miércoles, 24 de mayo de 2017

toda la calle està cubierta de hojas
que  perfuman tonalidades
fucsias, ìndigos y marrones.
se van transparentando
 mientras su
cabo se seca sonriendo.
es veneno puro la canciòn
sostenida en lamentos
de tiempos y esperas en esas
hojas que no llegan a vos porque
se incendian en la guantera
del corazòn.
*un abrazo de fuego*

martes, 23 de mayo de 2017

susurro que la estatua sin cabeza
siente y lleva la misma fragilidad y tristeza
que la otra estatua que mira penosa
sus pies que se mojaràn con el agua.

desde el patio atrapo la visiòn de brazos
y piernas de yeso de muy mala calidad.
se rompen de a ratos. y caen en el pasillo.
el cuerpo, esos cuerpos a gusto de alguien,
se van muriendo sin agonizar.

la pelìcula sigue pero no puedo dejar
de imantarme hacia esos brazos que pierden
forma. hay dos dedos convertidos en polvo.

en añicos, nuestros corazones, porque no pueden juntarse
para saborear la revelación que desde
el pasillo se asoma y va bajando los escalones
sacando fuego desde sus manos.


llego a casa y analizo cuando serà mejor hablarte
de nuevo y contarte todas las novedades.
la luna me dijo que ahora se va un rato a descansar
a la casa de  gèminis; confesò que se va a esconder
asì respondo todo lo que vengo postergando.

la estatua sin cabeza fue trasladada
y dejaron un par de sus sentimientos en el piso.

ayudame a entenderlos.

lunes, 22 de mayo de 2017

estoy obligada a mudarme,
mudarme de casa
y de cuerpo.
de las esperas que no quiero dejar
asì porque sì.

el incendio eterno, el mismo que apareciò en el verano,
se convierte en  una visiòn que se va desvaneciendo
entre las luces de la calle y las diagonales cortadas
por nuestros abrazos que duermen.
los tuyos corren. los míos suben montañas.

es la velocidad del corazòn la que me dijo
que me acerque y hablara. y manifesté una discursiva
 que para los comensales de noches
festivas
le faltarìa coherencias.
vi gestos que ignorè.


pobres ilusos, viven sin emociones y
sin el dolor del abandono. sostienen la
violencia de la hipocresía social, sonriendo
como si nada pasara.

en cambio yo lloro. y me lamento el perder amores y objetos.
lloro por no tener el otro libro.
por no terminar de leer
el que empecé en tu casa porque en esas horas vos dormìas.
. y te nombro. me hago cargo de
querer y que no me quieran.
eso me dijo el àrbol
cuando lo ayudaba a vestirse.

estamos planeando la resistencia de los sentimientos.

y voy a trepar las ramas que ese dìa seràn fuertes,
porque me deben caricias y abonos;
asì,  sin necesidad de forzar
cerraduras, voy  a entrar a la casa y llevarme tus libros.





domingo, 21 de mayo de 2017

los árboles se visten
con certezas y vientos.

la literatura dio un pique
y explotó con sonrisas.

es otoño. todo es mágico.

sábado, 20 de mayo de 2017

pasamos arrastrando las maderas
que serían los estantes de las desilusiones.

nombramos a las personas equivocadas
y no nos hicimos cargo.

dejamos de vernos.
del todo.

me dejaste de verdad,
porque ella desayunó con vos,
mientras toda la lluvia
inundaba mi cama.





viernes, 19 de mayo de 2017

cruzada

cuando te cruzó la espera
el cuerpo empezó a desvanecerse.
ella te escribió, y respondiste.
y supe que tenía
que atacar lo único que
tenía de vos hacia mi:
acciones escondidas
y subestimación.


la mirada tiene la visiòn de las horas que bailan
contentas de insomnio acurrucado en silencio.
las palabras, casi interrumpidas, por los pestañeos
del cuento preferido, se pierden un poco cuando
se fijan en vos.
la tormenta rompe las nubes, los àrboles, los postes de madera vieja
 y el resultado es el
tendido elèctrico haciendo chispas;
y explota màs fuerte que siete truenos juntos.
 todo se apaga.

tengo  miedo. nada es calma.
la oscuridad asusta y las frazadas
no son suficientes para dar calor.

hace frìo, la humedad no alcanza para entibiar
estos descensos emocionales
en los que analizo y teorizo en ensaladas
de despedidas.

entonces, animada,
te estaba escribiendo para que me cuentes de tu dìa,
saber algo,
y casi al instante reaccionè
que no te interesaba entender
que las acciones molotovs de
mis discursos estaban heridos de muerte.

y vos, ya cadàver, que no me sabès traducir.

entonces  me ahogò la tenebrosidad
premeditada
de tu abandono.

ese abandono que me diste a cuentagotas
y
del que todos mis dolores y heridas
sangrantes
tuvieron que hacerse cargo
porque  vos


jueves, 18 de mayo de 2017

Si todo es funcional a una necesidad que no tendrìa por què aparecer;
si llueve o sale el sol, si està despejado o encapotado;
si hay momentos, cosas, palabras, y silencios retenidos en  formas
de nudos emocionales;
si hay metàforas encubiertas encima de la huìda;
si hay ruidos en la oscuridad cada vez que se alimentan los sentidos;
si hay intereses que no se comparten porque no hay entendimientos;
si por opciòn està bueno sentarse en bancos y mirar y buscar existencias;
si esas obsesiones que vuelan y hacen pie en el miedo;
si en verdad todo es un relato exagerado y muy elevado en las edades
de unos sentimientos inventados;
si se repiten los argumentos y sòlo se esperaba el motivo
para desparramar los dolores;
si la mudanza obligada genera acciones donde
los pasos no son necesarios para avanzar;
si el desasosiego genera la paralización de manifestar lo que hace bien;
sì, quizàs son muchas caracterìsticas que aparecen en
el lenguaje que utilizo  y no supe comunicarlo.

y no pude entender el tuyo. porque el arrastre de tiempos estaban bailando sobre el cuerpo.

o quizàs, cambiaste cuando supiste que empezabas a maravillarme
con las lecturas y relatos que eran infancias.
o fuiste sòlo la intuición esperada.
y quizàs, si todo eso apareciò en un relato reunido en el sueño,
supongo,
que fue el fin.
y esa casi liberaciòn que se huele en el aire, es el comienzo de tu olvido.
del que no te das cuenta.
porque no soy de tu importancia.




la humedad de la cuchilla se potencia
cuando revuelve los jugos intestinales;
la daga, siempre pretenciosa, corta suave
las plantas de los pies y tiñe las hojas con
venas convencidas que estàn haciendo polìtica.

el cuchillo, el ùnico del bosque,
lo tiene clavado en la sien,

ella relame las palabras que van
deslizándose hacia el cuello.

està recostada sobre consejos mal
interpretados.
tapada con reacciones inanimadas.
y el desprecio  intenta hacerla dormir,
en cada cuchillada que le vas asestando.


aunque sabemos que quisiste ser directo, con
una caìda violenta directa al corazòn.

pero erraste. no fuiste mortal.
y cuchillada tras cuchillada
ella
va comiendo
tus
asuetos  amorosos.

martes, 16 de mayo de 2017

hoja nùmero 6 . cuaderno violeta.





Y todavía escucho las risas. El ir y venir. El mirar. El relojear. El intentar disimular. Unos estúpidos.

Re básicos pero despreocupados. Con la cabeza barrida de cosas malas.
La reacción tuya fue:
“Entreguen el cartel buachos, queremos el cartel” algo de eso era. ¿Íbamos de la mano o íbamos sùper conectados con ese sentimiento de arrebato que las luces nos daban? “Dennos algo, las luces, las luces, una tira de luz” y la imagen de actuar que los dedos eran armas. “Queremos el cartel”. Todo impostando la voz.
Y reír. Reìr aunque era de noche, tarde, en calles turbias y sentir que nada importaba. Reìmos.
Me hacìas reìr. 
Reì.
 Reì mucho.
Todavía cuando escucho lo del asalto me tiento. Paso, miro y no disimulo el creer que podrìa ser.
Meter el cartel en la pieza, en un cuarto. Una custodia compartida de algo que nadie quiere y que seguro le molestarìa con tanta iluminaciòn. Pero a los dos nos viene re bien. Vos, porque necesitàs algo de luz siempre  y yo, porque estando sola duermo con la luz prendida. 
(Si duermo)
Pero en todo caso, tengo gran porcentaje sobre èl. Es mìo. Sòlo fue un compartir.

Pienso en eso y me calmo.

Pero eso de reír adelante del negocio. Caminando ida y vuelta la mitad de cuadra. Poniendo cara de serios. Intentando disimular lo que ni idea.
Y seguir riendo. Eso nos daba gracia.
Y sòlo me daba gracia con vos.


Algùn que otro detalle le encontramos. Y lo registrè en el cuaderno este.

Ese dìa, alguien (presumimos cadete heladero) sale con un tarrito de cuarto. Un delivery que nos dio màs risa que la propia boludez nuestra de estar casi hipnotizados sin hacer otra cosa màs que caminar esos metros. Queriendo algo que muy bien no sabìamos pero que sin dudas necesitábamos.
Yo desde hace tiempo y vos, por el contagio del momento y el alcohol, un poquito tambièn.

La decisión para disimular el estar por horas ahì, fue comprar una cerveza, aunque el frìo estaba haciendo de las suyas. Otra cerveza màs. Asì podìamos cruzar la calle y observar esa fluorescencia que què se yo.

….......
Volver a cruzar.

Vos en mangas cortas y yo con tu campera a rayas; que me quedaba muy suelta, enorme, y màs larga que el vestido floreado demasiado corto porque durante la jornada hizo mucho calor. Unas estampas que no daban ni ahì en combinación. Unas ropas que no iban con el dìa y con la hora. 
Y quizàs con nuestras caras de sospechosos y escudriñadores a la vez. Caras de anonadados y risueños ante la incertidumbre repleta de emociones què ni sabìamos si eran emociones o què.
Sacamos foto a la remera “ni un paso atràs” pero no fue gracioso.
_
fue el momento de reflexiòn
_

Hasta que el empleado nos saludò un poco nervioso o asustado.
Fue el aviso que tenìamos que parar un poco.
Rescatarse.


Frenar. Un basta.

El ùnico dìa que intentamos hacer algo.
Despuès nos fuimos de ese nosotros que jamàs existiò.

Ahora avancè casilleros. Casi estoy por llegar a una sìmil.cuasi revelación.

Y aunque imagine y ensaye el diàlogo ....nada.

 No rìo. Nada me hace gracia.

Es casi una preocupación.

Entonces  tuve que volver, sola, a retratarlo para observar en detalle la parte màs eclèctica.

Y ahì tuve otra señal màs del neòn.

*apuntes del dramor*
Tenìa anotado en el cuaderno
 comentarios
que había escuchado decir
al cerebro cada vez que por causalidad te pensaba.
  "La niebla que
nos envenena el lenguaje" "Hablar de";
después, entre apuntes, el susurro
de "fundirse en poesía es la consecuencia del cine"
 Pensó en los objetos que traen suerte, y
los que cuando se encuentran son
aptos para  pedirles deseos.
Reflexionò que no le gustaba que se cayeran las estrellas
porque debìan ser el Sol de alguna galaxia; en cuanto a la  búsqueda de
tréboles de cuatro hojas resulta una pèrdida de tiempo.
Si es que el tiempo es importante.


Pero antes de divagar en cosas inoportunas
dedujo que eras "un solitario
con sentido del espacio".
Asì habìan calificado a su peor enemigo.
Y era su obligaciòn hablarte e invitarte
a pasear por avenidas siderales
y espaciales
con planetas oxigenados.

El insomnio a veces la asusta,
por eso trata de equivocarse la noche.

lunes, 15 de mayo de 2017

De verdad que ella soñò con dar todas las respuestas a todas esas preguntas que ni siquiera estàs interesado en realizar; pero ya no llorò cuando el universo le entregó un pasaporte  a su obsesión. Y ahì, se dio cuenta que no estaba bueno estar sola, y que lo querìa compartir con vos. Y entonces sì llorò, cuando se acordò que vos no querìas compartir nada con ella. Que era màs largo el tiempo de las ausencias que de las presencias. Todo, a partir de ese momento, son supuestos. Volver a pensar por un otro.
Pensar en un otro.

El libro, en cada relectura, es una puñalada al sentimiento màs profundo y tierno que tenìa de èl. Y por eso, antes de dormir, lo abraza y lo mira. Repasa de memoria todos los gestos.
Hasta el momento en que los cuentos fueron para ella.

Las vueltas de èl por el espacio; idas de un lado al otro.
Los pies descalzos con olor a asfalto veraniego y los abrazos hùmedos de
agua rancia.
La pelìcula que habla del marxismo.
Y los besos que llegaron y la pelìcula que no se terminò de mirar.
propia del querer se fue la cabeza.
por fin. al fin. hasta el propio fin.
Con el sol del mediodìa llegò el abrazo de despedida.
Ella abriò los ojos para recordar el lugar y mirò la enorme estructura que salìa del edificio en
construcción.

Una construcción. Un abrazo y despedida en construcciòn.
Estanco.
La vista que siempre quiso tener, porque es el sinònimo de una retòrica.




De todas formas, y a pesar de que sabìa que sòlo ella era la que quería y extrañaba no verlo y reanimar esos momentos de chistes fàciles o comentarios para competir saberes,
conectò los auriculares e imaginò que la retòrica era una canciòn, esa canciòn que cierta vez conectaba con otra canciòn que cierta vez habìan nombrado. Y quizàs entre esas oraciones,  viajaban sentimientos escondidos muy pronto para ser nombrados. Porque despuès habìa que hacerse cargo.



Los lados B de todo.
Fuera del tiempo real.
Formato vencido.
Y la lucha por su reanimación.

retòrica.

pura
 retòrica y olvido.

domingo, 14 de mayo de 2017

una novela que tiene mala puntuación.

un miedo que mira escondido y aparece
avisando; pero es tan horroroso que
estremece.

algo que se pierde antes de tener,
y las ganas de ir a abrazarte.

pero acá las marejadas de avisos
intuitivos dicen que no te diga
nada.

y entonces las ansias no sueltan
la invitación al evento,
lo retrasan, y no importa quedar
mal con excusas básicas.
*quiero que estés con vos, para estar conmigo*
el neón
y la fascinación.

horas mirando desde el costado,
días pensando.

ir a llorarle las tristezas.

ahora, gracias al dolor que
me dejaste
logré una cita.

el finde que quiera lo puedo
encender.

pero como la decisión
es mía,
el autoboicot resulta inevitable.

no me animo.

*el espanto ante el rechazo*

viernes, 12 de mayo de 2017

En los estereotipos del orgullo que se arrastra
incongruente sobre la casa,
estàn guardadas algunas reacciones,
y estàn plastificados los nuevos
sabores de los remoloneos
que adeudas segùn el cierre de
 la libreta del
mes pasado:

-una soda
-un cuarto de pan
-un sobre de mostaza
-un abrazo
-una visita
-un trago
-una siesta
-una lectura en el sillòn



y una nueva visita al cartel
 que nos llevarìa a enamorarnos màs de èl.
cuidado.con mucho cuidado.
un avance estanco, una nada,
un todo acribillado.


lo que se necesita, quizàs,
para frenar diez minutos
màs el despertador.

llueve.

jueves, 11 de mayo de 2017

Entonces comenzó la relatorìa que ella ya  sabìa de memoria. Pero le encantaba ver còmo los instructivos para romperse las tripas iban avanzando sin ninguna modificaciòn con respecto a las actitudes anteriores. Pero  esta vez, los pasos de manual, vinieron en otro envase. Una etiqueta diferente, incluso pensò que la misma podrìa ganarse el secreto del neòn con su atracciòn sìmil obscena, que hace delirar las actitudes.
Pero no.
Resultò ser tan pasivo, tan falto de diàlogo, tan nada para iniciar un derrape, que ella  llorò un poquito y despuès se alegrò, por saber que, como tantas veces, su caràcter determinista la deprimìa y asì podìa analizar todo desde otra perspectiva. Aunque se engañe al decir que no te necesita.

El envase es tu cuerpo. Un otro, que no llega a ser Otro. Lo Otro que pudo tener fue tu Biblioteca. Aunque la misma, por màs hermosa que fuera, tenìa rastros de otra presencia que detectò. Por eso, el libro que guardaba una nota, te lo destruyò. Lo asò al horno, lo revolviò en un guiso y tambièn  lo untò en pan.
No lo comiò.
Lo puso en la bolsa del alimento del gato.
Su còmplice.

Cuestiòn_

Empezò como cualquier otro comienzo, pero en un escenario no  habitual para ella. Ella detesta los corsos, los cables en el piso,  las risas falsas de esas juntadas obligadas sòlo por la situaciòn del dìa que quema y aburre; detesta tambièn los carnavales, porque el agua, las bombitas o bombuchas, la espuma, todas esas artimañas (inclusive el papel picado) cuando lo ve venir hacia su cuerpo, piensa en la violencia y en el atrevimiento en el que un desconocido se lanza trasladado en el formato que se disfraza bajo el ròtulo de diversiòn.
A ella no le hace gracia. No le divierte.  Pero fue, porque querìa estrenar su corte de pelo.
Y escuchar algùn chiste o tonterìa que vos siempre decìas.

 Pero como tantas otras veces, la ceguera anunciada, màs el aburrimiento propio de la inacción, lograron que ella se invente una falsa actitud, despojándose de la vergüenza y la humillaciòn. Entonces hizo lo de siempre sin que vos lo notaras o le dieras importancia o lo que sea que se llame eso de no darle notoriedad a alguien. Una màs. Una otra. Una amiga de amiga. Una conocida de una amiga. Una nada. Un nombre.
  Te vio, se acomodò en el lugar de siempre, te mirò, hizo gestos a sus amigas simulando babear a tu espalda, se acercò un poco màs , no dijo nada y sòlo dejò que otra comience la charla.

Hola, a secas, un poco sonriendo, un poco con agua, un poco con desidia y otro poco màs con ganas de comentar que todos los que estaban ahì, una gran mayorìa, eran conocidos con los que no tenìa ganas de interactuar. Y que ellos la miraban, le escribìan, intentaban el contacto visual que ella se lo daba pero no por eso les entregaba un saludo.
Eras un privilegiado, querìa decirte. Porque ella no quiere màs amigos. Pero a vos sì. Pero no de amigo. Lo que pasa que  ese ego no existe, sòlo se lo inventò en su estòmago. Porque querìa vomitar ante la presencia casi de amor que vos dabas sin saberlo.

Y entonces, siguiendo con esos tips de manual, tan bàsicos pero imposibles de desprenderse, comenzò el diàlogo;  y el mismo comenzò a arrastrarse casi a la misma velocidad, que esa agua carnavalera estaba arrastrando la mierda de los pozos de baños de la cuadra.

Y despuès dejò de pensar. Despuès pensò demasiado.
Despuès analizò. Y analizò hasta lo que no le correspondìa, y ante lo que no tenìas respuestas sòlidas y sinceras para decirle. O sì, pero los miedos de ella decìan que no.

Entonces, el domingo que el cartel no se encendiò, lo tomò como una señal que ya no la necesitabas y que no era necesaria, que ya tenìa suplente y que la superaba en todo.
Y quizàs el mensaje era que ella debìa  irse a arrastrarse con toda la mierda esa que trajo el carnaval y no hasta la puerta de tu casa como hizo.

 El silencio de setenta y dos horas con veinticuatro minutos y casi cincuenta y cuatro segundos significaba el abandono que vos querìas ser.

 Ni siquiera cabe decir, una lavada de manos, porque el espanto y el horror del maltrato para ir y venir como si nada con actitudes que eran puñaladas frenèticas en la garganta,ella ya sabìa que era lo habitual con esa presencia que andaba en la Biblioteca.
Se lo habìan advertido.

Despuès del despojo dialogado, naciò el cuasi arrepentimiento, porque màs temprano que tarde, llegaron  las nuevas canciones y las entradas para compartir de las que ya no querìas ser parte.

Entonces ella tuvo un suicidio neuronal.
Otro màs.
Pero este, a diferencia de los otros,
tiene un nombre propio
y
fue el primero que tuvo por amor.

Vos le supiste entregar el sabor de la muerte.

Y supongo que eso, ya lo sabès.


.

quiero que veas tus manos e imagines que la Luna es una gran
teta que nos amamanta.
un poco de ese fluìdo es tu saliva,
y un poco la mìa. acordate cuando pudimos mezclarla  y lo disfrutábamos.
acordate.

quiero que mires bien fijo tus manos, y que pienses que para mi
son maravillosas, porque de ellas nacieron:

caricias que extraño
sàbanas que se estiraban y extendìan para cubrir y tapar el amor
 roces a mi cuerpo, sin pronosticar, pero que desataban tormentas.

pero sobre todo,
extraño tus manos que sostenìan libros que
me leìas, mientras te miraba en perfecciòn absoluta, intuyendo
que tus manos despuès me abrazarìan.

 ojalà te acuerdes que una vez casi se produce el milagro de dejarme querer,
pero tus manos decidieron hablar
y fueron las mìas las que pronunciaron las palabras.

y asì,
el dolor  es carne en mi cuerpo.

y asì,
vos seguìs sonriendo.

miércoles, 10 de mayo de 2017

ida de la cita favorita de tu libro,
terminò de herir a las palabras que los
vidrios aplastaban junto al viento y a la canciòn
casi favorita para bailarte en tu terreno
casi en decadencia pero comestible
y sobrante de abrazos
casi muerto para esas ilusiones
y casi el determinante para
decirte el adiòs que te dejò dibujado
en una poesìa sin traducciòn.

-en pausas, en pausas, en pausas-



lunes, 8 de mayo de 2017

en estado hipnótico,
caigo del lomo del caracol
y los dientes se clavan en la montaña
de adioses.

comì demasiados discursos
incendiados.
y te los tirè a vos.

no por error.
pero si por equivocación.

y no te das una idea
de cómo el  lamento que
atormenta a latigazos el
insomnio, me hiere
en tu ausencia.

domingo, 7 de mayo de 2017

pasé por la vereda de tu casa
y miré a través de la ventana.
estabas ahí, con la mano
acariciándote la barbilla
y creo que lo siguiente sería una mueca.
la misma mueca de la noche que me evitaste
 cuando saliste a comprar.
yo siempre te cruzaba, pero era invisible.


hoy no estaba apurada, madrugué pensado que tenía la carta
escrita y perfumada para regalarte, pero me fui de mi.
no te llamé
supuse que ya no sabrías
qué hacer o reaccionar
cuando abrieras la puerta y
me vieras. rogando un perdón.
rogando.
pensé por vos
y está mal.
pero rara vez la intuición erra el pronóstico.

hoy, con el día gris,
la  fluorescencia brilla
más.
espero que lo hayas notado.
y que te acuerdes de mi.

extrañame. un poquito aunque sea.
porque llueve y prefiero tu abrazo ante todo,

viernes, 5 de mayo de 2017

libros
carpetas
cuadernos
lapiceras
dolores
olvidos
cuerpos a la deriva
palabras que son olas
entrando por tu oìdo
intentando limpiar tus miedos.
lo intento.
soy yo lo admito.
pero a vos no te molesta
que me vaya.


corro, troto,
soñè con la resistencia
y con una foto que me sacabas
y te sonreìa
mientras cruzaba las ideas
e incendiaba tu remera.
e intentaba abrazarte.
no me molestaba
que me miraras a travès
de la càmara, por eso supe que era
un sueño.
en la realidad,
la foto,
se la sacaste a ella.

**
pelìculas
el cine vacìo.
cinco personas
y falta tu mano
intentando tocar mi pierna
que una vez se corriò por diversiòn.
tu reacciòn de no intentar màs nada
fue un indicio.
pienso en eso.
en vos.
y en la cerveza que tomo sola
en la mesa
màs alejada del lugar.
tambièn pienso
en los libros que tenès
y en los que ya no me vas a leer
antes de dormir.
me da pena, y casi lloro.
preguntan si estoy bien,
contesto que no.


**
càmara en mano
miro los cables,
autos rotos,
fachadas de casas
y llego hasta una que
tenìa nuestro comentario
en la ventana.
combinaba todo
con todo.
y nosotros
tambièn,
incluso en un beso,
que tardò en llegar.
volvì sola al lugar
y la casa se desmoronò.
no hay captura.

**
reloj.despertador
fotocopias
ropa desparramada
cajones abiertos
la silla que rebalsa de cosas
la luz prendida
el insomnio
y tu ausencia.

asì, con este panorama
que me dejaste,
por estos
dìas estoy
sientiendo màs
apariciones.
ninguna es la tuya.

jueves, 4 de mayo de 2017

dejame estacionar por estas nubes asì
puedo nadar crol entre
el viento y las sonrisas que voy
absorbiendo de los árboles
que  bailan  melosos al ritmo
de "be my babe".

asì estoy bien,
aunque  llore al acordar delirios bonitos.
pero bueno, con un poquito de la  ayuda de tus manos
que me hacen piecito para trepar hasta el cielo
todo se me pasa.
eso sì, vos no intentes nadar (ni siquiera perrito) ni seguirme
porque fingir cariño te sale mal


_siempre se te notò_
rescatame un poco que no tengo idea còmo se hace
para salvar lo que destruì. ese tumulto que sos vos y quebrè
por miedo a que lastimes. quise ganarte de mano y naufragué
en caminos incendiados que sòlo ofrecen eternos y dolorosos desvelos.

todo esto tiene su encanto, pero desde las nuevas canciones
que nadie se emocionò al escuchar y supongo que vos sì,
duelen las cortezas de las palabras
que no puedo pronunciarte.

hoy el tiempo sonò en la alarma y no supe
por què tenìa que despertarme.
 un poco a la fuerza reaccionè, tarde, que te habìa fusilado
en mi cabeza pero no en las cosas cotidianas que hacen bien.

y a partir de esta mañana, confieso,
 todas mis oraciones sangran al extrañarte.

miércoles, 3 de mayo de 2017

paranormal

Mientras subía por primera vez la escalera sabía que quería volver. Era una sensación similar a la primera vez que lo había visto ingresando al pogo con entusiasmo; entonces pensó en esa canción, en la letra, en las energías perdidas y en las miradas que no habían sido correspondidas.
Desde un costado lo mirò sabiendo que también, como ese día, era de noche y el calor invitaba a despojarse de las malas caras e intentar decir algo que al otro le cause gracia. Pero con morbo, humor agudo, de análisis, una carrera de orgullos y dudas , reflexionò. Su ubicación no variò, quizás por cábala (o por causalidad o fatalismo)  decidió el reojo compulsivo y los gestos de amor que se volvían cómplices con las personas de su alrededor. Y los cachetes colorados de ansiedad por abrazarlo o porque se termine el mundo en ese mismo instante, no eran para nada disimulables. Tampoco lo contrario.
Pero algo llegó y entonces ella se fue.
Mientras bajaba la escalera, sabía que cuando hiciera realidad el deseo de volver, ya la tristeza iba a manejar las emociones, lo intuía. Contó en su cabeza los escalones: impar: volvía, par: volvía. No importaba el cómo ni la condición. Se prometió que el abrazo de ese chico/pibe  era merecido y vos que lastimabas, eras un olvido pendiente.
Y cuando obtuvo ese abrazo caluroso ya habían pasado entre ellos: cuatro recitales, dos marchas, casi cuatro cenas, dos casas, un sùper libro y un carnaval.
Fue lo mejor que tuvo.
Lo mejor.
la ingenuidad hace que caigas en horas
de lecturas que te voy alcanzando a travès
del aire espeso de huìdas.

*perderte por no saber leer a tiempo*

martes, 2 de mayo de 2017

èramos como confites  escondidos en latitas:
sonábamos multifrutal y nos despintábamos a puro abrazos.

y aùn tengo tu mirada con forma de hoja transparente guardada en la mano;
 me diste ese don. esa parte tuya.
asì,
cuando tocara los libros, relea con otra perspectiva.
y al final lo usè para leerte a vos y descubrì cosas que
no querìa saber.

 a cambio
dejè un poco de cansancio mental atorado en el sillòn
y casi una explicación de lo que soy en las hojas dobladas
de las lecturas que te saquè.
aunque poco te importe.


sábado, 29 de abril de 2017

despertó con olor a caribe en el pelo,
y la sonrisa eterna que se regalaba al compartir
un desayuno no planificado.

despertó con una nube en los pies
y por primera vez no hubo frío
en los dedos.


despertó vestida de Luna porque el
abrazo sincero fusiló la violencia.

y ella despertó.

y decidió que ya había vivido
suficiente para vos.

jueves, 27 de abril de 2017

Es que debería haber escrito la idea que ayer se me ocurrió para resumir que, aunque no quisiéramos,  la magia del universo iba a lograr que choquemos.
Pero mi ansiedad pudo más y aceleré el tiempo; fue como usar el truco  de saltear niveles en el Mario Bros, apretar rápido y terminar debajo del océano.
Y ahora no capto si me hablás a través de la vergüenza o si todo son causalidades que también nos une sin desearlo.
Pensé varias hipótesis, incluso si a lo mejor me habrás visto por alguna mirada de gente en común.

fijate tus estrategias,  porque me generan más dudas que certezas.

miércoles, 26 de abril de 2017

la empatía nació sólo para ayudarte a que 
te alejes de mis torpezas y sin saberlo,
salvaste a tu Biblioteca del hambre constante
que tengo de libros.

pero mientras acomodo los eventos venideros
voy llorando la mentira que fuiste.

ser turbio, de falsas positividades.

cobarde al desapego y hábil para desligarte 
de los momentos que deberían ser habituales.



martes, 25 de abril de 2017

y por supuesto que nombrarte sin saberlo
fue consecuencia del desmayo que generó
la memoria.
ahora quiero saber si lo que
dijiste de mi adiós fue verdad o sólo resentimiento
convertido en comentario.

a todo esto, mentiría al decirte que  no lloré al escuchar
la canción que podría haber sido nuestra, y que te bailaría
con total descoordinación  del cuerpo torpe para reírnos.

descubrí algo más en el cartel, y
tuve que pensarlo antes de recurrir a
tu ayuda para descifrar el nuevo misterio.

porque no quiero que sientas todo lo que te quiero
sabiendo que vos no.




domingo, 23 de abril de 2017

guardé un gesto de tus pestañas
y un secreto de tu segundo abrazo,
porque fue el más lindo.

escondí algunas palabras en tu
remera favorita, y escribí un mueble
sin que lo notaras.

rayé la heladera e intenté despegar
una calco. fallé y por eso hurté la poesía.

recordé la canción que  me hiciste escuchar,
y la letra que nada emocionaba porque sólo quería desmayarme
en el relato previo que con entusiasmo
largaste sobre mi cuerpo.

ahora, vestida de insomnio, quiero
invitarte a bailar  en cosmos que nacen
sólo por nosotros. pero  no lo sabés.
no te interesa.
y  veo cómo te alejás.

sábado, 22 de abril de 2017

tres insomnios  en una hora,
y la caminata fue inevitable.

el neón se apaga fuera del turno
laboral y me angustia las luces dormidas.
me da miedo
andar por las calles.
sudo llantitos por tus burlas
y abrazo al árbol más cercano
para charlar.

jueves, 20 de abril de 2017

me gusta trepar àrboles,
salir borracha,
andar en bicicleta a toda velocidad por las calles de tierra,
subirme a la patineta adentro de casa aunque no vaya a ningùn lado;

me gustan las escaleras plegables y admirarlas,
las camas elàsticas con su efecto rebote,
los techos de chapas tan còmodos para tener vistas en alturas
y tambièn me gustàs vos.

sì: me gustan  las cosas que me hacen
caer, morder tierra, llorar  y que son
especialistas  en
lastimar.


gustar, duele.

miércoles, 19 de abril de 2017

hago de tu cuerpo.agua un incendio de sábanas:
ventana-palabras-existencias.

transformo las sombras que aterrorizan la respiración
pausada, por la tranquilidad,
en desvelos imaginarios
que se adosan en los lunares al límite de tus tobillos.
y pongo en contacto, tus pies con mis dedos, para
alojar tiempos cósmicos que crearàn caricias ininterrumpidas
con nueve minutos de retraso.

retengo,  sin disimulo, junto con los colores solares,
el movimiento de tu codo para que deje de alejarse
de mis manos que aspiran desde tus poros los filos
que saltan cada vez que giràs en tono pesadillesco.

y mientras besàs mis consignas planificadas rociadas de nafta,
(que las voy diseminando por cada recodo narrativo que vas
plantando en los árboles sin clasificación exacta)
  la visión describe tu cuerpo.alimento con tintas tornasoles en las cortinas,
y asì, logra  crear
universos sonámbulos en cada pestañeo pretencioso de amor.


martes, 18 de abril de 2017

lo que tengo que saber para desmayar las horas
lejos de lo que quiero
es que los poemas estàn bostezando por la lentitud
de las acciones miedosas y por
y el cùmulo de dudas vergonzosas.
ya ebria de ansiedad  preparè una carta que tiene olor a montaña
para esconderte en alguna taza.
la idea es que desayunes mis palabras que chorrean sonambulismo
en  la espera de un abrazo tuyo que vomite comprensión.

tengo dos habitaciones para que visites
y despiertes transparente
mientras te nombro epitafios de nuestros
desencuentros
y dibujo constelaciones en tu espalda y en
tu pecho hundido.

aprenderè a caminar sin tropezar ni caer
 y para eso con muecas de ingenuidad
 voy a intentar agarrar tu mano, y en ese
apretón ser consciente de que la teletransportaciòn
es real y que puedo cerrar los ojos porque vas a cuidar
de mis ilusiones.

me gustarìa decirte que viajo sin tiempos y vestida de
vèrtigo cada vez que te escucho leer. me volvès anacrònica.
sin reacciòn. rebalso paz. me suda el cerebro que quiere retenerte
instalando guiones de pelìculas en tus desvelos.
 ademàs me gustarìa decirte que perderme en tu Biblioteca, es no rendirme a
seguir escribiendo la carta con olor a montaña para que
alguna vez la desayunes.

y te des cuenta que no necesito nada de vos.
sòlo que sigas siendo el relámpago que hace reìr hasta el cielo
con tus  delirios astrales. y sigas manifestando tus
quejas infundadas de infante que derrama brillo diamante.
y asì, con todas esas sensaciones sepas que:
tus besos son el otoño que tanto me gusta.




lunes, 17 de abril de 2017

nos quedamos sentados esperando la oscuridad
atentos al cartel que imantaba las ideas y nos
dejaba en silencio.
era esa luz que no llegaba y los diálogos entrecortados
que nos despertaba.
era el  viento áspero y el dolor de las nubes
que caían a pedazos sobre el asfalto húmedo
que nos cansaba.
y eran tus mentiras disfrazadas de plazas y mis
miedos que dudaban  empezar a narrar el
final de las vacaciones que ella ocupó
lo que me alejó.

domingo, 16 de abril de 2017

y suena el disquito último del que soy tan fan,
y quiero estar con vos para gritarte las letras
sobre todas las articulaciones de tus
historias mágicas que dan pasaje directo
a ensoñaciones en donde la claridad desvela
y mirarte dormir me enamora de casualidad.


sábado, 15 de abril de 2017

fue el intento de querer ser sutil
y fallar en el tiempo, lo que se
convirtió casi en una lástima,
cada vez que mirabas el cielo
que nada iba a contestar.

el viento ayudó a movilizar el dolor
y las piernas con las rodillas raspadas
buscaban el calorcito de un beso
que apareció manco y dudoso.

ahora, te alejaste pisoteando
las ilusiones.
lloro un poco sin querer,
y duermo abrazada al libro.
abandonada al sueño sacrificado
por las luces del pasillo.

viernes, 14 de abril de 2017

regresé sin un pedazo de cuerpo.
la causa:
 la mirada insistente que
llevaban los abrazos que pensabas
y que gracias al poder de leer cerebros
pude enterarme que fuiste vos.

no lo necesito, creo y pienso
que estará mejor bajo tu cuidado.
al menos hasta que pase la temporada
de caídas.
y termine de releer al otoño que
ya despedí.

miércoles, 12 de abril de 2017

el desequilibrio de los libros que cuentan arrumacos,
el piso alfombrado de colores que sólo osan manifestarse
cuando el cielo se viste de desamparo
y la evidencia de la insuficiencia, todo eso,
más las palabras escondidas en las
mordidas a los delirios,todo eso,
más todas las galaxias a base de films,
al momento de los resultados 

se estalla en mi una vergüenza  
aterradora a que me descubras 
mirándote,  con los cachetes colorados, 
y con la mirada iluminada por el neón,
se estalla en mi una vergüenza
aterradora,   pausada por la reacción
de tu reacción al momento de reaccionar
ante mi lugar  favorito que quería compartite,
estallo, en ese preciso  momento, aterrada 
por miedo a que en esa acción,
descubras que me gustás.


martes, 11 de abril de 2017

fue en ese estado de insomnio, cuando el cuerpo
se arrastró hacia las alcantarillas, y en donde
entendí el abandono; y la mirada ida fue seducida
por los brillos de neón.
me salvaron de otro llanto
y le regalaron un vuelo a la cabeza
rebalsada de matetes insignificantes.

ahora tiene canción, esa misma que
sonaba desde el cable eléctrico
cuando te abracé aunque ya no estabas.

lunes, 10 de abril de 2017

un nuevo raspón en la rodilla,
otra caída habitual, de rutina.
y todos los universos paralelos
festejaron el ruido de la infancia.

mientras tanto, es imposible curarme
sin tus abrazos.

y en esa cuasi espera
vivo con el cuerpo frágil.
a tropezones.

martes, 4 de abril de 2017

otoño salteado de vacaciones,
desvelo a base de películas repetidas;
hojas helicópteros que seducen
para que, al tocarlas con las manos,
puedan aproximarse a la magia venidera
que espera en la plaza acarreando chubascos
de infancia acribillada.


 Simón, que está ocupado reconstruyendo
la vereda que las raíces tomaron extendiéndose
porque es lo más natural,
 pasa por enfrente de la ventana y habla sobre el otoño.



entonces, con semejante afirmación, la mente activó los días en que
esperaba que la biblioteca abriera,
el chequeo de la fuerza del portaequipaje,
el decidir un espacio nuevo para encerrarse y así lamer las
historias que cree como verdaderas.
recordó lo que la hace sonreír,
a través de los mimos de las estanterías.



y así, en la terraza  que protegía del viento,
 desayunó poesías
tornasoladas por las ausencias.

miércoles, 29 de marzo de 2017

una falta de ortografía
un libro no leído
una receta mal copiada
un saludo ignorado
que dejó algo raro en
la cabeza, similar a una
sordera emocional.

cualquier excusa te encuentro
para que me
dejes de gustar.

y creo que lo logré
cuando ella te nombró.


lunes, 27 de marzo de 2017

es que ya sé: si antes la estrategia de tomar lo que hacías
para darte charla, me llevó a la nada misma....ahora por qué habría
de pasar algo diferente.
ni siquiera te acordabas del secreto confesado.
de nada.

y creí que ahí tenía ventaja para avanzar.
logré entrar a tu casa. intenté no decirte la anécdota
del día en que te conocí. y eso, con todas las cosas que tenían que
salir, se quedaron creciendo en el cuerpo.
y  cuando pediste que me vaya, ahí, con un esfuerzo sobrenatural,  aprisioné algunas lágrimas y las
ganas de encerrarme en un abrazo tuyo.

no dije nada. me fui,



y enfermé de amor.

y no te importó.



sábado, 25 de marzo de 2017

se había quedado adosado un tinte de Luna
en el dobladillo del pantalón.
creo que fue gracias a la ayuda energética otorgada
que ya no puedo verte por los ojos.
sólo puedo reconocerte (y no siempre) por los demás que te nombran.
o por ese descubrimiento que pasa cuando la Luna se derrite
en las ropas; el efecto llantito. ahí, en el momento que nacen las lágrimas,
 supe que estuviste cerca.

La Luna cura el desapego pero no significa que lo hace de una forma correcta,


duele.

un poquito.

y entristece.

mucho.

miércoles, 22 de marzo de 2017

y ayer corrì una picada con la poesìa,
arrancamos donde termina el asfalto y por supuesto
comienza la tierra. y si se sigue estamos en la ciudad.

la calle de tierra que siempre està deseando lluvias para crear lodo
y sanar las pieles quemadas.

en el pique inicial empezò a dolerme el costado, sin dejarme vencer,
encontrè la excusa perfecta para cortar camino. el atajo a  la nada.
conozco de años los alambrados y los pasos de los animales.
casi como te conozco a vos.

tropecè pero no caì. fue un amague y aviso de la gravedad.

dejè de correr para meterme a la pileta abandonada y quebrada.
escribì oraciones en las paredes, tapando otras, dibujando caracolines
e imaginando por dònde andarà la poesìa ahora.

si seguirà corriendo o si ya apareciste de la nada y le metiste el pie para destruirle el cuerpo de palabras-
asì como destruiste los deseos en  mi.

martes, 21 de marzo de 2017

en la latita corazòn encontrè un dinosaurio de papel
con tu nombre escrito.
habìa simulado, hace un tiempo, el funeral de algo tuyo.
ese dìa enfermè y tuve fiebre.
se curaron las ideas escuchando Loquero y
habilitando una merienda en continuado.

no hacìa frìo, pero necesitaba que me abraces con
alguna palabra o emociòn decaìda.
(mentira)

lunes, 20 de marzo de 2017

se quedò un pedacito de corazòn sonriente enredado en el nudo elèctrico.
es la època en que  tenìa que pasar.
las paredes me hacen prisionera a voluntad, con bolsa de papel en la cabeza
y grilletes en los pies. sin sensación de ahogo, pero sì con incertidumbres.
no hay hielo en la heladera, no hay agua fresca, no hay botellas,
sòlo una poesìa colgada.
y calma el hambre.
entonces no salgo.
todo lo que necesito lo tengo acà.

*venimeavisitar*



viernes, 17 de marzo de 2017

los àrboles empiezan a vestirse de moho y a despojarse de sus hojas sonajeras.
hay un clima desolador en los cableados, comienza la temporada de recibir ramas quebradas.
marzo siempre serà el limbo para que abril se muestre con la cara ausente pero con abrazos
de vientos que hacen zarandear a las pocas retamas que se agarran con fuerza de la tierra.
empiezan a llorar los insectos, asì largan de sus ojos semillas lagrimeras aptas para que
resistan al invierno venidero.
los àlamos siempre amenazan con quebrarse, pero nadie los quita, el reflejo de los pocos rayos
solares sobre sus cuerpos, nos regala ese plateado musical. es todo  un evento.
el cañaveral, estilo casita, protege de los perros hambrientos que ansìan los tiempos de picnics.
ahora, que llega el otoño lleno de colores y mapas marcados, es tiempo de huir y salir
a aspirar cadàveres de palabras.
y nosotros sabemos mucho de eso.

miércoles, 15 de marzo de 2017

yo soy el objeto para cumplir la finalidad  y a lo mejor todo eso que me gusta de vos es el tesoro a encontrar.
elijo ser una vara de acero curtida, que en otra època  fuera katana. otra cosa no.



tengo un mapa mental de los àrboles: los que dan alergias, los que cuidan las emociones, los que se dejan trepar y los que son aptos para esconderse.

làpices para marcar los lugares donde no hay que pisar, ni pasar.

un registro fotogràfico de caras que no tienen que verme.
necesito ser ausente. necesito comprobar que tu desdèn es real.aunque siempre lo supe.

la cautela de la invisibilidad y el ahogo de palabras.
utilizar de manera cartográfica los pasos que quizás dejes.

y asì, con ayudas extras, poder expropiar lento, todas esas cositas que quiero de vos.
sùtil. nada disimulada. pero con modales.
sin que lo sepas.
de todas formas, nunca te das cuenta de nada.


hace rato que estoy con  la rabdomancia.
pero siempre te estoy errando en las fechas.

martes, 14 de marzo de 2017

hoy cuando me acostè, no dormì.
tenìa miedo de las sombras que las letras hacìan
desde las paredes y muebles.
y aunque duerma con la luz prendida, se que  las sombras son bravas.
tapada hasta la nariz, sudando, con las manos sosteniendo la sàbana
por temor a ser destapada, la miraba sin pestañear.
entonces la vi con nitidez cuando se estirò: saliò escondida de una oraciòn y llegò
hasta el techo, en donde se enredò un poco con las telas de arañas.
se achicaba, se contraìa, tomaba impulso pero no era suficiente.
las arañas, al parecer, son hàbiles tejedoras.
le hablè. entrecortada.
no contestò.

abrì los ojos que ya creìa abiertos.
sentì que no habìa dormido.
y tal vez lo hice.
¿te llamè?


lunes, 13 de marzo de 2017

sin ideas de poesìas, ni de cine, ni de guiones,
ni de muestras, ni de museos. pobre.
suspiro.
me repito.
pobre.
tantos viajes sin saber lo que estarà viendo o lo que vio.
quiero hacer nacer palabras adentro de tu cabeza. 
ahora.
como pude lograr la teletransportaciòn los Lunes de madrugada
pienso que soy capaz de todo.
ya no son fracasos. son golpes.
muchos.
pero intento y practico de dos a tres horas por dìa  la telequinesis 
asì puedo tocarte
la espalda cuando estoy rondando las cuadras
que caminamos por rutina y aùn no me habìa dado cuenta.

a vos no te importa.

a mi tampoco.
por eso no te cruzo.

porque hago otro recorrido.

pero las hojas en la cabeza, los tropezones,
la pèrdida de ùtiles, el cansancio de la escalera,
los ruidos fuertes del ascensor
no son casualidad, 
sabelo.

viernes, 3 de marzo de 2017

es el aceite de algùn auto que quedò pegado en el asfalto,
màs un poquito de Sol. hacen el efecto arcoiris.
se abrieron los ojos, por los tajos transparentes a cargo de
las cuchillas invisibles que mandaste a crear por las dudas.
una hora o dos, estaqueada, pensando en las mutuaciones,
en la lista de libros, en las pelìculas, en los recitales por venir,
en las calles, en los numeritos y
en còmo se desangran esos colores que nacieron de fallas artificiales.
si te gustarìa venir a mirar este efecto, y tambièn escuchar las habituales quejas
que se presentan en el cielo despejado cargado de hologramas dobles, porque  llueve a kilòmetros, pero
las acciones colaterales se representan acà, estàs no invitado.

hoy tuve frìo, sentì el invierno soplar en los talones y al otoño bailando
altivo con bandera blanca.
no era de rendiciòn como imaginaba.
no era por nada en especial.

asì, voy.


jueves, 2 de marzo de 2017

hubiese querido que ese abrazo sea elàstico y perfumado,
para que al dormir en otro espacio
siga sintiendo el aire del verano que salìa
de tus manos.
tampoco me gustarìa que durara mucho, sòlo unas horas, para obligarte a que
venga otro y otro y otro
y vayan pasando como las estaciones, donde ya sabemos
còmo van mutando los àrboles  y hojas, pero a pesar de eso
siempre es motivo de asombro y admiraciòn.

hubiese querido no dormirme para observar en fino detalle los juegos
del Sol,
que con sus rayos  creaba sombras en la pared, la sombra de tu pelo
sobre el mueble cerrado y la sombra de mi pierna cayendo sobre el piso.
las formas geomètricas de las carnes.

hubiese querido sacar fotos desde la terraza, donde el agua avanza
descarada y se presenta en gotas sobre la espalda. y en donde la
enredadera lucha para no podrirse. o pudrirse. de las dos formas està bien.
es lo que menos importa. somos asistentes de una muerte. y en cierto estadio
es hermoso.

hubiese querido, ya nada. voy a dejar de quejarme, pero no de ser inconformista.
porque tuve  todo lo que hace bien:
un carnaval libresco de besos,
y las ausencias necesarias para aliviar despedidas.

viernes, 24 de febrero de 2017

.

Acà hay una guìa para remover la Tierra que nos està esperando
para que nos acostemos sobre ella y asì fortalecerla.
ya preparè los chubascos, y programè las flores de fuego;
el tè de hoy serà frìo, sin azùcar, como debe ser. 
como me gusta y espero que a las chicharras tambièn.
anoche los grillos que durmieron al costado del aparador
preguntaron si podìan venir. y dije que sì.
què hermosos son los chirridos esos, sentir la frotación y luego
el sonido constante y agudo. si te molestan, tengo los auriculares
para escuchar Wilco o Dinosaur Jr, por este dìa no salgo de ahì.
el pasto sigue largo, de vez en cuando pasean gusanos y hormigas.
van construyendo caminos, marcando el paso hacia la salida detrás del alambrado.

la madreselva perfuma de màs, pero por suerte las campanitas violetas la suaviza,
entonces tenemos un refugio màs que asegurado por si queremos aspirar
el olor de las hojas y maderas hùmedas. nos acomodaríamos en las cuevitas que
se forman. hay dos. pero una ya es del perro y su pandilla. la otra para nosotros.
tambièn preparè un libro de cuentos cortos, de humor negro, morboso, que ya està
subrayado por las relecturas; serìa tu tarea: elegir un color y marcar las palabras favoritas.
el rollito ya està bien  puesto, y està vez, confìo en que no lo velarè. quiero retratarte con
tu consentimiento. no quiero espiarte a travès de miradas ajenas porque creo que no te ven como yo. 

la pared ya està limpia, lo poco que queda de blanco, estarà a disposición como tarea final.
para revolearle colores a rabiar. o para escribirla aùn màs.asì la mimamos, pero sin sacarle los afiches.
despuès, segùn lo planificado, podemos ir a la calle de tierra, donde hay una casa sin terminar
que siempre exige visitas. algunos ladrillos estàn a la vista, en otras partes ya hay revoque. 
puedo dejarte decidir el ambiente para realizar los ejercicios de relajación, que consisten
en: o reciclar papel o reciclar papel.

casi al final hay que subirse en bicicleta y costear los caminos internos para llegar a un
predio deshabitado. armar la carpa y dormir. o leer un poco màs y tambièn escribir en los 
cuadernos.
si esta opciòn no convence, està la casa, donde te proyectarìa  El jovencito Frankestein y
despuès debatir sobre los paràmetros sociales. y si da el tiempo o hay desvelo seguirìa Superstar, mi favorita.

hoy estuve a punto de escribirte e invitarte a que vengas.
pero lleguè a la conclusión que te vas a aburrir. y te ahuyentaría del todo. 
y si eso sucede,  ya  no tendrìa motivo para llorar. ni para emocionarme si te veo.
y la verdad, me gusta que vos seas similar a una prioridad.

 




jueves, 23 de febrero de 2017

Una cucharada de sonrisas pegadas en la pared; ella me corta el pelo mientras charlamos de vos.
En verdad nos burlamos: de cosas sutiles y de paisajes inventados realmente hermosos. Te gusta el mar, el agua. Tus veranos con ella es la carcajada donde se escupe la comida y el pelo queda torcido. Y reìmos.
Mucho. Muchìsimo. De imaginarte brazeando en el mar, nadando crol, de tu cara. Y por otro lado bautizamos el corte con tu nombre.
Aunque por dentro calculo fechas y trato de recordar què estaba haciendo.
Ahora sì: vos vacacionabas enamorado y yo trabajaba para poder comer. Y creo que tu clase social me desagrada. y supongo que cuando me conociste te diste cuenta y mi clase social te desagradò.
No tenès el aguante verdadero para gederla. Supongo.
¿Te aguantarìas pasear de la mano por Villa Spada?  ¿Alguna vez tribuneaste un trapo posta? Ya no me importa, tu calle que pateàs no es la misma que la mìa. La garita y la espera al lado del Midland Railway  no son las mismas que el Roca. Lamento que no hayas tenido esa escuelita para saber còmo revolear un cascote y que la ropa quede como quede seguirla usando; tu ropa es impecable.
De todas maneras,  en las shis shas shis shas de las tijeras, aprendì que tenìa estas ùltimas cositas para despojarme y sacarte de mi.
No sos una persona real.
Ya no.

Preparamos el matecocido en equipo. Colamos la yerba, y confieso que detesto el verde. No quiero esa taza, por favor.
Todas las fibras, crayones y demás objetos pinturiles de ese color, las guardo aparte. Tengo alguna que otra ropa de ese tono, pero es para usar los dìas que no me quiero.
Todos estos apuntes de salòn, iban a la conclusiòn que es muy gracioso y divertido reirme de vos. Y  sòlo por el motivo que hasta hace unas horas te lloraba.
Lloraba porque existen las excusas que generaron este tanto tanto tanto tiempo esperando  para que sepas que existo. Y la verdad,  me arrepiento de haberme visibilizado. estaba mejor los otros años. Vièndote de lejos.
Ahora sòlo tengo tu dibujo tatuado
y una sonrisa constante
porque  no me quisiste. y tal vez fue porque no fui suficiente para tu acomodo social.




*Cuando tus amigas te cortan el pelo,  nacen  confesiones absurdas que resultan  eficaces para desamar*


El cubìculo sube,
todo en la cabeza empequeñece
pero el vèrtigo crece
y el sudor cae en gotas 
por la espalda
sin refrescar.

cuarenta grados o un poquito menos,
el invento de la sensación tèrmica 
que utilizarè a mi favor,
dice que no es un dìa para encerrarse
en una habitaciòn desbordante de virus.

el olor a perfume hospitalario,
la anestesia,
los medicamentos que siempre detestè
las agujas, gomas que aprietan y la friselina
simulando ser escarpines.

todo asquea.
los dolores,
los quejidos,
la falta de recursos,
las ausencias.


y me fui. con dos amigos imaginarios
a admirar los cables
y a seguir sus tendidos.




martes, 21 de febrero de 2017

La primera, la segunda o no se ya cuàl excusa se presentaba como frase repetida; algo similar al "podès agarrarlo y probar,eh" " cualquier cosita me decìs" y el fatal "levantà sin compromiso". Las excusas de las emociones estaban asì, tediosas, con ganas de mirarlas mal. Estaban como si fueran un producto barato y sin precio. La incomodidad de preguntar por algo que ni siquiera te vas a llevar. Se comportaban desquiciadas, realizando clavados en una pileta vacìa, saltando los techos de las casillas, rapeando sin rimar. Densas.

Densas las emociones. Porque no logran vestirse bien, se malhumoran y se la agarran conmigo. Me hablan perforando los sueños y te describen de una manera que jamàs lo hubiera pensado posible.
Ahora tengo que huir de todos los sitios por donde sepa que estès. Ellas te desquisieron del todo porque no sòlo se agotaron de llorar, sino que ahora las emociones de ciertas qualunques empezaron a fijarse en vos.

Y ya basta.

Desgraciadas tus emociones. Pero hasta que no pueda burlarme de ellas las mìas seguiràn tensas. Con bruxismo. Generando pesadillas. Y no quiero estar asì.
Con este funeral a cuestas. Porque por màs que las emociones tuyas me den trompadas, me escupan, me patean en el corazòn, y se burlan ¡se burlan tanto como vos de mì! voy a seguir generando conclusiones y lamiendo el piso por donde pisaste.



lunes, 20 de febrero de 2017



seleccionò el libro, lo soplò, fingiò sacarle el polvo o
pulirlo para que brille. fue un movimiento que no
pude descifrar.tampoco tenìa ganas de interpretar algo.
desde que entrè sabìa
que debìa irme.

a media sonrisa, con el 700 pegado en la primera hoja,
estira el brazo,  con un gesto imitando al: agarralo; y
lo sostengo insegura, con el cuerpo distante.

miro y enseguida desconfìo del traductor. no podìa decirlo sin fingir un interès.
pregunto cosas que ya ni retengo.
 pensaba si este libro, en este estado, con este contenido,
que fue deseado pero no como se esperaba que fuera,
era mi pseudònimo.
o el tuyo.
o el de los años.

¿còmo se rechaza sin hacer doler?

deberìas aprenderlo.


hablando con propiedades matemàticas: sos un àngulo còncavo,
y te  asignè las propiedades del convexo. O al revés.
correr, huyendo para no cruzarte.

 el helado chorrea porque se derrite
a causa de
la humedad, del  calor y de las làgrimas
que no pude controlar;
la crema helada, ya lìquida,
mancha mis zapatos charolados
y por eso con la poca velocidad
y reacciòn que le queda al cuerpo
me fundo en el àrbol màs cercano.

*te vi pasar*

viernes, 17 de febrero de 2017

 Siempre me gustaron las plantas de hojas gruesas, carnosas, sin flores. Supongo que por ese sentimiento de mirarlas y disfrutar como crecen sòlo con un poco de agua. Y no es que todos los dìas hay que atenderlas, con un cada tanto basta. No son exigentes. Saben que pedir de màs no lleva a ningùn lado.
Las flores, algunas lindas, no son mi fuerte ni preferencia. Y ellas tampoco me prefieren.
En casa mueren. O se van del lugar asignado. Caen al patio de tierra y se reproducen como si nada. Este año, la menta se transformò en un bosquecito para los caracoles.
Tuve una sola planta a conciencia con flores; eran  acampanadas y muy  amarillas con un leve tornasol anaranjado. Regalo de mi hermana. Porque sì. Porque quizàs en ese tiempo nos llevabàmos mejor. O cada cual cumplìa el rol familiar que tocaba sin azar.
Las plantas estàn enormes. Crecieron y se extendieron por el patio. Rodean la vereda. Cada dìa, cuando salgo al trabajo, les hablo y las alabo. Son hermosas.
El portòn ya casi no abre. Yo sì puedo, porque le conozco la maña. Pero ahora tengo que salir a la puerta y atender. Mamà, amigos, hermana, tìos, conocidos, la que cobra las rifas y cuotas solidarias de las instituciones, ya lo saben. Y avisan el dìa y horario antes de pasar por casa, asì les abro el portòn vestido de suculentas y crasas.
Vos no lo sabìas. Y a lo mejor pasaste y pensaste que la casa estaba abandonada.

A lo mejor.


jueves, 16 de febrero de 2017

Pasa que cuando preguntaron por vos no supe còmo contestar hacièndome la superada. Y dije que me hacìa la superada, pero que no querìa hablar de vos. De vos, no porque de verdad no quisiera. Querer querrìa siempre, pero vos no. Larguè un categòrico "no gusta de mi". Un poco adolescente la postura. Pero la postura del cuerpo fue cambiando. Estaba derecha, y empecè a encorvarme. Bicho bolita. Casi lloro por recordar que tengo que no gustar màs de vos. Vos, que ni idea què sos, pero quedè en la construcciòn de años atràs. A lo mejor mutò. O yo me equivoqué. Mutaste o no sos lo que pensaba que eras cuando te conocì.

¿Todavìa se sufre cuando vas creciendo? Te juro que pensaba que eso con los años no existìa. Dijo mi amigo. Con asombro. Con burlita. Con un tono de gracia.

Le contestè que sì. O que yo sì. Sì. Siempre se sufre. Se sufre o yo sufro porque necesito todo ya. Las palabras directas. Escuchar "no me gustàs" .

Es ansiedad, me contestò. Sos ansiosa.

¿De què? No. Sì. 
Ya se. Soy ansiosa, pero acà el abandono es letal y claro.

Y llorè. Toquè el metalofòn. Hablamos de los objetivos y proyectos para este año.

Despuès fumamos y reìmos mucho. De mi estupidez. De no gustarte. De los estados virtuales de las gentes.
Gentes. Gentes que son habitantes de este pueblo chato. Sin avance a la nada màs que al fascismo. Reìmos màs. Una aldea  de base menonita pero con la fòrmula: mujer esposa docente/marido milico. 30 años y al menos un hijo de 5. Otro en camino. O el objetivo es otro en camino. El objetivo es parir y comprar un auto màs caro que los vecinos de al lado. Pueblo facho. 
Horrible.
Seguro que acà en cualquier momento realizan un petitorio para exigir una estatua a los policìas caìdos en servicio.
Hay que incendiar patrulleros.

Hay que prender fuego todo.

PD: imprimir esto, corregir las faltas ortogràficas, mejorar la redacciòn  y pegarlo en el cuaderno de juntadas.(el violeta )



miércoles, 15 de febrero de 2017

Ayer no dormì. Cerrè los ojos desde las 6.28 hasta las 7.03 horas que sonò la alarma del reloj. El reloj bonito. Bonito porque vino con ese color verde agua y la hermosura es que era de mi abuelo. Aunque no duerma, y el cuerpo duela un poco màs todos los dìas, el ruido del reloj me gusta. Es inspirador. Esas campanitas se mueven, derecha-izquierda-derecha-izquierda.
Dejo ese ruido al menos cinco minutos. Esos cinco minutos gloriosos de chirrido. El chirrido que sòlo yo tengo el privilegio de escuchar y que años lo hizo mi abuelo. Mi vecino se fue a trabajar a las 6.
Volviò la rutina al barrio. O el barrio, quizàs, no habìa dejado la rutina, sino que yo estuve ausente pensando en por què no fui suficiente para vos. Ni  tan poca cosa puedo adjetivarme desde vos, porque ni un vaso con agua querès compartir. El agua. Siento el goteo sobre el techo de chapa. La chapa que me cortò el costado del pie y casi me desangro en la puerta de casa. Me dieron la antitetànica, me pusieron azùcar para calmar esa sangre que salìa infinita, me vendaron, hicieron torniquete, mi perro me lamió la herida y alguien lo espantò. Y a mi en ese momento no me espantaba la idea de desangrarme. Me espantaba la idea que jamàs vas a estar para cuando el cuerpo empiece a romperse.

Se me està rompiendo el cuerpo de a poco. Un poco es a modo de castigo. Lo privo de calorìas porque pensaba que eso te molestaba. Algùn rollito que tenìa de sobra. Despuès me enojè conmigo por pensar tamaña tonterìa. Pero de todos modos, el cuerpo se me està rompiendo. Las piernas acusan dolor detràs de las rodillas. Justo en las articulaciones de avance ¿què detiene la coordinaciòn y la sanaciòn? No se sana el cuerpo roto de un dìa al otro. Ese otro dìa. Esos dìas. Los dìas que pasaron y vuelven a aproximarse. Se aproxima màs el dolor punzante porque vos estàs pròximo a ellas y distante de mi. Distan tus propòsitos de la nada mìa. Y asì el cuerpo se rompe màs.
 Cuando entiende que tan fàcil sos de convencer. Que te convencès que tenès que asimilar la imagen pùblica de los otros. Los otros que son un instante en una foto y despuès el vacìo que no estàs viendo. Y ahì sos tan bàsico por no ver. Por no saber que esas reflexiones son citas de libros. Plagio de fotografìas. Repetidas las cosas. En pose de sonrisas. En una nube de mentiras. Son mentiras. Mentiras las nubes que estoy viendo ahora. Ahora tratando de estallar el cuerpo asì se desprende de lo que creò e inventò de vos. Que vos sos nada. Nada, con un poco de talento para algo y listo. ¿Hasta dònde vas a avanzar con la frivolidad y los gestos efìmeros de los demàs? Los demàs que no me importan. No encajo en tus amistades. Tus amistades que no sabès nada. Y yo tampoco. Pero no quiero màs amistades. Tengo libros, pelìculas, acuarelas, crayones, lapiceras de todos los colores, fibras, microfibras, muchìsimos papeles, creaciones en cinco cuadernos a la  vez. La vez. Otra vez. Otra nada. Pero cuando el cuerpo empieza a romperse te das cuenta què es lo que necesitàs de verdad.

Ayer no dormì. No duerno mucho. La verdad es que tampoco digo que sea desvelo o insomnio o alguna enfermedad. No puedo dormir si el libro que empecè a leer no llega al final. Esos finales que después de llorarlos o reflexionar, necesito verlos en otro formato. Busco ese otro formato. Miro la pelìcula. Preparo el tè. Saboreo el tè y anoto las cosas que se rescatan de esos formatos. Alguna vez, descubro ilustradores. Ilustran los olores que lo sensorial no te da. Ilustran las cosas que no estàn, detalles. Una vez un artista dijo "no leì el libro, me encargaron el trabajo y me guiè por el tìtulo" . Y fueron las mejores portadas. A veces los artistas de verdad tienen esas cosas que me enamoran. Percepciòn. Intuiciòn. Una magia  de creatividad desenfrenada. Una ilusiòn en trazos seguros. Aunque a muchos de ellos tambièn se les haya roto el cuerpo.
El cuerpo de mis artistas favoritos. Sì, son los cuerpos, pero terminan siendo uno. Sentirlos quebrarse. ¿Por quièn/es habràn llorado? ¿Lloraràn? Llantito inmaculado en mis pensares. Ese pensar que recuerda a los otros, otras y otres y demàs que decidieron finalizar con el dolor final la existencia.

Y reflexionè sobre còmo llegaste a ser el que le dio el dolor a mi cuerpo. Mi cuerpo que se està rompiendo por tu desdèn. Y no dormì muchas horas. Pero descansè lo suficiente. E imaginè que entrarìas a la lista de mis artistas favoritos que se quitaron la vida. La vida que dejaron con suicidios romànticos, rococòs y sublimes o con muertes absurdas pero no paradójicas. Quizàs en algùn momento pegue en alguna pàgina los dibujos que hice de vos. Y ponga fecha de la muerte. La muerte que no es tuya, sino mìa. Un homicidio con dolo. Donde ni siquiera necesitàs observar còmo vas rompiendo mi cuerpo. Sabès que sos bueno en herir.


Y aunque estè herida disfruto del chirrido del despertador verde agua. Porque cuando apoyo la mano en ese despertador verde agua, me doy cuenta que puedo aguantar lo insoportoble y que tambièn se còmo frenarlo.

Me pregunto, hasta el dìa de hoy, còmo fue que te dejè avanzar tanto.


Es amor me dijeron.
Y naciò una puntada en
el corazòn.
Es amor, repetì.
Entonces no quiero amor
y el cuerpo empezó a doler.
a romperse.

martes, 14 de febrero de 2017

a paso ràpido se cruza la plaza.
en la mano el vino en cartòn
cerrado con cinta aisladora
para no chorrear.
un escupitajo a la rueda de un
auto mal estacionado
una rayada con fibròn indeleble a
la pared y una carta escrita a destiempo.

todo en una hora.

no se llega.

quedè pensando en
por què si hay humedad
no estàs predispuesto a
ofrecerme tè.

aunque lo sepa.
quedo pensando.


viernes, 10 de febrero de 2017

al Sol se tendieron los fracasos
y asì el cuerpo quedò libre
de vos.
al fin, todo abrazo con olor
a madreselva y jabòn de lavanda,
se puede disfrutar.

sirvo el tè
cuento un chiste,
otro màs,
apunto frases que hacen
reìr hasta que el aire parece faltar.

todo pasa en càmara lenta y sigo
sin entender por què si como Harry
ya sabìa el final del cuento
insistìa en que podìa cambiar.

quizás la trama,
los diàlogos,
pero el no verte accionando en lucha,
ni sudando el verano
quemando gomas, cortando calles,
sosteniendo pancartas, banderas....
el no verte, ya sabìa que eras artificial.

te escucho hablar, te devuelvo una sonrisa
por el tè. no te respondo a nada.
sos retòrico. te idealizo de esa forma.
me levanto y te escupo.
te saco la taza
corro por el patio
y te grito muda
un gigante amor.

es el chiste final .
tengo en las manos esos fanzines
atados con lanita amarilla.
los lamo y retrocedo en el tiempo
levanto la mirada otra vez
y estàs ahì.
refriego los ojos
para saber si es cierto
o si el insomnio, los dolores que me causàs,
màs el litro de cerveza
estàn creando alucinaciones.

y no.
creo
que estamos acà.
en este pueblo lleno de
calles de tierra
donde la luna enorme
està empañada
y donde los perros
estàn panza arriba
pidiendo agua.

donde los planes para
el sàbado no puede ser un recital
ni un cine,
ni una charla-debate sobre arquitectura
ni un lugar para sentarse despuès de cualquier hora.

sòlo habrà corsos,
donde tiran harina,
bombuchas,
las mascaritas te corren
y por ahì te cae en la cabeza
algùn recuerdo perdido
que ya no vale nada
y por eso no te lo puedo contar.

y empiezo a observar tu cara seria
tu expresión de asombro
las sonrisas que empiezan a nacerte
y las emociones que te sacuden un
poco el cuerpo.

estàs escribièndote con ella,
me lo dijeron, me lo dice la intuiciòn,
lo señalan con cartel luminoso los corazones
voladores.

y sigo lamiendo las hojas
ahora sin tiempo,
con todas las cositas que lastiman
pensando sin querer pensar
en còmo te convencen los espejitos de colores,
las apariencias bàsicas y
 en lo cobarde que sos.

*novoyaranciddetumano*prendofuegolaentradacontunombreescrito*loescriboenelcuadernito*
*gederladecepciòn*perosiempreconamor*


jueves, 9 de febrero de 2017

Me cruzo de piernas por diez minutos, luego las estiro.
salgo detràs del escritorio y camino un ratito.
riego las plantas, mientras hojeo las oraciones borrosas por la distancia.
vuelvo al primer lugar, sacudo las migas de la silla.
sonrìo despacito, para no
herir a los mùsculos que hace tiempo no se movìan.

ahora sì, la sonrisa es de un:  lo sabìa, me parecìa, era obvio o algo de eso.
tan evidente lo que ibas a hacer que ya no me sorprende en nada.
sos màs de lo mismo. actùas como los tips bàsicos de manual.
machito de nada.

ahora, despuès de lo que hiciste, se que habrà un pròximo nivel en
donde voy a llorar un poco màs, hasta que los sentimientos queden envasados al vacìo.
¿por què me desprecio tanto queriendo esas cosas, prototipos de palabras en
boca de personas que sòlo saben mentir o usarte como algo desechable y que
gustan de las frivolidades de apariencias y falsas seguridades?
se merece nuevos cuernos, me dijeron. y no hablè.
pero algo se jodiò en el estòmago.

me voy.
llego a casa y
me siento en el patio, tomo tè y como galletitas naranjeadas.
pienso que triste sos para los demàs  y para vos mismo y no saberlo.

tu ego te queda mal y es el chiste fàcil
de cualquier conversación.

siempre de los amores ajenos ligo algo colateral por culpa de su pasado.
ahora sì.
punto.


jueves: dìa zodiacal,
el de las buenas noticias
augurios
novedades.
el que se instala con energìas
pròsperas para vaya saber què.

el mismo encabezado,
los mismos buenos dìas
cansados y en tono de
eses arrastradas en bostezos.

nuevas cosas por ser descubiertas,
emociones enterradas
y el sol que pica.

hay viento suave
hay olor a panaderìa
hay soledad en las calles
y el perro que salta y ladra,
corre a los teros, a los chajàs...

vuelve.
se va.

vuelvo
me voy.

miércoles, 8 de febrero de 2017



-escribì tus deseos
-no creo en los deseos.

-proponete metas
-me da fiaca.

-creà una lista de cosas que quieras.
-no me van las cosas. no me importan.

-realizà una actividad que te haga sentir bien.
-camino. leo.

-algo que te ejercite.
-leo.
-ejercicio
-lectura
-que te mueva
.-me mueve la mente
-eso no sirve, no cuenta.


y todo sale bien porque todo anda mal con este alrededor que cerca y agobia,

*lasgentes*ysusdecires*
me gustan las casitas donde tienen la
 ropa colgada a la vista,
o sobre los alambrados,
y tambièn ver cuando exponen
sus alfombras y acolchados
ventilándose sobre el marco de una ventana.
me gusta ver còmo sacuden el felpudo
azotàndolo sobre un árbol,
y escuchar teorìas sobre si
el escobillòn hùmedo debe quedar secàndose
al Sol
hacia arriba o en su posición habitual.


me gustan las casitas simples, con patio còmodo
donde la manguera en verano es màs pileta que la pelopincho,
y donde llenar baldes y empaparse es lo sagrado de las
tardes siesteras.

me gusta mirar si tienen las ventanas abiertas,
si tienen tele, si tienen radio, los muebles, y
si  hay Biblioteca.
a veces quedo parada, en puntitas de pies,
con ojos escudriñadores, adivinando què hay màs
allà de lo visible.

siempre alguien me descubre. y le sonrìo.
y le cuento que me gusta su casa por algùn motivo.
pido permiso y les saco foto.

olì calles regadas y flores frescas.

seguì y busquè la altura,
los numeritos escritos con latex de color,
algùn que otro en madera, pero siempre o casi en la mayorìa, los canastos
de basura entorpecìan la lectura.

perros, muchos. gatitos tambièn.
me gustò el aire, no tan pueblo pero no contaminado
como en la ciudad.

quedè analizando el lugar y pensè:
ojalà me quieran acà.
en donde nadie me lastima.

*tolosapiola*


martes, 7 de febrero de 2017

un acierto con cero probabilidades.

soñè con vos sin querer y vi lo que
siempre quise no ver.
tambièn con los perros ladrando
aturdiendo los pastos en crecimiento
con raìces amarillas.

la contractura cada vez ilumina
màs el insomnio.
estaba tan tranquila, sin sentir amor,
que tuviste que reaparecer para
herir  todo lo que hago.

sabès que sì, tendrìas que saber
que se puede vomitar de tristeza,
que las tripas se retuercen
y el cuerpo se despliega en la cama
penoso de incertidumbres.
que el alrededor se vacìa de
expectativas. Que ya todo es nada,
Que la emociòn quedò suicida.
al menos mis emociones bailarinas.

y se que
ya no puedo volver a mirarte,
ni cruzarte, ni saludarte, ni nada.
que ya  sos nada de nuevo.

sòlo un poco de pasado adolescente,
un pique ràpido por la cuadra de tu escuela,
y una escondida detràs del monumento para
espiarte.

un boceto de sonrisa. nada màs.
de nuevo.



lunes, 6 de febrero de 2017

hay muchas constelaciones
desfilando en tus talones.
figuritas en la pared
gomitas multifrutales
babas que caen sobre tu hombro
y mi sonrisa imaginando el momento
en que veas que manchè tu ropa.

sòlo  imagino
no es real.


Ella hubiera querido decirte muchas cosas, aunque por supuesto, las expresò pero no las escuchaste. O sì. Pero no comprendiste. O sì. Para mi: sì. Pero està bien que lo disimules, hay situaciones que no hay que cargar por màs que sean propias.
(punto para vos)
Ya no importa tanto. Ahora ya no. Ella a esos motivos los guardò en la caramelera, todo es muy dulce.

Hoy a ella se le inundò la casa, en la parte que vos decìas que era divertido pasar horas con los videojuegos. Y en esa esquina donde se pegaban los chicles generando gritos e incluso una discusión con finalidad de dormir en el sillòn, se vino abajo una parte de la pared.
Ella no se inmutò en absoluto. Ahora vos, seguro, andaràs elèctrico por ahì. Vibrando.
Despuès se cortò el gas. Aunque la temperatura era baja el frìo no apareciò.
El frìo fuiste vos, pensò, al parecer. Yo tambièn, pero no tan glacial. Pero sì doloroso.
El viento jugò muchas horas a derribar lo que parece tan fuerte en este planeta.
Asì, como la verdad te dejò en baja a vos, ese martes despuès de las cinco de la tarde.
Ella escribiò una carta y acaba de seleccionar la modalidad de normal para que llegue.

*revisà el correo*

y con toda la informaciòn en la cabeza
saliò despavorida corriendo hacia la
calle lateral de tierra.
buscaba la calma que el viento
le iba a dar aunque estaba tirando
àrboles, chapas y desarmando abrazos.

ya imposible le era quererte,
inimaginable que eras eso. y asì
escupiò cuanto pudo,
para de esa forma lograr exorcizar
los besos que llegaron terminando la primavera.

tanta maldad en una persona.
tanta estupidez.

corriò a los saltitos, sonriendo un poco,
sabìa que tenìa que hacerlo para no comenzar jamàs
nada màs.
ya con lo tuyo fue suficiente.
no hay que confiar. no hay que confiar.

dio tres trotes y asì, saltò al aire,
pierna izquierda estirada en primer lugar,
pierna derecha doblada para cualquier lado,
brazos en pose de amortiguadores,
asì con toda la furia
se tiro de culito en el charco.


y chapoteò, contenta de tener, al fin,
una verdad para olvidarte.

viernes, 3 de febrero de 2017

tosì libros

vestì calles

rompì amistad con el Sol

gritè al perro

el enojo apareciò en forma
de baterìa no cargada


temì por no tener lo que querìa
(y asì fue)

me empachè de nostalgia

escribì las charlas que pasaban
recortadas al andar sin saber
que estaban naciendo.

cantè en una fila de espera una
canciòn de 2002 y pensè "es buena señal,
es capicùa"

sentì dudas
algo que picaba en los sesos.

2002 fue cuando te vì,
recordè el tranco particular
de tu andar
pelito desordenado

y
el
fanzine
cosido
con
hilo
abandonado
entre
ropa
de
galerìa
donde
aprendì
tu
nombre
y
lo
lejos
e
imposible
que
eras
para
mi.


reì
siempre tan cursi imaginaria

y tratè de  no pensar
en vos como personaje de novela.
porque sino, vuelvo
a no saber què hacer con
todo lo que  es real
y tanto esperè, marejada de discurso
errado,

ahora, anda la suerte  en proceso de
 abortar las ilusiones por
lo tremendo que fueron tus besos.

y cuesta saber que tu paso fugaz
sirviò para recordar que el amor
se deposita en un lugar ùnico

crecieron los intereses corazoniles
y nunca lo supe.

 los caprichos son malditos
con su don de renacer
y lastimar.
en forma de insomnios
ojeras
y la conclusión
que
querer
sirve sòlo
para deprimirse.
ahora, ante tu desprecio,y a modo de rezo imaginario
recito "Queja"

ya no amar.






miércoles, 1 de febrero de 2017

sì, acà, empapada de ensueños
amasando el barro.
despidiendo desde los poros
las tristezas.
ya estoy purificada,
 limpia de pesadumbres
perfumada por las enredaderas.

sonrìo y trato de practicar el
estar derecha.

exhalo el alimento de los árboles
e imagino a la Luna reciclando
la basura còsmica.

ella limpia el cielo.
nos ama.


soy tan vulgar en mis sentires;

aunque te vea de reojo y estè ausente
en la charla y no sea parte del entorno,
mis mejillas van tomando color rosado
hasta volverse un rojo tomate.

el leve sudor tibio que nace en la
palma de la mano logra que la pequeña
fuerza que alguna palabra tenìa para asomarse,
vuelva a recostarse sobre la vergüenza.


el temblor ligero de las piernas se aferra
abrumado sobre el pasto recièn cortado.

todos nadan, se empapan, se salpican,
se sonrìen, se hablan,  se cuentan novedades
de vacaciones.

y mis brazos en un intento de saludo
se zarandean torpes. no se entendiò.
nadie responde. nadan crol.

apreto contra el pecho al libro en un
tono de caricia exagerada
y busco la puerta de salida.

me voy. con las mejillas coloradas,
con palabras atoradas, pero con
la simpatìa de tu desdèn veraniego.

martes, 31 de enero de 2017



supongo que algunos personajes no deberìan
morir,

algunos rollitos no deberìan haberse velado...
pero todo es sì

y hasta encontrar todo lo que necesito
para estar un poquito mejor
tengo que viajar
y ver una nueva casa para habitar

y pienso que si hay tilos cerca
no serìa la indicada.

tomarè vacaciones en marzo
como los jubilados.

espero que las cursadas arranquen en abril
y que las entradas al quiròfano sean en febrero

no desayunè. otra vez.
dormir tarde.
imantando desvelos
para no pensar en la muerte venidera.

hay dos bichitos de luz copulando
y una araña los quiere atrapar
(porque no la saco)

la pared se raja cada vez màs
las ratas rondan en el techo
el perro ladra y salta rasgando la ventana
los gatos pelean.

hace calor pero tengo medias. no tengo un par sano.
no tengo zapas en condiciones.
encontrè un pantalòn largo y es espantoso.

*renunciar a la escuela*

dejè la cerveza, por una teorìa.
saquè cuentas y creo que necesitarìa una bicicleta.
-pero me da miedo en la ciudad-

adoro mis nuevos libros, no tienen puntas bàsicas,
son redondeadas y las hojas con dibujos plateados brillantes
hacen que cuelgue en buscar formas escondidas.
(no hay, creo)


traje barro a la casa. y no tengo fuerzas
para sacar la rama caìda.


acà: absorta en si de verdad deberìa
tomar decisiones o dejarme arrastrar


deberìa comer rmenos hummus y tomar màs agua.



...hay veces que no entiendo las ideas en la libretita y queda todo embrollado...

lunes, 30 de enero de 2017

para vos fue esto
o llegar hasta acà.
con los pies solos
y las manos en alto.

cuatro maderas sosteniendo
chapones y un durlock cortado,
es el refugio en esta tarde
fresca de tristeza,
en donde vomito de dolor.

insistir no sirve, tampoco importa
ni es necesario, la propia destrucción
de las palabras que saltaban el alambrado
clavàndose las espinas de los cardos era la
premonición de lo anticipado.

este lugar no tiene puerta y el viento entra
hablando un poco a las herramientas y otro poco
a la vegetaciòn. Oficio de medio.

pregunto si debo irme del lugar,
si les molestaba mi presencia en esa uniòn
de ventoleras y olor a òxido.
   ....            .....             .....
Me fui, pero guardè en el papel
todo el frìo y la magia del escondite.

viernes, 27 de enero de 2017

-

y es en la nubosidad de la vista que
te presiento  presentàndote
al encuentro que no es con mi sentir
abarrotado de dolores, pesimismos,
nostalgias y  algunas derrotas. Y ademàs,
como si fuera un plus de angustia,
tengo la cicatriz
de una estaca de madera en el ojo.

tu ideal, lo sigo sosteniendo en la desnudez
del devenir  inquietante a la reacciòn que
estàn respirando flores de primavera en verano.
ellas asfixian las paredes de la casa e inundan
con  humedad guardiana los cimientos que ceden
sumisos y en ecos al follaje,
arrojando ahogos nocturnos
en cada habitaciòn..

y asì, nacen y se reproducen las horas cenizas
que impiden alcanzar a la Biblioteca.
y lloro.
lloro con anticipaciòn tu ausencia que punza en todo momento.
lloro nombràndote con la cara sobre las rodillas
y sosteniendo las piernas,
alucinando consciente  que jamàs
tendrè otro abrazo astillado de sueño y cansancio.

jueves, 26 de enero de 2017

...................................

estoy enredando los dedos avaros 
revolviendo la ensalada de penas
tirando las cosas que escribì por un vos inexistente,
el cuadernito cada vez màs  tedioso de sobrellevar y mirar,
 la foto desenfocada, los dibujitos (bueno, sòlo corazones) y 
esa cosita que està saltando debajo de la cama. Insomnio es.
no merecès nada. sos uno màs.
un niño triste fingiendo campañas de amistad.
tenès una correntada de falso optimismo
y no podrìas ser un instrumento de relajaciòn
para mi cabeza que està generando electricidad 
mientras avanza encolumnada por tu espalda cuando te  piensa
en pesadillas que hacen llorar pero que existen para  aceptar el despojo; y la mente
se 
promete  no idealizarte  màs.

se miente.
ya se.

inventa todo.
tambièn.

pero que corrì en mi peor estado fìsico  para cruzarte
es verdad.
porque un dìa el corazòn reventò contra una cortina
metàlica.
y en su lugar se instalò un rayo infrarrojo
con el que  mido tu ànimo y energìas.


estoy enredando los dedos avaros
porque toman decisiones sin mi.

ya no te espero.
no podrìa querer a alguien asì

de alma esplèndida y triste.
y que no necesite de mi complicidad.

pd: igual te invitarè a  florear. mis dedos se desanudan con causalidad.

miércoles, 25 de enero de 2017

..................

Mencionè, en un pequeño argumento,
las palabras:
 follaje, idòneo, resarcimiento, presidiarios
y otras màs.
despuès supe que sòlo fue algo
mental por huir ante las cataratas discursivas de
los ensimismados que  rodeaban a mi masa corporal.

el lugar olìa a caminata suspendida
y las cortinas tenìan el mismo detalle
que mi ropa interior.

huì a la lectura que estaba al alcance.
revistas que daban vèrtigo por creerlas reales.
el horòscopo, secciòn favorita para dar sed,
auguraba un buen ciclo. un hazlo tù mismo afrodisìaco,
muy positivo. casi  podìa sentir que estaba abrazada
por capricornio retrògrado, por libra balanceando todas
las no decisiones mòrbidas,
y por la misma flecha que me identifica potenciada en
arrumacos larvarios.

era la primer semana que estarìa genial el cielo.
no desconfiè del astròlogo, pero sì que en veinte lìneas
de sugestividad visionaria y predictiva
existieran tres faltas ortogràficas.

volvì al soliloquio mental y no te enviè mi declaraciòn
de conceptos que estarìas esperando recibir
porque Jùpiter  hacìa posible que asì pensaras hoy.
no creì nada.

( supongo que esa decisión estaba prevista en el parte diario zodiacal, ya que despuès de horas  di vuelta la pàgina. supe que continuaban las predicciones  y decìa que mi intuiciòn estaba en alza. quedè sumergida en contradicciones ¿te hubieran servidos los conceptos?  )

........................-....

habitàs en cada ruido del segundero,
y en la alarma diaria que se pospone
para descansar un ratito màs.

estàs impregnado de actos inevitables
que se despiertan cuando la tarde
decide ragalar un poco de frìo
y otro tanto de lluvias que sangran condolencias
ante nuestro silencio que se cree relàmpago.
porque naciò cansado de reinventarse.

en la casita despintada de tiempos,
las flores del portòn se inmolan
los pastos se suicidan con insectos
y nuestros pies vestidos de puertas
se hunden en barro plateado.

nadamos.
en esa pequeñez de no necesitarnos
para avanzar hacia las caderas del sueño
que està cosiendo a las nubes para que dejen de
desnudarse y largar a la tierra pedazos de su alma lìquida.

y  logramos crear  un  arcocoiris pixelado
de emociones y colores lavados a mano.

*hacemos buen equipo*



martes, 24 de enero de 2017

...................................

tengo la correa en la mano
lista para que la uses.
no significa que podès dominar
sino que yo decido que
vos puedas hacer lo que quieras
conmigo.

no es necesario un collar,
atala en los tobillos
y dejame suelta en tu
 montaña de talento.

no tengo bien la vista
tampoco el oìdo,
pero sì el olfato delicado
y un paladar que sabe
saborear los pasos
que vas dejando.

la libido se alimenta de
esas distancias tumbadas
en diagonal, que duermen siestas
de colores sobre tus suspiros
de cansancio.

tengo el cuerpo desnudo
porque serè invisible para
el alrededor. hoy, como casi todos
nuestros dìas venideros, las personas
estàn y estaràn embelesadas por los ruidos
de charlas vacìas.

desplegate un poco hacia el costado
luminoso de insectos voladores
y tratà de comprender el gesto que estoy
alardeando embalsamada de dudas:
mi mano ofrecièndote la correa.


lunes, 23 de enero de 2017

.......

son colores
son flores
son cosas simples
collares de perlitas plàsticas
decorando el cuello de una nena
que se corre el pelo de la cara
mientras gesticula haciéndose la pitucona.

el sol se mete en una
 piedra transparente y sale
con brillo cegador. la señora
que la guarda en su cartera comenta
que el vestido de Vilma le queda pintado a Liliana,
porque tienen el mismo cuerpo aunque no la edad.

y que Julio no sabìa que ya era Lunes y que
tenìa que volver a trabajar la otra semana.

que los chicos preferìan quedarse
en el departamento y no bajar hasta la playa.
culpa de la crianza de los padres, se dicen entre ellas.
dueñas de verdades varias. la impunidad de la edad, pienso fugaz.
tiran yerba y me ensucian los pies.
no piden disculpas.
se rìen.
no me hace gracia.

sigo absorta en el libro mientras la sombra
protege del Sol.
No me gusta el mar, meterme en el mar,
me da terror chocar con otros cuerpos,
tragar el agua
los cuerpos que dejaron de respirar ahì.
que se aparezca un tiburòn, un cadáver,
algùn objeto indeseado.

es inevitable absorber el olor a oceàno y coleccionar sin
proponèrselo esos restos de  caracoles medios violàceos y en degradè .
(por suerte una ya no es vìctima a que te regalen un reloj
de caracoles formando la figura de un ratòn)

los vendedores de churros pasan cada quince minutos,
creo que todos son del mismo patròn.
el de los pirulines y el de los avioncitos de telgopor
no necesitan marketing. se venden solos.

una señora vende  remeras que trajo del Once y quiere
dar conversación.

hace mucho calor, la gente grande critica, los medianos
se tiran sobre la arena y los chiquitos gritan y lloran ante
cada formación de olas.

detesto el mar.
detesto la gente.
los espacios abiertos.
los que te  charlan porque sì.
los que te dan un pelotazo por error
y esa gente que pasa, te miran y algo murmuran...

sì amo la sombrita,  enterrar los pies en la
arena hùmeda, garabatear sobre la arena, jugar
a hacer volcanes, meter la mano en un hueco donde
el agua va filtràndose para imaginar una inundaciòn.y
de sacar la conclusiòn que si existiese en ese lugar un hormiguero, ellas sabrìan
còmo reaccionar ante las aguas.
amo el olor  a la madera mojada que llega desde muy lejos de donde termina el mar,
 al de los  yuyos de las dunas, el olor a aire salado,
y amo el vientito caluroso que hace picar los ojos.
Pero màs que nada amo estar sentada sobre la manta con mi canasta de mimbre
repleta de comidas y jugos frutales.llenarme de  los sabores y de los colores.
amo estar lejos capturando a travès de la càmara.
amo leer asì....
asì amo la playa mientras se que los demàs me critican por el aislamiento.

Divago contenta en la narrativa
hasta que los rayos del sol,
que pasan por
  las perlitas transparentes
que una nena llevaba pitucona adornando su cuello,
hacen nacer colores que pican y
me devuelven a la realidad.

ya no hay tanto verde,
porque tengo de guardaespaldas
el ruido de las màquinas
construyendo edificios.
màs edificios.

y ahì, puede ser que ame un poco al mar,
porque me da pena
que todos sòlo quieran sus aguas en un perìodo corto
pero no quieran protegerlas.

entonces hago un cartel, una pancarta, uniendo
las hojas A4, y las pego en palitos.
me cerco con palabras  que protestan a la indiferencia.

pero los veraneantes sòlo se preocupan por
tener un buen protector solar.

quiero tratar de no pensar
en las consecuencias de tanta
pasividad ante la invasiòn del concreto.

y eso sì que es triste.


pobrecito el mar.