Que no me va pero es lo ùnico que pude conseguir por obra social.
Siempre lo mismo. Siempre terminamos a los gritos.
No importa.

Mi amiga està con pastillas. Por suerte reducì en extremo la cerveza. Sòlo los viernes. Sàbado: cursos y museos y el domingo cine. Los Libros siempre. Siempre. Recitales, cada vez entre màs y menos. La semana trabajo y habito el pueblo. Tengo insomnio. Demasiado. Y demasiados sueños, donde siempre te atrapo y todo eso. Detalles que nada. Ya no se si el insomnio es una condiciòn natural o deberìa preocuparme. Por las dudas no lo pienso y ando con cara de sueño.

Mi amiga me dice en tono de broma que es mala persona porque no me visita.  Idem. Creo que estamos creciendo o algo asì.

no ceno.
me descompone la noche que miro desde la ventana de la pieza sin cortinas. asì se ve todo.
¿què miràs?¿què miran?
por las dudas la decorè con macetitas de colores para tener buenas energìas y què se yo què màs----

y me voy a escribir al cuaderno y terminar los collages para prenderlos fuego.

es la que va.
etcetcetc


miércoles, 20 de septiembre de 2017


Te encierro en un cìrculo mal trazado, es radiante naranja;
los redondeles siempre quedan temblorosos,
porque el uso del compàs se le complica a mi mano izquierda,
los àngulos siempre estàn mal medidos, este indicador  > <  para mayor y menor
 lo aplicaba al revès.
dibujo pèsimo, mancho las hojas cuando escribo.
soy fans de lo cuadriculado y de los conjuntos.
la uniòn en comùn predice mejor los destinos que cualquier horóscopo o
mètodo adivinatorio.
las fotos quedan torcidas porque el botòn està al otro lado, necesito paciencia
y nada de vergüenza.
las latas son imposibles, las tijeras  no funcionan y ando con una que es verde.
el verde no me gusta, pero mi amiga la comprò por error. "no tiene filo" dijo.
supe que era para zurdos. un hallazgo.
para abrir las heladeras de los supermercados voy pensando , abrir para
el otro lado, abrir para el otro lado...
el mouse laboral no se adapta a mi, sino trato de un yo a un èl. tiene entidad.
es normal que aparezca màs de lo normal: deshacer

                                                   rehacer



                                                  cortar
                                                      copiar
                                                 pegar

y que sin querer intentando volver atràs  aparezca
 configuración de idiomas.

pateo, bateo, hago remates de volleiboll y de tenis que descajeta
al otro.
que no es oponente.
no compito. juego.
con miedo porque voy hacia otro lado.

todo lo tengo que pensar antes por ser zurda.

incluso para llorar.


                     

jueves, 14 de septiembre de 2017

tengo atrapadas palabras que  engordaron de veranos,
un pasaje de micro vencido,
una tarjeta de presentaciòn que jamàs necesitè pero me regalaron
y un telèfono que tiene la baterìa agotada.

ademàs, en la agendita, me falta una hoja que dejè por debajo
de la puerta de tu casa,
borracha de un mensaje que era previsible.
y a veces la lloro.
gastè palabras, con lo que me cuesta encontrarlas y darlas.

en los dìas de depresiòn, ninguno de mis amigos y amigas, me
vinieron a visitar. sòlo reclamaron, cuando me vieron, que yo no
fui a sus casas; que estaba perdida, pero nunca me preguntaron por què
ni què me pasaba. demandan lo que no dan. pero no puedo
enfrentarme a nada, porque los quiero.

soy dadora de malos ejemplos, facilitando la amistad, un ida
que nadie piensa que debe devolver.

 me sacaron a pasear, a recitales,
a pelìculas que me hicieron reflexionar. pero no se quiènes eran estas
personas.

no pude, ni puedo unir, la palabra amistad con esa gente,
¡pero què bien hicieron su oficio de amigueros!

en estos dìas que incluso comprè la soga para colgarme
invertì $8,754  en libros que ya habìa leido pero que necesitaba tenerlos.
hice una lista de cosas lindas y quedò la pàgina en blanco,
llorè en el trabajo porque la angustia me sobrepasaba,
volvì a cursar, retomè el aula, y me da pànico hacer grupo.

tuve que aniquilar discursos.
pero a nadie le importò.
mamà dice que me ve mal, le digo que ella està peor.
peleamos.


de todas formas sigo la rutina, porque tengo una reserva
de palabras que me dan otoños constantes.
con esa magia, resisto los dìas.



martes, 12 de septiembre de 2017

la escupida diaria que no me deja dormir y pienso en lo lindo que sos y en lo fea que seguro pensàs que soy. y que entonces y que lo otro y que que què ¿?



ahora siento que soy una especie de gema que atrae  fatalidad.
no existe  sentido narrativo. soy una  nacida que encaja como mal subtitulada,  y ademàs, siendo
 una fotosíntesis acelerada de la depresiòn, genero un insomnio que se inquieta y
que desprecia a las carcajadas;
 por eso, sin proponerlo, existe algo indescifrable que nos atora el lenguaje,
 encuaderna al silencio donde estallan emociones rebozadas de abrazos
y al espacio que perturba a los colores y ahì, quizàs, es cuando se derriten nuestras miradas que se fusilan.

es alquimia cuando aparece la literatura de tu cuerpo, sos perfecto:
con tu pelito, tu andar, tus giladas y con todas esas tajadas de sonrisas.
pero la fòrmula que me creò tiene compuesto de  pereza, desasosiego, temor, miedo, dudas,
indecisión, inseguridad, dolor, y todo lo que termine en cidio.
soy una mala traducción o una correcta,  que en el sentido de apropiación  es lo mismo:
voy al descarte.

el sentir de las lecturas, limpias, barridas y aplastadas, forman  una oleada de adjetivos mentales
que se estallan en tu remera sin arrugas y en la proyección de esa pelìcula
que seguro estamos viendo a tiempos separados.

caigo de rodillas. rompo las articulaciones.
destruyo lo frenètico.
quiero que la mezcla vuelva a agitarse.
salir de la burbuja de terror y dejar de
ser cimiento de la muerte de todos los gestos y
de las cosas que no llegan, por no saber traducir a horario.

pero primero deberìa creer en algùn tiempo. aunque sea en ese que da temor.





jueves, 7 de septiembre de 2017

meriendo matecocido. tres litros con yerba. quince saquitos. sin azùcar. mientras miro la pared que tiene humedad y tu nombre mal escrito. casi como esta hoja N9 del cuadernito naranja. etc.

Y entonces miro hacia la altura que dan los ojos. Hice el ejercicio ese. Transpirè. Vi gente y no querìa.
Doy la vuelta manzana para no pasar por el negocio donde hay conocidos sentados. No quiero hablarles. No es nada personal. No quiero hablar. No puedo. No me sale. No lo creo necesario.
Estoy màs còmoda mirando el piso. A veces es bastante difìcil mantener esta conducta. Entonces como tàctica no uso los anteojos. Pero la miopía avanzò mucho y no quiero operarme pero tampoco usar los lentes. "Te vas a quedar ciega" o "Què bien que miran los anteojos en la mochila" dice mamà enojada en chiste. Le digo que no.Nada de eso pasa. Sòlo caigo. Pero eso es màs por la sordera que por la miopìa.
 "Tengo los sentidos bàsicos fracturados, hasta eso" le dije a TO.
En una pelea le dije a mamà que era su culpa por fumar tabaco en el embarazo.
Otra vez le dije a mamà que era su culpa por fumar tabaco en el embarazo.
Y en la ùltima cuasi pelea (porque me recomendaron operar el ojo derecho y me neguè) le dije que era su culpa por fumar tabaco en el embarazo.
Y por gritona.

_¿Te das cuenta que siempre le decìs lo mismo?-me dice To.
_Creo que jamàs se lo dije- le repliquè al instante- todas esas veces fueron soñadas. Y los sueños son reales.

Cuando voy con TO uso los lentes porque quiero ver cada detalle y gesto que hace mientras le hablo. Casi no tiene muecas ni arrugas en la frente. A veces pienso que tiene botox.

El dìa que conocì a SD  tenìa los lentes. A pesar de ser un reci punk. Mala decisión. Pienso que no ver, a veces, es una ventaja. Ademàs la sequedad ocular hace que me piquen de forma constante. Y no uso las gotitas. Entonces parece que tengo un tic o toc o lo que sea que se llame.

Y me acordè  un poquito de la infancia.

Cuando iba a patìn sentìa que todo era posible. La velocidad programada en un  patio de club. Dar vueltas por puro instinto. Soñaba que era esas mujeres dibujadas con antorchas dirigiéndose hacia la puerta de algùn castillo. A romper todo. En el impulso que tenìa gracias a las piernas y a la remada invisible de los brazos lograba un gesto de prepotencia en la cara. Y me sentìa poderosa, haciendo la palomita y el ángel. Asì tambièn caìa. Y lloraba.
La profesora me abrazaba y me acariciaba las rodillas y decìa : sana, sana, colita de rana, sino sana hoy, sanarà mañana. En la siguiente clase le gritè mentirosa con làgrimas. Fue una primera decepción. Agarrè los patines y subì  a la aurorita y huì. No fui muy lejos, la bajadita de la puerta pareciò no estar en mi visión y rodè.
Ese verano llegaron los anteojos, un paletòn menos, y el flequillo en manos de mi vecina. Ademàs, un sueño pesado y cada vez màs presente. Vinieron las ojeras y la preocupaciòn de la familia. Papà ya no venìa a casa y mamà lloraba todo el dìa en la cama. Mi abuela me llevò al mèdico: volvimos con una bolsita con remedios varios y el diagnòstico de neutropenia. Segùn mamà, era lo que le faltaba. Y me alegrè de darle algo que le hiciera falta.
Estuve en hospitales y casi 48 dìas en casa. No fui al jardìn hasta junio. Despuès, una noche, transpirè mucho y no podìa respirar. Un mes de reposo y un tratamiento con unos cañitos que extraìan los mocos. Debido a la baja de defensas que habìa tenido, no funcionaba bien el sistema de expulsiòn de la mucosa. La que iba a ser mi señortita de jardìn vino a casa con tarea. No querìa saber nada. Ya leìa y sabìa escribir. Entonces me dejò el abecedario. Descubrì la fascinación.
Una vez sana, por decirlo de alguna manera, estando en la salita del jardìn me puse a llorar cuando rompieron mi librito "Bananita, el monito trapecista"  Nadie vino a retirarme, asì que Lita, la portera, me llevò a la cocina. Desde ese dìa siempre lloraba para estar con Lita y alejada del grupo de compañeritos.
Un dìa Lita me regalò unas medias tres cuarto blancas y una pollera celeste,como Alicia, me dijo. Estaba chocha. Ademàs me daba marrocs a escondidas de todos si le leìa. Era feliz. Hasta que un dìa amanecì desganada y llorando: anemia. Reposo por quince dìas. Hierro en pastillones naranjas que se diluìan en agua y tenìa que tomar, al menos, un litro por dìa.  Recuerdo que hacìa efervescencia.  Lita me regalò un librito "Pity, el gorriòn". Cuando vuelvo al jardìn en septiembre, aparecieron unas ronchitas en la cabeza que picaban mucho. Decìan que eran piojos, pero terminè con sarpullido hasta en el paladar y lengua. Era varicela.
En primer grado estaba contentìsima con la seño Andrea. Podìa deambular en el salòn con mis libros porque ella lo veìa positivo y me evaluaba por eso.Por leer. Le leìa unas cartas de Walter Benjamin que ella me habìa traìdo, me gustò tanto que el libro fue mio. Y cada vez que lo releo me acuerdo de ella. .Siempre dijo muchas cosas con las lecturas.  Pero un dìa Andrea se fue. Ahora supongo que la fueron.Y yo enfermè. Comenzaron las excursiones a psicòlogos. Blanquita era la que me atendiò y dijo a mi familia que tenìa una angustia casi devenida en depresiòn. Extrañaba a la seño que me entendìa. Eso me habilitaba que podìa faltar. Nadie querìa juntarse conmigo. Ni los compañeritos ni los adultos.
Segundo grado: cuestionè que el desierto estaba poblado -como me habìa explicado la seño Andrea- y terminè en la direcciòn con Elba, la directora, que era re mala. Mamà me pegò mucho. Estuve en casa de mis abuelos mucho tiempo, mamà venìa a veces con libritos y golosinas en bolsas de Yupa y en la escuela nadie me pedìa nada. Por suerte, un perro me mordiò la pierna y tuvieron que operarme. Estuve en reposo, comiendo pan casero con manteca y dulce de leche y mañas de mis abuelos.
En tercer grado me dolìa mucho la panza: la apèndice se habìa explotado. Un año despuès , casi al comienzo de cuarto grado, la herida supuraba un lìquido color tuco. Infecciòn. Dos meses en el Hospital de niños y siete meses de recuperaciòn. A partir de ahì vino el sobrepeso, entonces, que no quisiera salir y quedarme encerrada leyendo era "porque tenìa vergüenza del cuerpo". Yo pesaba 63 kilos en un metro 38 y mi mamà pesaba 42 en un metro 70.

Todo esto viene a cuenta porque estoy pensando en què decirle a TO porque me preguntò sobre lo que quisiera traer de mi niñez- Y creo que no dejè las mañas de chica y mi cuerpo tampoco abandonò defenderse del entorno. Como tampoco el entorno no se acerca a mi. Creo que crecì, pero sigo siendo infante. No tuve paperas pero cada vez que los Tilos despiertan viene la alergia y la nariz colorada.
No puedo contestar màs nada a TO.
Me acuerdo que tuve que ir a decirle a mi abuelo que el tìo se habìa muerto y que la abuela lloraba mucho y que por eso tenìa que irse del trabajo. No me animaba a decirle que se habìa suicidado. Ahorcado. Y con una tanza. Casi lo encuentran decapitado. Mi primer velorio. El tìo abuelo muerto, frìo, dejando a su viuda con hipotecas y deudas. Despuès se supo que era por una amante.
Mi tìaabuelapolìtica le dice a  mi abuela mientras yo merendaba y pintaba con unas acuarelas que la viuda me habìa traìdo: "vos disculpame Rosita, pero abrirìa el cajòn y lo patearìa hasta que se le desprenda la cabeza, que mucho no le faltaba" Mi tìa abuela jamàs fue al cementerio a la tumba. Una vez sola pasò, y la escupiò.
Y creo que asì siento a la adultez. Un cuerpo muerto que irìa a visitar sòlo para patearlo.Escupirlo. Y mostrarle que se puede seguir sin necesitarlo.

Aunque parece que no. Amo mi niñez. Aguante la infancia.

Y mi vieja.



miércoles, 6 de septiembre de 2017

no me gusta el postre y me acuerdo que tengo tu buzo re colorido. lo uso y recibo halagos y te nombro con los cachetes colorados. es artista, digo. (TO està muy preocupado)

HN me pasa este link y casi quedè desmayada de amor y de ganas de decirte què lindo que sos:  http://www.nodalcultura.am/2017/09/las-cartas-de-andres-caicedo/

Paso horas mirando la sonrisa, el gesto de concentraciòn, todo èl. Si supiera que todos los que se suicidan van a un mismo lugar, lo harìa para encontrarlo. Lo abrazarìa tan fuerte que le sacarìa algunas penas. Aunque ande con màs penas que èl. "Claro, me dice HN ante un comentario de admiración, con un muerto no te hacès cargo de nada ¿còmo vas a estar enamorada de alguien que nada de nada?.

Portazo al alma. Llanto. Encierro en el baño.


El psicòlogo dijo que si seguìa hablando de Andrès iba  a tener que consultar con otro terapista porque lo estaba superando. Le contestè que  a lo mejor cualquier similitud de libertad en alguien... (no entiendo lo que apuntè).

Estoy confundida porque al no tener un cuaderno especìfico para escribir, se me pierden pensamientos que tampoco tenìan valor. Pero estoy segura  que los quiero para mi y eso de andar soltando ideas en cualquier papel està incomodàndome. No quiero gastar, asì que voy a intercambiar una entrada por alguno artesanal, pero piola.

Ayer, OLPLK insinuò que van a volver. Le preguntè si era peronista o lo que sea que ande eso, y contestò que no. Que estaba de nuevo con DS. Le dije un escueto "ah" con gesto de què me importa, ya lo sabìa desde que habìa vuelto el libro a su biblioteca, escueta, por cierto. Con ediciones de pèsima traducciones. Tan lector se ve que no es. No pierdo nada. Y ademàs tan cinèfilo tampoco es, porque no lo vi y a vos tampoco, en proyecciones que cualquier amante con una lìnea de dos dedos de amor a ese arte, estarìa disfrutando.
OLPLK se quedò media media con rabia. Què se yo. ¿Pensarìa que iba a ponerme mal? Le dije, re superada, que todo eso lo sabìa de antemano, pero al no necesitar de nadie me quedaba sòlo con lo que DS hacìa bien: decir boludeces para reìr, ser testarudo para justificarse en lo que no es y ese solapado machismo que le sale sòlo conmigo, al parecer. Eso fue lo mejor, OLPLK, me di cuenta que vos sos machista. Por eso lo necesitàs. Discutimos. Bàsicas. Querìa irme, como siempre.

Apunte para TO (psicòlogo). Comì de ansiedad. Vomitè un poco y me alejè de gente que querìa porque DS està ahì y me dan ganas de romperle la  cara con un martillo con una careta de su propia cara. Eso, en verdad, una vez lo soñè. Què placer. Pero no sirve. Porque fue sueño.

_¿Seguìs pensando en èl?- pregunta el psico como si fuera una novedad

_Siempre voy a querer a Caicedo, siempre. Y el cuadernito espiralado vuela contra mi pecho.

No reacciono al ataque. Le pedì algunas hojitas asì las enmarcaba y las colgaba en casa.


Apunte o reflexiòn en la hoja de un libro de Laiseca:
 
Llueve y en casa hay baja tensiòn. Lo importante del dìa es: cuidado con lo que decìs.
---al parecer MN no es facho y espero que no sea peronista--- creo que sin querer hablè con el papà.

Pienso, y pienso un poco màs. Llamo a Shu aunque deteste hablar por telèfono. Le cuento sobre la foto re linda que encontrè de MN y corta. Me enojo. Me dice densa. Adolescenta. Y tambièn tonta. Me escupe un "no gusta de vos". Le contesto que acà, la ùnica pitonisa a base de percepciones, era yo.

::..ofendida por dìas..::

LM pregunta que còmo voy con el trabajito de redacciòn para el taller. "Tu taller me parece espantoso". No se lo dije. Hice que no lo escuchè. LM tiene cara de tristeza y ahora siento culpa. Intento decirle algo, pero me molesta que tenga una gorra de lana. Pienso a  quièn o què pùblico gusta de una gorra de lana marròn chocolate claro, cafè con leche o camel o como se llame ese color. Me acuerdo cuando era chica y me gustaba sentarme con los brazos extendidos para que la abuela inserte la madeja de lana y asì ella ovillarla. Horas hablando. Ahora, creo, que en la inocencia de infancia, la abuela era re agente y yo cantaba informaciòn acerca de la depresión de madre.
Por ese entonces, todos los martes Rolfe, al salir de la secundaria,  me llevaba al frontòn y me prestaba su paleta. Era su excusa para encontrarse en el club con pibes que andaban en el mal camino (percepciòn del pueblo). Cuando supe que yo era algo asì como una lombriz llamando al pescado, pero manipulada por un tercero que era el verdadero beneficiario (en este caso Rolfe)  le obliguè a que sacara libros de la biblioteca para mi. Trajo a Tolstòi a mi cabeza. "No entendì nada" le recitè "pero no quiero que cacen màs a las liebres".
 Rolfe, SD y yo (en ese entonces ocho años), hicimos un pacto de amistad y unos años despuès un fanzine espantoso y una banda que jamàs ensayò. Eso sì, discusiones eternas en asambleas de tres.

Ahora, estoy buscando palabras para el taller asì le consulto algo a LM y siente que estoy en onda con sus clases. Aunque sabe que es fingido. Èl de esa manera, demuestra  amistad de querer verme bien y que me levante un domingo;  me cura el dolor. Un poco. No nos mentimos, avalamos esa correspondencia de bancarnos.

Mientras tanto, escribì:      espirales encuadernados que vuelan, oda para TO .

El domingo, le leo un haiku.





martes, 5 de septiembre de 2017

el postre sin acentos, coherencia. pensando con mala puntuaciòn y en tu forma de caminar.

Ya me estoy perdiendo. Entre el desconcierto y lo acertada que estaba en todo. Què bueno que crees en ella aunque sabès en el fondo que no y yo se en la realidad que comparte cama con mi amigo. Pero no viene al caso y a las cuestiones estas que andan pasando lentas. El psicòlogo me dijo que dejaras de existir y asì lo hice. Tambièn los amigos y amigas que estàn de tu lado. Admiràndote. Mientras tanto acabàs de ser enterrado en fosa comùn con lo peor que me fue pasando. (Exagero, pero ya està)

Ahora:

Entre el desparramo emocional virtual encuentro una foto tuya; admito que estaba con dos birras encima y un porro mal quemado, creo que estàs un poco Caicedo y tenìa ganas de decìrtelo. "Sos todo lo que està bien", pero desisto. Esa frase es re "soltar" o peor: "retener y crecer".  Pero bueno, me acordè que siempre estuve re idilio ante todo lo que sos. Una gila. Si tuviera algùn talento para que sepas que existo, pero no. Gedì. Como en todas mis presentaciones. Pero creo que te dibujo bien.
Hice un collage, que tranquilamente, puede parecer que la arte fue mano de mi sobrina de dos años. Soy luser. Pero te quiero de verdad.
Nah.
bueno.
Sì.
Pero te doy por perdido. Entro vos y Caicedo tengo repartido el corazòn
El psicòlogo me dijo que era linda e inteligente. Que te hablara. Desde su paràmetro freudiano dudo de todo lo que me dice y aconseja. Pero no se ofende. Aunque le dije que era el ùnico en Tolosa con disponibilidad horaria y cerca de casa. A esas confesiones me teorizó que deje de escudarme y decir todos los por què que nadie pide. Llorè.
Me mandò a hacer el ejercicio de escribirte una carta. Patètico. Entre eso y los talleres espantosos de LM estoy aturdida y deseando hundir la cabeza en una almohada; pero ni eso, porque no uso. Ni tengo. La eterna discusión cuando se quedan en casa.
-----Hola: que lindo tu pelito largo (tachar)
-----Hey! ah reee.... (no, en absoluto)
-----Che, no tengo nada que decirte, solo tengo que justificarme ante el psicòlogo. ¿Querès venir? Te regalo una sesión (dos veces la palabra tengo cuando en verdad no tengo nada)
-----Hola, me vas a dejar el visto pero tengo que hacer esto porque pago casi 300 pesos a un tipo que me ayuda a superar la vergüenza o fobia o boludismo total que tengo.Disculpà, (no, en definitiva no)

Bueno. Ya tengo un litro de birra en la panza. Unos palitos que me siento culpable de comer.  Y un nuevo rollo velado porque lop use mal; con luz. La màs peor.
Mejor me voy a teñir de nuevo y a releer a Fabiàn Casas y a escribirte en anònima.

Mejor pasame el celular. Asì, al menos, justifico la hora de terapia.

*cambio y fuera*


lunes, 4 de septiembre de 2017

regurgitar el almuerzo.

El efecto invernadero y sus consecuencias. No tenemos el invierno de siempre porque la capa de ozono y el uso de aerosoles y productos quìmicos van disolviendo nuestra capa planetaria protectora. No creo en otra estaciòn que no sea el otoño. Siempre, como dijo Simòn, serà otoño. Pero a veces pienso que cuando ande desprevenida me va a saltar un monito en la cabeza o que un vientito tibio se transforme, en cuestiòn de segundos, en un tornado.
Tomo nota de los datos que màs me interesan, estoy decidida a participar de la sobremesa que se aproxima como si estuviéramos  por participar de una alta trasnochada. Estamos creciendo.
Paso casi todo el tiempo que tengo extra en la cama realizando esta tarea. Quiero decir y sacar un tema acéfalo de conversación.  La revista cientìfica que tengo de referencia es buena, làstima que el año de ediciòn sea 1996. El mismo verso de siempre. Calculo entonces, segùn las medidas y el deshielo venidero, que al menos el Everest bajò quinientos metros. Bueno. De todas formas, voy a obviar la fecha. Da lo mismo.
Nos sorprendemos de las mismas cosas en otros calendarios. Entonces, la historia no es cíclica, ni repetitiva, sino que vuelve potenciando el pasado màs atroz. Serà siempre igual. Y me siento cada vez màs sola esperando el final. (anotè con lapicera verde. no pasar, reescribir, no da, cursi, y muy de gusto)

_ Èsta es una chanta, mirà que la conozco de años-dice Shu.

_ ¿Quièn?- pregunto casi al borde del llanto al ver la formaciòn de bucles en mi cabeza. Humedad invernal. Consecuencias bàsicas. El pelo.

_Esta gila- me contesta casi gritando y agitando una revista.

Què bueno, algo impreso y no virtual para comenzar un camino de crìticas a todo todo todo todo. Ni ganas. Pero estoy en casa ajena por mi culpa. Por hacerme la dolida sentimental. Ahora tengo que aguantar las giladas estas. Hubiese sabido, me guardaba tu machismo en el estòmago y lo cagaba y chau. Pero no. Tienen que dolerme tanto las palabras que tuve una deshidrataciòn de amigos al instante del suceso. Se quedaron del bando del agresor. A las personas no les importa el dolor cercano. Mejor hablan de causas re lejanas. La violencia que les toca no. Esa sì que no.

_ Ser facho es màs fàcil  Shu; te avalan por simple imposición y cero ganas de pensar en un otro. Y de no tener que hacerse cargo de las cosas que pasan frente a sus vidas.

_ Somos medias fachas ¿no?

Hago un gesto de desinterès y un esfuerzo enorme enorme para no contestar. LM pone la mesa con un pelotòn de desgano atroz. Creo que intuye que nada bueno se hablarà hoy. Como siempre vamos a discutir entre nosotros.

Me aparto y busco la lapicera y la agendita nueva. Bah, no es nueva. Està toda rota. Llena de telèfonos ocasionales para no agendar, direcciones de casas a las que despuès jamàs me dijeron de ir, y algunas hojitas que fueron destinadas a notitas que no tuvieron respuestas. Ahì, despuès de pensar algo, anoto frenètica: "efecto invernadero/corriente del niño y despuès la de la niña/ ozono con capa rota" una flechita que dice: patineta....rolfe.
Me acuerdo que me comprè una tabla. La paguè en cuotas porque las ruedas eran importadas y todo iba acorde a mi peso. Casi me traumo con la balanza y con los dos centímetros que aumentò la cadera. El Rolfe me dijo que todavìa tengo mal el hombro de la caìda anterior, que me veìa torcida. Que por què no me compraba una bici y listo. Màs seguridad. "Encima con lo torpe que sos y lo poco que reaccionàs , me parece que no da. Porque seguro vas a venir con birras" me dijo el descarado. Tenìa razòn pero me ofendì y me fui.
Al final cambiè el material por buzos canguros y un jogging re còmodo que ya es parte de mi identidad. Los buzos me quedan enormes y horribles. Estàn estampados y me molesta sobremanera. Un poco me arrepentì. Tendrìa que haber comprado la bici desde el comienzo.

_ Preparo unos mates ¿no?- acota HN - ¿O la comida ya està?.

_Hacelo igual, ponele cedròn y esos yuyitos del frasco que està sobre la mesada- le ordeno. No le digo. Le or-de-no- Y usà la cocina, la pava elèctrica no.

Tengo puesta mi remera casi favorita y todavìa el beso de una desconocida no se va. No tan desconocida, lo de siempre. La desilusión de las presentaciones y lo que son en verdad. Por miedo, o por algo de eso, no voy a asisitr  al pròximo recital. No quiero ver idilios pasajeros de seres indeseables. Voy a quedarme leyendo. Ya suficiente con dos dìas seguidos de indie, aunque falte casi un mes, es como sentir una patada en el hìgado despuès de un atracòn de papas firtas, manì y birra con vino y en lo que se vaya derivando.
"Es como si esperaras que todo lo dibujado en una tarjetita de cumpleaños estè presente en el cumpleaños. No es asì Mica" me dijo una vez Shu. Una vez cuando me enojè porque no se quièn  què cosa. Pienso, aunque siempre quiero dejar de pensar, si hice lo mismo con vos ¿Còmo no vi la violencia tan patriarca?
Bueno.
El agua hirviò y resulta que la culpa es mía porque no quiero usar la pava elèctrica. Me dicen cosas como evolucionà, o si querès prendo un fuego. A lo que a esta ùltima proposición dije que sì. Me dijeron que era a modo de ejemplo de lo que no daba. "Estamos orbitando en sistemas diferentes" les contestè y me encerrè en el baño.
Soñè con suicidarme ahì. Cortarme un toque. Tirarme pasada de heroìna y morir diciendo boludeces. Un poco màs de las habituales. Pero el baño no tiene bañera, sino una ducha espantosa con un cuartito de vidrios que se empaña y se pierde lo romàntico de la sangre chorreando por el piso y por las patas de la bañera.

Salen los mates. LM me pasa uno por el espacio que dejo. Estoy negada a salir del baño. No voy a almorzar con gente que me trata mal. Escucho la palabra susceptible y salgo a pegar al primero que se cruza.

La ligò OLPLK que vino a contarme sobre vos.



viernes, 1 de septiembre de 2017

Media mañana: las palabras que dormidas se dejan el pijama debajo de la ropa

_ Esto no es una terraza, es un balcòn grande- dijo HN mirando la pared, el piso y por ùltimo al cielo. Nosotros parecemos no existirle.

_ Es una terraza porque està arriba del techo- contestò LM.

_Es un lugar hìbrido- acotè.

Creo que tu cama es un lugar asì, una terraza que se incendia o un balcòn apto para tirarse. Una mutación del otoño las sàbanas, y el ruido de las hojas saliendo de los poros de tu cuerpo suena a silencio de casete.
Cada nueva ausencia es una puñalada que intenta desangrarme a mentiras limpias, que ella se encarga de alimentar y vos dàrmelas. Huyo.

_ ¿Hìbrido? Entonces cuando me haga una casa la voy a querer con un espacio arriba del techo que se denomine hìbrido- dijo HN sin dejar de mirar el cielo.

 HN  cree que es sarcàstico, pero queda mal. No le sale. No tiene humor. Pero lo queremos.
Entre todos nos queremos, con nuestras imperfecciones. HN es abogado y siempre tiene el ùltimo grito de celular. Incluso ese dorado cremoso.

Es domingo, casi de noche por la luz pero de dìa segùn el horario del reloj: 17:37. Y además es su cumpleaños. No me gustan los cumpleaños. Para variar, de un curso espantoso a un cumpleaños.

Me acuerdo de Italo Svevo y de vos. Las lecturas pueden mostrarme un camino mental hermoso que me conmueve y pienso que cada palabra pronunciada con lindor desde vos es el sinònimo a la futura ausencia presencia  que planificabas ser. Sin maldad. Con toda esa caminata ùnica que me emboba.

_ Creo que hay cierta mediocridad en estas medidas para configurar un espacio en el techo- dije ante el silencio que me molesta. Antes me gustaba mucho. Ahora, necesito que hablen. Necesito leer esa otra parte de las personas. De algunos amigos y amigas me decepcionè.

Estos amigos no hacen fuego porque el humo se impregna en la ropa y al parecer quieren salir. Vamos a salir, ahì, cerca de tu casa. Demasiado, pienso. Me gustarìa tocar el timbre y decirte que te traje una taza de tè de strawberry, peaches & orange, cantàndote Sin Kaos. Pero se que no puedo hacerlo. Si ni siquiera puedo decirte un simple ¿còmo andàs? despuès del hola por obligaciòn.
Ojalà que no sea una obligaciòn el saludarme y que disfrutes el beso tarado que nos damos como yo. Espero que sueñes despierto.

_ Hoy Mica leyò una poesìa- dijo LM en tonito reprochador.

_ Puesìa.- contesto ràpido.

Un tè con galletitas de coco y revistas recortadas, libros subrayados y dibujos para colorear. Vos y yo. Y todo el mundo discutiendo traducciones de nùmeros; vos y yo paraditos uno al lado del otro, con cara de alùd a punto de arrasar ciudades y todas las construcciones.

Creo que podrìamos derrumbar todos esos sitios que nos instalaron miedos si podemos tomarnos de las manos y acribillar el espanto de una nueva traiciòn.
Podrìamos sacarnos el  puñal juntos.

Miro la hora. Bostezo. Leo cosas que escribì y no le encuentro coherencia.

Voy a tirarme a la cama a comer arvejas con mostaza.

 



jueves, 31 de agosto de 2017

Dìa 1: Desayuno en un papel con faltas de ortografìa, redacciòn y todo esas cosxs

-Ayer encontrè en un correo electrónico que recuperè despuès de años,   la ùnica poesìa que un chico me escribiò. Un total plagio a una canciòn de Los Rodriguez. Tenìa 17, demasiado bien por la edad-dije por decir algo.

En este ùltimo tiempo no estoy reconociendo esta faceta de sentir la necesidad de hablar con gente que mucho tampoco quiero hablarle. Y contarle cosas que no le doy interès; reflexionè, una noche preocupada, si asì serìa cuando crezca. Contando historias que no suman a nada.
El error, me parece, es haberme anotado, o mejor dicho, aceptado la invitaciòn de mi amigo pseudoescritor,  al tallercito de lectoescritura. La boludez màs atòmica de todos los tiempos. Sì, tallercito. Un curro para alguien que no puede vivir de lo que le gusta y trata de que asì sea, fracasando estrepitosamente, y un espacio para aquellos que deliran que tendràn un pùblico admirador que los lean. "Sos media mala vos" me dice sonriendo. "Sì" le contesto "ya lo se, me gusta criticar". LM es un no amigo pero el màs mejor amigo. Hay noches que me llegan mensajes con imàgenes de bandas que detesto, con la leyendita "Descripción de los integrantes por favor". Pasamos horas mirando revistas de faràndula para analizar. Inventamos vidas y secuencias. A veces, en nuestra soberbia, nos decimos que nuestras historias de supuestos romances son màs creìbles que las publicadas. Pero lo mejor, es que para conseguir el material, siempre fingimos que tenemos turnos en mèdicos, dentistas, cardiòlogos. Vamos variando los lugares clìnicos. De ahì las hurtamos.

-Las estrellas pop post disney rondan los 26, las otras ya estàn por los 40, y hacen vidas de jòvenes adultos, hiper progres para diez millones de seguidores con un promedio de once años. Influencers un carajo- acoto porque estaban hablando del uso de la imagen. O de la influencia. La verdad, ni idea. me enganchè para hacerme la participativa.

Ya ni se a què van. Mezclan todo. Discuten cosas que ya las discutì con mi vieja a los trece. Bostezo seguido. Què lindo serìa que la parte buena que tenìas estè acà. Pero eso es imposible. Tu maldad, o lo que sos, o lo que tenìas que desquitarte, usò a mis dìas, tiempo y cuerpo de sparring. Ahora ella te puede disfrutar. Gracias a que todo el bajòn y malhumor lo dejaste en mi. De a poco el exorcismo con los amigos y amigas ayuda a nada. Una excusa màs para nada. La nada que es el total. Viva el nihilismo.

Entonces alguien lee lo que escribiò y abro mi cuadernito violeta, tapa dura, simil papel de araña, y me encuentro con una lista de compras. Es escueta. Y entonces supe que es la que saquè de la heladera de tu casa. Todavìa me acuerdo del dìa que estando en la terraza le tirè una madera a un patrullero que pasaba. No dormì pensando que la policìa podìa tocar el timbre de un momento a otro. Y por ende, encontrar maderas similares, apiladas, listas para quemar y que terminarìas libre de toda culpa porque defenderìas muy bien la postura del yo no fui, porque no tendrìas idea de nada del hecho, y yo ahì, en calzones con una remera tuya que te habìa sacado porque tenìa olor a noche. Con el termo y el mate y con cara de dormida.
Pienso si eso hubiese pasado. Què diferente todo. A lo mejor huìas antes.
 De todos modos no dormìa bien, tenìa algo de culpa. No sabìa còmo sacarte el tema para tantear. Otro dìa, que habìa sol y subì con un libro de poesìa, mirè fijo al vecino. El viejo no supo còmo reaccionar. De a ratos me colgaba  mirando  el àrbol y despuès le clavaba la mirada. Apareciò la mujer y le dije buen dìa, medio gritando. Ella se sorprendiò pero correspondiò el saludo. Siempre era la kàbala, tres termos y al cuarto me fijo si despertaste de verdad. Las otras cambiadas de yerbas hablabas dormido. Hay una historia sobre Bahìa Blanca, tuya o de algùn familiar. Hablabas cuando dormìas. Los mejores momentos son esos, reflexiono: yo despierta, divagando por la casa y tus cosas a disposición, meando mientras el gato toma agua, contando la cantidad de tarros de shampues y crema de enjuagues  que para pasar tiempo las cambiè. Vos dormìas. Roncabas. Hablabas de todo. Una vez te di un mate y no pudiste tomarlo pero contaste còmo habìas secado yerba al sol en un campamento.
Què lindo cuando dormìs. Es cuando màs vivìs y cuando màs cerca de disfrutar la libertad tenìa. Creo. Igual, fue un pensamiento pasajero.

Vuelvo a mi. Al ahora. Què carajos hago acà. Por què no puedo decir No. No, no me interesa tu taller del orto. Bueno, no, gracias, tengo cosas que hacer. Pero LM ya sabe que es mentira. Ya me conoce demasiado. Sabe que tu silencio me fusilò la confianza que te tenìa y que cuando alguien que quiero me hiere con saña pienso en que ya vivì lo suficiente. La famosa Tendencia suicida, dijeron alguna vez.

Pero estoy acà. Escuchando gente que seguro triunfa escribiendo, ganando premios, menciones, libros colectivos editados con faltas de puntuaciòn. Admirados por una familia que no lee y por amigos que ni siquieran le conocen el segundo nombre. Què se yo.  Quiero a mi amigo. Lo quiero demasiado a LM como èl a mi, porque fue el ùnico que me abrazò para que llorara el dolor ese que  PF dejò en la cabeza. Y no me sacò a ningùn lugar a pasear, ni se encargò de buscar suplentes. Me regalò entradas al cine y me dijo "venite, en el Select pusieron un cartel azul con la luz esa que te gusta tanto". Tambièn LM se encargò de sacar el libro de la Cata y esconderlo. Al libro lo amo. Pero, sin dudas, era un rastro de tu violencia. Del silencio parco. Tu sorna entre mis cosas.

"Tendrìas que haberlo tratado mal vos. Onda, seguirla de amiga y hacerle lo mismo que le hace la OLPLK" dijo SD. "Eso es de resentida, y la verdad ocupar tiempo en alguien que no te quiere y trata mal no està bueno. Sobre todo cuando no lo necesitàs para nada. Sòlo para quererlo" dije, mientras pensaba que B serìa un buen consejero en estos momentos. Lo que hace  OLPLK es de enferma, ya lo sabemos, pero PF tambièn està enfermo y yo caì ahì. En ese lodo espantoso. PF me hundiò la cabeza para que respirara ese asco que entre ellos se producen. No, gracias. No puedo darle entidad a quien no la merece. Pero aguante  OLPLK que anda con otro amigo y vuelve a PF. En un punto saber tanto me duele màs. Por eso, chau entorno en comùn. La violencia escondida no va.
LM siempre me leyò a la perfecciòn. "¿Y si te habla que vas a hacer?" , "Llorar, como siempre".

Vuelvo de nuevo al acà. Los aplausos hicieron que la cabeza se apagara. Aplaudo por inercia. Supongo que vos lo harìas tambièn. Y despuès nos reiríamos. Siempre que pasan estupideces me acuerdo de vos. Supongo que serà porque me hacìas sentir bien con las tuyas. Un dìa, para eliminar un poco del resto de ese querer que tendrìa que haber sido para vos, me encerrè en el baño de La Perla a llorar lo que no fue. Ahì, en ese baño, escribieron la canciòn mìtica y yo escribì tu nombre en la puerta. Ese dìa, dormì una siesta en Plaza Miserere. La colguè, como antes. En verdad, no hay antes, tengo que hacerme cargo de lo que hago. Me despertè con los rezos o plegarias de un pastor o fiel evangèlico que invitaba a que lo escuchen. Ese dìa, fue clave para cruzar a esa parrillita de aspecto turbio (pero rebalsa de gente con historias hermosas que chorrean sinceridad) y comprar un vino en cartòn. Me dieron dos vasitos de plàstico descartable. No me gusta brindar, pero lo hice.

Vuelvo otra vez. Las 09:56 de la mañana de un domingo lluvioso. Me estàn mirando. Es mi turno de leer. Por supuesto que no escribì nada. Voy de onda para que LM no sienta que soy una depre  y que no valoro su esfuerzo de mentor literario. "Soy una luser LM le dije nerviosa y soltando làgrimas" el dìa que una revista habìa editado un cuento que resultò ganador. La revista era tan mediocre que a partir de ahì  dejè de editar los fanzines que dejaba tirados por las calles. Algo similar pasò con ese collage que terminò expuesto en una galerìa donde todos ìbamos por el vino gratis.

Entonces me pongo de pie, carraspeo, pido un mate por el picor de la garganta. Me sonrìen con desconfianza. LM mira expectante ;saco el papelito y leo con voz compungida, monòtona, pausada y  con cara seria emulando un sentir:


                                 "detergente
                                   comida para el gato
                                   sal
                                   papel higiènico.
                                   los ojos pegados en las palabras.
                                   las cosas que para vos son necesarias.
                                  el dìa que fue señal anunciada:
                                   mi amor no entraba en la lista"

Espero los apalusos.


miércoles, 30 de agosto de 2017

.tumblr ocupò pensamientos retransmitidos en mis cuadernos no ìntimos.

14/6/2008....

tengo tumblr, me lo pasò Ramòn. y me encontrè en un submundo de porno en pequeñas secuencias. no ayuda a la masturbaciòn, pero es otro estìmulo.
descubro dibujantes eròticos. me gusta JJ y adams carvalho.
imprimì dibujos.muchos.
chicas en patinetas y bicis. tatuadas, con porro.
descubrì a J B y a C H.

no hace mucho que existe, pero al parecer esos microsegundos de penetraciones y secuencias de pelis sin importar la edad, preocupa a playboy. dicen que va a quebrar.

los màs graciosos son los gangbang mejicanos.

19/7/2008

un pibe se masturba y lo publica.
hay fotos y la gente se enoja por lo estàtico.

exigen gifs.

26/ 7/2010

dejè el tumblr. ahora hay cualquier cosa, ya no es terreno de lo pornogràfico y sus ramificaciones . aparecen gifs mediopelos . piola, pero no me intriga tanto .


8/10/2013

la semana pasada se me tildò la compu en el trabajo mirando una secuencia de gifs del usuario ruso que un poco me asusta y otro tanto creo que eso no es real.

9/11/2013

mi nuevo escritor favorito (que al parecer no va a escribir màs) està re puesto en twitter con el gangbang mejicano.
intercambiamos fotos y urls

coincidimos en una tumbleriana.


16/9/2014

Virginia despentes descocò- què linda.
puso gifs reales de hoteles. y de gentes que garchan en calles de rusia.

trato de buscar a què viene todo eso.


14/8/2016

una alumna me pregunta cuàl es mi usario de tumblr. le digo que cuando se creò era un sitio para ver gifs porno sin restricciones. no como lo usan ahora, para postear de todo.


8/9/2016

en la escuela algunos alumnos me preguntaron còmo se usaba el tumblr.


18/12/2016

creo que le metì un virus a la compu.
En la teorìa todos los discursos
acerca de vos ante mi son
geniales.
en la pràctica hacen aguas.


superar las palabras  violentas no es nada fàcil.
hiciste catarsis de tu entorno enfermo
que ella te traspasò y me lo diste a mi.

ahora lo entendì. lo supe.
 detallaron tanto,  hasta tal punto
que creo ya ser una experta en la manipulaciòn de ella
hacia vos, que vos sobre tu  relaciòn.

estàs ahogado. dejàndote arrastrar por
el agua mientras te crees que caminàs sobre arena firme.
como si estuvieras salvado.
y no.
estàs todo lastimado, roto, quebrado.
con miedo a tu realidad.
la pose de superaciòn no te la compro.




èl, que està con ella mientras ella vuelve a vos,
me cuenta que ... ya no importa. _borrar datos innecesarios--.

pero sì me interesan los datos de la noche, cuando te vi
y no me viste. cuando estaba ahì, miràndote espantada
còmo  de tus ojos caìan parvas de dolores.

fuego depurador: los detalles del desamor.

¡què tristeza por vos!
¡què predecible todo!

con la ranchada
tenemos flores y birra.
libros nuevos.
reìmos y festejamos tu caìda a ese amor
infectado.

en cierto punto,celebramos hasta vomitar risas.
èl porque està con ella. y se me burla que lloro por vos.
el amor de ella que
se postula sin anunciarse como descartable.
la aniquilación y la soberbia. la falta de respeto, estàn a la orden del dìa.

entonces huyo de la juntada.
de amigos y amigas.
esa gente hace mal.
ella no me interesa.
y vos, que sos eso para dar, menos.

tengo una libertad que cuidar.
y una vida sanando.


lunes, 28 de agosto de 2017

sentì la exquisitez del vèrtigo
en acciones que para los demàs
pueden resultar sencillas; pero a mi
me dan pànico, e incluso, una
cierta paràlisis en el cuerpo y en las palabras que
se atropellan y trituran antes de pronunciarse.
un sudor empapa la espalda y entrega mareos
hasta el desmayo.

a) pasè y toquè el timbre. no saliste.
habìa ruido de radio y pensè que estarìa bueno
que experimentes el silencio y te escuches un poquito.
lo escribì y el viento volò la hoja.
señal completa que me odiàs.


b) salì con paragûas que detesto tanto.
se larga un chaparròn y para proteger la
càmara lo abro. el viento lo destrozò
y lo abandonè, junto a otros cadàveres de alambres,
en la vereda.
señal del que el despojo y la inutilidad del mismo era real.

c) me sentè en la plaza y mirè a mi amigo arbol.
no le hablè. hice el ejercicio de no aturdirlo por
preguntarle si todavìa cruzàs por ahì.
señal que ignorè a mis dos amigos invisibles.

d) te llamè. cortaste. o no atendiste. o marquè mal.
o ni idea. quizàs a eso lo soñè. pasa seguido si duermo
con  tu remera.
señal que la tecnologìa no funciona en nosotros.

e) salgo sola de noche. tomo la calle. voy con una
aguja de coser bolsas en la manga de la remera. voy altiva.
señal que de verdad, puedo ser un ovario de barrio.

f) utilizo a, b, c, para ordenar y/o alistar que tanto tanto tanto detesto.
señal que algunas cosas las tengo que forzar.

g) empecè a tenerte làstima. a alejarme de la gente que tenemos en comùn.
purificaciòn, se llama. dignidad, para ser màs clara.
señal que a nadie le importa el dolor que me dejaste con tu discurso y te prefieren.

h) el sàbado, me centrè en lo importante;
 casi te voy a ver, a buscarte; y regalarte un dibujo que hice
de vos despuès de verte. no me animè, fallè un poco.
como es habitual.
pero que no molesta.
me gusta saludarte.




entonces, el domingo que es el dìa que màs se piensa en el suicidio
pero que se activa los mièrcoles (segùn estadisticas) prendì fuego
los meses del otoño  y salì a recibir al invierno. para ver si funciona
el destrabe y poder hablarte.
si pudiera dibujarlo, sin dudas serìan planetas colisionados,
cachetes colorados, pilas de libros para mostrarte y paredes rayadas
con fibras del chino.
pero si te dejo eso no entenderìas nada.

El psicòlogo me felicitò.
Y de premio, me abracé con algunos cuentos
que tenìa olvidados.









jueves, 24 de agosto de 2017

Necesito de nuevo la guitarra para gritar que quiero ser Carlos Monzòn, el asesino popular y que cantemos juntos, golpeando cualquier objeto que ayude a  simular un compàs:
"suben bajan, chocan palabras, se desarman (desangran) en fragmentos sin poesìa, mi cabeza nunca fìa".
Despuès un poco de Sonajeros y de los abrazos impactos. Pero recitados. Sin mùsica. Tratè de reencontrarme con pedazos de mi cuerpo en los lugares por donde anduve divagando años atràs entre libros, cervezas, caìdas y trenes sin pagar.
Pero todavìa, prefiero la poesìa.

Sobre terrenos de asfalto los semáforos mandan y deciden cuàndo podemos y debemos cruzar. Los diálogos son insostenibles. Los nuestros no sirven màs. Ya no estàn. La melodìa, admito, un poco molesta. Pero ahora que volvì a probar ese elixir maravilloso, (y como todo pero que antecede a una excusa) voy a admitir, que la necesito.
Ahora, casi estoy empalagada de esa  musiquita con todas las minas huesudas y las distintas visiones: la del hombre y  la del perro. Como si fueran dos cosas diferentes. Como sino supieran que ante ellos està la muerte misma ofreciéndose. Y la gente baila, canta, palmea, comentan, corean sonriendo en complicidad con sus pensamientos que vuelan. Y se los leo. Pero vomito en impases  y abro  el alma fracturada que de a momentos vuelve a dormirse.Se olvidò de vos y de toda tu maldad discursiva  patriarcal. Decidiò dedicarse  a nadar sòlo en verdades;  y en algunos sueños, a  guardar papeles de colores en frasquitos transparentes. Donde anotò ideas pasajeras y besos que estaban sueltos,  perdidos y atorados, en el humo del lugar.

Todo vuelve a ser especial. Te veo de lejos. Vas al pogo. Soy invisible para tu esencia. Como antes.

Un logro de la poesìa.




miércoles, 23 de agosto de 2017

Cuando supe de la muerte de JL llorè doble.
No es que me gustara el actor ni las películas que hacìa.
Admiraba el momento de
saber que miraba con mi miopìa lo mismo que Andrès miraba con su miopìa.

En uno de sus artìculos sobre filmografìa, resalta la figura de JL.
Por horas mirè todas sus pelìculas tratando de entender què era lo que
tanto disfrutaba de esas tramas obsoletas.

(imagen:  barra con un https en verde: jerry lenwis peliculas español siuybtuilo )

Escribo sin mirar, no apurada pero sì en paz, sabiendo
que la inteligencia artificial contestarà con un :
quizás quisiste decir o en su defecto : se muestran resultado para...

Las pelìculas estaban en inglès. No importò. No importaba.No importa.

La muerte del còmico  fue como perder  un poco màs  a Andrès,
que muchas veces lo sueño charlàndome de  remakes  mientras Osvaldo
recita proclamas.
A veces entra Emma a los besos con Roberto ante una mirada celosa de
Virginia.
Tomamos vino y untamos hummus en pan semillado. Charlamos horas, durante toda
la noche.Tropiezo en sueños
y despierto con hambre y moretones.
Lamento esas ausencias fìsicas, pero me agradan en la volatilidad diaria y en el insomnio.



Entonces, tengo la certeza, que Andrès estarìa  lamentado la muerte. Por eso
tomè el atrevimiento de llorar làgrimas palpables por dos.

Y aunque me gustarìa que èl estuviera respirando
con su miopía y tartamudez seseada
 creo que empezò a vivir despuès de suicidarse.
Sobre todo en mis sueños
_le amo tanto_
_pero tanto_

martes, 22 de agosto de 2017




"Viajar hacia donde las palabras adormezcan el dolor de extrañar el desprecio de lo que alguna vez se disfrazó de amor. Y tener miedo de la ausencia y un poco más de miedo a la realidad", con fecha 22 de agosto de 2013 a las 10:44. Un estado publicado con comentarios tan bizarros que siento vergüenza ajena, y siempre sostuve que la vergüenza ajena es tambièn un poco propia. 


(Algo asì como cuando nos miramos de cotè pero no vemos nada nìtido, un pocobastante nubloso, pero sabemos que somos nosotros tratando de disimular)

Ese estado que nada de vergüenza me da sostenerlo, tambièn apareciò a modo de recuerdo. Pero en los comentarios bardearon con tonos moralinescos. 


Por suerte soy nada sensible a la opinologìa, pero con la escritura no se metan, porque ahì el cuerpo me duele en demasía. Y mi cerebro de repente  es una daga.

 Otra vez escribì (despuès de leer correspondencias de escritoras y escritores) un estado en alusiòn a las cartas y a esas notitas que a veces sorprenden. Un ente de antaño escribiò por privado "¿me estàs extrañando?" 


Ese dìa decidì que querìa ser alquimista y crear fòrmulas para espantar a los idiotas que se presumen indispensables a travès de los egos nacidos y festejados por nadies. 
Aquel mensaje fue el inicio del placer de  eliminar lo que queda nombrar como amigo virtual. Ahora ya se me pasò, voy directo al bloqueo. 


Contè 827 personas bloqueadas. Me acordè de unas pocas con las que intercambiaba literatura. Otras que siempre mandaban mensajes al estilo "Hola, saludos desde Chacarita", o el "Hola Compa".

A los que escribìan hola, tardè un poco màs en bloquear. Sentìa que era un estilo de respeto pero despuès entendì que las formas y los tuteos y demases estilos saludotivistas no tienen nada que ver con el respeto. Pero a los que escribìan Hola en reiteradas ocasiones llamando atenciòn, bloqueo inmediato. 

Me divertì màs eliminando y bloqueando gentes con vidas miserables pero increìbles en las fotos publicadas, que hacerme una nueva cuenta de vida virtual. Paja total.


Quedaron 56 amigos ( o amigus, amig@s, amigues, amiguxs) y lo tomè como una coincidencia con el dìa a dìa.


                                                  56: la caìda. Ahora tengo 76.


El 76: las llamas.




                                      Y estos dìas son de fuego total.


Cuando me anime a mirarte sosteniendo el sentimiento este de gustar tanto de vos pero que todavìa creo que te pasa desapercibido, elimino a alguien.
Es Kàbala.


                                                                   Posta.


*un dìa como hoy*




                                                        Pd: el 75: los besos.




viernes, 18 de agosto de 2017

El abrazo es una ciencia social, la distancia una ciencia natural.
El olvido es geográfico y los momentos responden a las matemáticas. 
(no hay desarrollo avalado a ser transcrito, estos análisis abarcan alrededor de 89 carillas y además
contienen nombres propios)

La teoría de los conjuntos cada vez arrojan menos elementos en común.
Los que están son dañinos; creo que vienen de tus discursos o de mis interpretaciones. 
Diagramas que compiten.

La comprensión de textos responden a las ciencias del sueño,
al insomnio un poco y al olfato otro tanto. 

El no hacerse cargo es una nebulosa. Tomarse de las manos fue imposible,
porque ahì existen los agujeros negros que no sabrìa (aunque hay que nombrar a ciencia cierta)
còmo seguir despuès de ese resultado.

Ahora hay un infinito punto rojo en huir. Tu alrededor absorbe energìas
de poses falsas ante la misma frustaciòn que generan por aparentar deseos 
que estàn naciendo en otro contexto. 
Sordo.

fingir: caminar la mismas oraciones.te vas a ir. te volvès al ensimismamiento. 
trepar:  tus piernas: el comienzo del mundo.


No gracias. Demasiado intentè estar ahì. Un perìodo de adaptaciòn en donde el orgullo 
ganò como el determinante. 

Ninguno quiere el exorcismo.

O ciegos, dejamos que las Ciencias decidan.

jueves, 17 de agosto de 2017

quererte transparente significò dejar a la deriva
la confianza que siempre protegì y resguardè de podredumbres
 que desde el comienzo resultaste ser.
tratè de no ver. de no escuchar los gestos de las paredes.
ahora, llorando por tu maltrato planificado de viento huracanado,
 no puedo actuar porque
siento que de tanto esperar en cuclillas,
sosteniendo lo imposible de pensar
 en esta cueva muy cerebral, a tu perdòn,
todos mis sentires quedaron como un daruma.

eliminar todo.
vomitar letras.
escupir distancias.

planificar el suicidio: tengo que
comer bien para que la sangre que
manche el piso sea color frambuesa
y huela al amor que acuchillaste  a risotadas.
ojalà las hojas de los Libros tengan sed y absorban
hasta el último coágulo.

*sosmalo*

martes, 15 de agosto de 2017

tengo tèmpera en la cara.
el viento pasò enojado, me limpiò a lengûetazos,
y te dejò
un poco de  esos colores en tu pelo. porque los dìas  te visten de llanto marìtimo.
sin olor a sal. con vacìo de nubes. con fotos viejas donde se ven discusiones.
donde tu felicidad era superflua. sonrisa de nada, de dolor.

en el espacio las estrellas desayunan temprano y se caen por vagas.
no cumplen deseos. yo tampoco.
en tu espacio, las estrellas te ciegan y la luz hace que optes por el peor camino.
yo me alejo. paseando planetas con correas. saludando a los cometas que te rozaràn
con fuego apagado
 el corazòn. _algo es algo_
disfruto tus errores que te dan cansancio. me alimento de las hojas del otoño que
nacen de tu encierro.
 te dejo sombras para que te abrigues, pero
 el viento te compadece. te ofrece mis colores. lo acepto.
duermo en el ùltimo asiento de los acordes de esas creencias.
los planetas empiezan a derretirse y mis manos no saben si sostener las correas o tirarlas;
 la libertad hace huelga de eclipses,
los sueños se hacen ciudades muertas.
presiento lo que viene.
intuyo junto a la ropa colgada y los miedos atentos, las gracias depresivas de perderse
en un confianza que mejor  ( y de verdad) sea ciega..
el don de ver màs adelante hace que todas las palabras
que dijiste dormido, tengan gusto a madreselva; trepan
desde los tobillos hasta la mañana donde la Luna es perpetua.
desde la ventana tengo los mejores paisajes aunque para el resto
sea una simple pared.
los olores tuyos que el viento trae a cuentagotas,  son la anestesia.


viernes, 11 de agosto de 2017

Los sueños no son ficciones, son realidades espaciales que de vez en cuando viven en este tiempo, acà conmigo.
A veces me dan ganas de condimentar la comida con ellos y convidarte un poco de fantasías cocinadas a fuego mìnimo. Pasar por tu casa y dejarte en un taper un bollito de amor espolvoreado con abrazos.
Cuando estoy triste corro, chocàndome cuerpos que atestan las veredas, hacia el cartel. La luz fosforescente me transmite algunos recuerdos. Las caìdas en bicicleta, las imágenes impresas en las nubes que desfilaban ante nuestro espanto de encontrarnos. Lo màs parecido a verte es soñar.
Por eso, muchas veces, las causalidades te nombran, y no sos ni pesadilla, ni realidad, ni sueño, ni descanso. Muchas veces el insomnio tiene tu nombre; y lo decoro con lucecitas, guirnaldas y besos que primero se estampan en la palma de la mano y el viento los desprende.
A veces salen todos juntos y se rompen antes de llegar. Ahì, es cuando ese insomnio trae un dolorcito a queja porque no hay palabras nuevas desde vos. Pero cuando salen tranquilos, sin competir, van sigilosos, y se estampan tan suaves que seguro no los sentìs. Recorren kilòmetros sin perderse.
Algunas noches vuelven. Y es cuando toca reflexionar los para què. Si esos besos eran creados para vos. Esas madrugadas, con cielos rosa chicle, turquesas y ventosos, son las màs lindas.
Los kilos de frazadas me dejan inmovilizada, y pesan tanto como esos abrazos que a veces me dabas al dormir. Los tengo tan presentes para abrigarme que hacen transpirar la cintura.
Siempre que pienso en vos es como estar soñando. Y cuando llueve, el agua tiene gusto a mandarina dulce. Se te pega al cuerpo la lluvia y por eso ansìo besarte. Tus besos siempre tuvieron gusto a fruta fresca. A veces hasta a compota pasada de azùcar. Y me paspaban la pera por la melaza. Hay dìas que despierto y me arde. Algunas veces hay sangre, porque tu barba incipiente raspa. En esos sueños trato de no sentir nada. De pensar en lo lindo de tu cercanìa.
Verte a vos, pensar en vos, soñar con vos, es mi realidad. Y cuando los sueños explotan , es cuando se desparraman por todo el cuerpo, me hacen cosquillas y me desarman la estabilidad.

A veces trastabillo, otras, las màs, caigo al piso sin reacciòn.

Cada caìda es un sueño que se rompiò.

Y de manera invisible, junto con risitas (sacàndole la tierra o la mugre que se les pegò del piso) las partes màs divertidas de esos sueños. Llego a casa y los cocino.

Ojalà algùn dìa puedas comerlos.

Y empieces a caer.

Asì puedo saber, que tambièn me soñàs.












jueves, 10 de agosto de 2017

la entrega del olvido està en proceso.
las señales de ausencias son las que
determinan que ya hay que borrar
el oleaje de las pedaleadas mentales.

en posición bicho bolita, escurrì el
ùltimo vestigio de llanto.
exorcicè las culpas,
y aceptè la maldad hermosa que sos.

fuiste el màs eficiente en manipular las actitudes,
en deprimirme y en dejarme dolorosa
 con un insomnio macabro.

tus palabras son astillas en los ojos.

miércoles, 9 de agosto de 2017

31-----41

Podrìa llegar a tener el don de caerme, de adivinar lo que viene, de escuchar mal las cosas. Podrìa.
Cierta vez confirmè que cuando una persona empieza a gustarme es porque vi algo bueno; ahora entiendo que esa parte siempre es mìnima y la maldad es mayorìa. Supuse que el error era quererlas. Festejè. Pero no aprendì. Porque te quise. Porque tenìas Biblioteca y sabìas leer bien. Soy demasiado bàsica para querer y admirar y valorizar las cosas lindas de los demàs.
Ahora, tu machismo recalcitrante y ella ahì, con lengua y gestos de mala persona, hacièndome saber que està en tu casa, hace que de pronto y con argumentos, deje de confiar y que ya es momento de replantear amistades. Sos vos o soy yo.En el mismo lugar es imposible que estemos. Los tres no da. Y prefiero que seas vos el que se quede con la rutina, y yo la que me aleje de ese circuito que parece encerrarme y no importarle el que me hayas lastimado.
Mejor, seguì asì, con tu malhumor y mentiras, con tu pantomima que sos sùper, y con tu falta de credibilidad para esconder las cosas, que ella no puede darse cuenta. No puede ver eso. No sabe leerte los gestos. No va a enfrentarte. No analiza nada. Su superioridad y egocentrismo la puede, y a vos te gusta eso.Lo superficial de las cosas para no hacerte cargo de lo que sos.
Al parecer, segùn el anàlisis de tus mensajes a ella, sos alto gil. Siempre buscando cosas de antes. Bàsico. Aburrido. Inseguro. Hablàs de lo ùnico que sabès. No buscàs cosas nuevas. No generàs nada. Te perdès en cualquier discursito que tu entorno acepte. Repetìs historias. No te hacès cargo del dolor que generàs. Cambio y fuera. Pd: Seguro votàs convencido que los de arriba van a solucionar tus problemas.
En fin.
Y sì, la facilidad de querer sòlo a partir de esas cosas buenas, es lo que hace que a veces te extrañe. Me das làstima. También un poco de intriga el por què preferìs a alguien que te sea sumisa. Ya se que sos miedoso y nada o poco inteligente ¿Cuál es el problema? ¿Que sepa de tu machismo solapado? ¿Que te enfrente? ¿Me creìas estùpida? No pudiste manejarme. No pudiste y yo tampoco puedo fingir ser tonta. No puedo callarme. Repaso y dejo en limpio sòlo las cosas lindas. Aunque se que fueron falsas. Nada de tu parte hacia mi puede ser creìble. Nada de lo que fuiste conmigo fue real. Nunca te importè. Sòlo te aseguraste de despreciarme y hacerme llorar con el abandono a cuestas en la confianza entregada.
Què triste.
Con el aerosol en la mano y con los compañeros de siempre, con nuestras capuchas agujereadas por polillas,  escribimos los edificios pùblicos. Corrimos. Nos reìmos un montòn. Nos regalamos una jornada de lucha y libros. Nos abrazamos y hablamos con sinceridad. Saltamos las rejas de la plaza.Sacamos cartelerìa partidaria y la suplantamos por banderas negras y rojas. Volvimos a correr. Nos piden documentos. No tenemos. Salvo yo que llevo la tarjeta de la librería para canjear los puntos. Exigen identificaciòn con foto incluìda.  Ignoramos el pedido y seguimos caminando. Nos gritan y seguimos por la vereda, charlando, ignorando la maldad del mundo.
Entendì que vos sos nada para mi. Porque no necesito nada de nadie. Y tu inseguridad no sabe còmo comportarse ante mi porque descubre enseguida tus mentiras y tu falso actuar. Tu inseguridad se avivò que no soy tonta, que no me vas a sorprender con tips bàsicos. Lo ùnico que tenès que ser es sincero y no podès. Te cuesta.  Me alegra entenderlo.Que no sepas què hacer conmigo. Y siento màs làstima por vos. Y por mi. Porque a veces necesito charlarte. Y escucharte. Y a lo mejor algo  màs que vos sabès y yo no, y no pueda darme cuenta pero que no me lo vas a decir, y pienso que es porque sos dubitativo. Pensè de nuevo en  tus discursos, atè cabos invisibles y decidì que tengo que visitarte para exigirte eso que me hiciste soñar, que eras compañero y que ibas a estar para mi hasta en las ausencias. Y comprendì que todo esto es parte de tu estrategia para seguir lastimando a mi cuerpo. Sòlo porque fui  sincera al quererte.
No necesito nada de vos. Salvo algùn Libro nuevo, y verte, y abrazarte y no extrañarte màs. No es tan dificil que suceda. En la pròxima visita tengo que usar el cuchillo.
Creo que eso ya lo sabès.

martes, 8 de agosto de 2017

se fue la relaciòn del tiempo
y la realidad cuando escribiste.
despuès de leerte
en medio de los dolores y el fuego
que explotaba lucha, dormì
abrazando los suspiros falsos que
dejaste escondidos en algunas hojas
de libros subrayados. te los expropiè.
y me arrepentì. se los di a ella.

ya no es posible nada.
paso la lengua a la desidia
y escondo esas palabras que
ya se despegaron de las paredes
de la casa y huyeron
hasta la vereda rota.
vuelven a mi.
no quieren ser descubiertas.

salpica agua los charquitos. abriga el frìo ventoso.
reacciono entre los ruidos y gritos de la gente
que me perdiste y lo disfrutàs.
tu planificación para herir funcionò,
el desangre emocional, y mi cuerpo que rebajaste a objeto
fue tu habilidad.

hoy, gracias a las llamas salvadoras, prendì fuego
el Libro en un acto de amor final.
ya no hay nada de vos acà.
salvo, un resto mínimo de tristeza.






jueves, 3 de agosto de 2017

56

Dijo "te gusta Rejtman porque se rìe de los chilenos". Hice que no lo escuchè. Me hice la sorda. No creo que sea asì. Tan asì. Si me gusta Martìn es por eso y por màs. Una vez vi a Alan Pauls y le dije que era una versiòn cuasi algo de Rejtman. Por el pelo, dijo. Error fatal de su parte. Le realicé una devoluciòn de lectura a la Historia del pelo. Con chistontos incluìdos. Le aconsejè que no posara tanto para las fotos, "eso le queda bien a Martìn, no a vos". ¿Se gustaron cuando dialogaron? No obtuve respuesta. Asì que tuve que soñarlo.
 Despuès, volviendo al sitio real donde estaba sentada, en una mesa colectiva de gentes que me molestaban màs que agradar, siguiò al habla, el tipo este; ahora criticando a Cortàzar, explicando que le aburría pero el que aburrìa era èl. Dije que a lo mejor, a lo mejor, recalcando el mejor, el aburrido era èl. Pero casi nadie me escuchò. A veces soy imperceptible. Algo asì como invisible. Cuando dijo que la poesìa no era literatura, lo mirè y para que quede claro el posicionamiento hacia sus palabras, lo escupì. Y lo mirè fijo despuès de la escupida. Creo que con una dosis mìnima de odio. Y me quedè sentada. Con el tenedor en la mano, apuntando hacia èl. Estilo matona. Hubiese querido ir al cine con vos y no a cenar con estos amigos. Pero vos no me hablàs. Y yo tampoco. Porque es tu turno de comenzar. Creo que nuestros orgullos se estàn dando batalla sin matarse. La pelea los aviva , como el viento al fuego. Son fatales.Nos dominan.
Cuando nos vamos los amigos dijeron que no me iban a llamar màs para salir porque siempre hacìa papelones. "Bueno, joya" les contestè. La verdad no me importaba en absoluto. Siempre, con ese grupo, terminaba sentada comiendo en un bar espantoso con gente desagradable discursivamente. Y mi cabeza se iba a esos dìas en que nosotros sin ser yosotros nos reìamos de nada aunque el lugar fuera estèticamente raro. Ahora que pienso mejor, mientras el tarado este se hace el crìtico de arte, el raro era vos. Un poco yo. Como para sentirme parte de algo. Empecè a extrañarte. No mucho. Quizàs porque me gusta que alguien haga el mate en la mañana y el no hablarte màs implica una casa menos para quedarme, perdiendo ese privilegio de no ser quien se tiene que levantar primero. Pienso si quedarìa alarmante o de arrastrada mandarte un mensaje. Pero tampoco se me ocurre què. Porque a  lo mejor estoy  eliminada de tu lista de queridas.
"Te extraño". No. Muy directo y a lo mejor no vas a entender que tu casa està cerca de donde estoy y quiero ahorrarme el taxi hasta la mìa. Un "hey, todo bien?" No. Menos. Dudo de la expresiòn hey y el tener que usar un solo signo de interrogaciòn; reacciono que el todo bien es patètico. La verdad que nadie està bien. Y de todo corazòn, ojalà que estès mal. Y no me importa si estàs bien. No quisiera saber de vos. Salvo si estàs en tu casa para desligarme de este sitio. Y para abrazarte porque quiero abrazarte un poco màs.
En el momento en que suena una canciòn de Diego Torres, todo empeora en el interior de las conclusiones que me narro de consuelo. El pibe ahora es experto en motos. Habla de los diferentes  tipos de cadenas y de aceites especiales para las mismas; abandono esas palabras y trato de imaginarte las expresiones si recibieras un mensaje de mi parte; vuelvo a reaccionar y el tipo ahora està hablando de los diferentes suelos que tienen las canchas de tenis.
No quiero tomar màs vino pero lo hago en automàtico para tratar de no contestar al sabelotodo que no dice nada en concreto. Miro el reloj y son las cuatro y veinticuatro; pienso en el insomnio que siempre aparece. Ojalà que lo tengas o que estès como yo en estos momentos. Que quieras escribirme. Y mejor que no lo hagas porque dirìa que sì a lo que fuera. Incluso si es sòlo para pedirme que limpie el baño de tu casa porque no tenès ganas.
El pibe ahora està gesticulando de manera exagerada. Creo que està imitando a alguien y le sale tan mal que atino a preguntar haciéndome la misterio, hablando fuerte a propòsito pero con cara de nadie me escucha, al  amigo que tengo al lado "¿està teniendo convulsiones, alguien sabe si es epilèptico?" Mi amigo se aleja girando el cuerpo. No quiere ser còmplice en mi observaciòn. Pensè que si vos estabas acà, con solo mirarnos hubiéramos pactado que era hora de irse o emborracharse hasta vomitar en la mesa. Sonreì, ensoñada en que la telepatìa es real y estabas sintiendo mi llamado. La sonrisita estaba cada vez màs presente. Seguro estarìamos atorados de carcajadas, con salsa chorreada en la ropa. Pude ver tus gestos.
Alguien grita fuerte mi nombre exigiendo que pida disculpas a Leonardo. La verdad no sabìa quièn era Leonardo. Resulta que el tipo que hablò toda la noche y que incluso se sentìa libre de hacer imitaciones que nadie pedìa, se llamaba Leonardo. "Mi tortuga ninja preferida" dije como para quedar bien.  Pero no me importaba quedar bien. Lo dije porque sabìa que no querìa pedir perdòn por algo que tenìa razòn.
Fui al baño. Colguè mirando fotos de tu facebook. Ebria como estaba empecè a preguntar a las chicas que estaban en la fila si te conocìan. Despuès cambiè la pregunta para saber si a alguien màs le parecìas lindo. Y asì, logrè un cuestionario donde estaba bastante còmoda;  hasta que entra una moza y me dijo que tenìa que irme del lugar.
Alguien habìa pagado. Vi a los llamados amigos afuera. Me retaron. Dijeron que no me invitaban màs a nada de nada. Miro el celular y por arte de magia aparece una publicaciòn tuya. Un tema musical. Espantoso. Con una anècdota mal redactada. Tenìa ganas de escribirte para decirte si estabas borracho en algùn lugar. O con insomnio. O si te estabas levantando de madrugada porque venìan tus familiares de visita. O si habìas dejado de verte con la nueva chica de ocasión. Y asì porque sì, una baba larga saliò de la boca. Me dormìa parada, apoyada en la pared. Y como  sentìa algo raro en el cuerpo, decidì tirarme al piso.  Porque sì. Porque ya iban dos semanas que no me caìa. Y eso no estaba bien. Y aunque esta vez era forzada, fue suficiente para romperme el diente.
El diente roto fue tema de conversación en el trabajo. Superò al otro tema que es el color del pelo. Cuando terminan las diez horas laborales me duele la cara de sonreír sin gracia alguna. De fingir sorpresa ante un chiste que alguien cuenta como novedoso pero ya me fue contado tantas veces que hasta imagino que hay un complot que quiere saber cuàntas veces rìo de lo mismo. Una empleada del mes pero sin premio. La antialgo.
Pensè que tendrìa que haberme roto el diente algùn dìa que lloviera. Asì evitaba conversar de lo mismo toda la jornada. Anotè en el cuaderno de metas y objetivos que semana a semana le leo al psicòlogo: "mirar el pronòstico extendido para caerme en dìas de lluvia".

miércoles, 2 de agosto de 2017

resetear el cuerpo
después de tu abrazo
doloroso en evidencias.

una comunidad de palabras
se taparon los ojos
manifestando vergüenza  ajena
ante el festejo mental
de las emociones.

(ilegible)
esperan la confirmaciòn
saboreando lo que queda

*todoeselolvido*

lunes, 31 de julio de 2017

0

Cuando me hablaste querìa darte una cachetada de besos. Cuando me hablaste mirándome y asintiendo en cada palabra pronunciada afirmando saber què es lo que me gustaba o gustarìa hacer en ese momento, sentì la necesidad de pedirte un encendedor y quemarte los pelos. O darte màs besos. En verdad pensaba en pedirte algùn libro. Una rifada de emociones a cambio de un azar caprichoso. Querìa decirte que ya se todo y màs de lo que hubiese querido enterarme.Pero no puedo hacerme cargo de tu pasado para justificar tu desdèn cubierto con  un baño de ternura. Y logrè un entierro de dolores maravillosos.
De todas formas, me dijiste sòlo estupideces que tanto me gustan oírte pronunciar. El perdòn jamàs llegò. Se manejan dos hipòtesis, tres, cuatro, una, cero. La variable es: si sos estùpido orgulloso, si sos sòlo orgulloso o si sos  egocèntrico. La del machito patriarcal todavìa no la descarto. Compite cabeza a cabeza con la de la manipulaciòn de tu discurso. A veces, sòlo quiero imaginar que estabas borracho y no te acordàs de nada.De ningùn diàlogo. De ningùn maltrato. Y menos de mi llanto.
Ya està.
La capacidad que tuviste para hablarme superò ninguna expectativa. No tenìa ninguna. El psicòlogo me dice que estoy equivocada. Ahora necesitarìa saber si tambièn notaste el cambio en el cartel. O si jamàs le diste significancia.
Hubiese querido contestarte nada. O contestarte cualquier cosa. No estaba preparada para hablarte. Creo que mis palabras salieron con gusto a funeral. Al final te escribì otra carta, el mensaje era conciso, y cuando avanzaba veloz  sentìa que era algo trabajoso lograr una conexiòn con vos a travès del papel porque jamàs me contestaste. Y la verdad, te escribo  con la misma aficciòn que un tallador  de epitafios. Despuès, lleguè  a pensar, que tus vecinos te sacaban la correspondencia. Estuve haciendo guardias los dìas que el gato no querìa comunicarse.
¿Què necesidad de modificar el cartel? ¿Por què ese color que hace sentir una infinitud de desamparo total?
Hoy estuve ocupada redactando un manifiesto sobre la congoja. Esa que se instala cuando vuelve de repente todas las cosas feas que me dijiste.
Dudè en hacerle caso a estos impulsos que me arrastran a un vacìo de coherencias palabreras pero que no coinciden con los miedos que me dejaste; y sobre cuàl fue la urgencia de contestarte ante tus palabras afirmativas de un suceso que ni siquiera era necesario que lo nombraras porque ya mi acciòn directa habìa sido saboteada y estaba planificando irme ante que vos asì no tenìa que compartir un mismo espacio donde ya no se què carajos hacìa ahì.
Sentì que tu no pregunta era una ola enorme que me tapaba y ahogarìa, pero teniendo una tabla en la mano para barrenarla. El mar, el rìo, las aguas en general, no me gustan. Fue un desafío en un contexto en el que jamàs hubiera participado. Pero por las amistades todo. Hasta lo imposible. Hasta una tragedia programada.
El mirarte fue drama total. Mi atenciòn bàsica llevò a que te dijera nada.
Ahora por la suba de la luz, mi cartel se enciende màs tarde. Siento que de a poco tengo que acostumbrarme a que no hay disposiciones obvias. A que todo pierdo. A que todo me abandona en parte.
Al menos tengo el poder de elegir la fosa.