lunes, 25 de noviembre de 2019

sangrò mi mano intrusa,
cuando por pura osadìa abriò
un poco màs la puerta y retirò

los vidrios estallados
que decoraban el asiento trasero
del auto chocado.

¿qué hacès?

quiero dormir una siesta acà,
quiero que vengas y nos besemos
quiero tirarme sobre el capot
y sacar las bolsas

y hacer carteles nuevos.

y lamer las partes que se deshacen

ofreciéndose a la visión.

no necesito mil dólares.

sòlo no preguntes què hago.

pero traeme azúcar para cortar la hemorragia,
y si es la misma que usàs para las palabras: mejor.

martes, 19 de noviembre de 2019

una temporada donde enjuagaba
los deseos con tu transpiración.
almorzaba, cenaba, merendaba a destiempo
pero te desayunaba puntual. incluso de noche.


y quedè  haciendo burbujas en la mar,
observando un punto del horizonte.

soñando. esperando ver la cola y las plumas de algùn dragòn marino,

ansiando la gran ola para darle propulsiòn a la cuerpa,
y elevarme, y sentir frescura,
tan similar a cuando intentaba besarte. tan tus besos.

delirios infantiles
de un enamoramiento tardío y poco
narrable.

jueves, 14 de noviembre de 2019

Con bordes casi negros y una sucesión de espasmos lumínicos que recordaban una secuencia a través de un fenaquistoscopio.
 Dancemos y que toda la corporeidad confíe 
en el concepto más romántico del alma, 
de las profecías, 
de las voces que escuchábamos algunas veces cuando nos encontrábamos haciéndonos promesas que chorreaban esperanzas. 
Dancemos tanto hasta fundirnos. 
Hasta generar nuestras propias tormentas y lograr vivir en un adiós constante con nuestras manos anudadas. 
Seamos un estado plasmático de logros desmedidos en cicatrices.

miércoles, 13 de noviembre de 2019

como vìa làctea, hermosa y atrapante en 

cada luz de estrella.
 masa de condensaciones. 

se queda la vista en vos. analizo palabras dichas

y las traigo a estamparse en este porro mal armado.

regalo adelantado. 
no se què decirte.
y eso es todo.

y sòlo sonrío y me gusta asustarme 
por gustar de vos.


si hubiera sabido que era la ùnica vez, me hubiese cuidado 

para quedarme en tus hombros.

pero soy queja. y un no constante.

martes, 5 de noviembre de 2019

ojalà tus brazos sostengan esta espera
que me convierte en mi propia mazmorra.

ojalà no te des cuenta y extiendas
tus manos por todo mi pecho
que se desintegra por tus besos.

ojalà te hayas olvidado de mi
y vuelvas.