En cuanto se desprende un tercio de la nube
su forma antes vista del desmembre sigue igual.
La amputaciòn absorbe la claridad y
se ondea amorfa y opaca transparente.
Es una piel nueva desplazàndose y creando tres noches
de aire sabor tilo y madreselva.
Se trenzan el viento y la conchilla que rebotan los
dos siendo uno
en los brazos. en las piernas. en la desolaciòn
y en la pèrdida de la orientaciòn.
Los yuyales, las totoras, las flores silvestres
se latigan salpicando lodo, agua estancada y
mosquitos. Cuando nuestros pies aplastan la vegetaciòn autòctona
se develan caracoles hambrientos y
y cascarudos disfrutando la tierra fresca
del camino de las hormigas. Las hormigas empiezan
a dar cìrculos. Las hormigas son coloradas. Las hormigas son chiquitas. Y pican fuerte.
Entonces, la vista queda en el sabor del pasto hùmedo
para adornar todas las mentiras oìdas ese dìa.