martes, 20 de diciembre de 2016

edgaralan

Ajam, ajam,

estuve realizando ejercicios para ser positiva.
No funcionaron ( màs que obvia la aclaraciòn)

pero despuès reaccionè que sì.

vivo sin destiempos,  demasiado ansiosa porque ya se còmo deben resolverse las cosas.
y vos ahì, rìgido. onda piola. ignoràndome.

genial.
 porque algo en comùn con la desesperaciòn es
detestar las esperas.

palmada en el glùteo.
seguir como si nada.
y hacer gestos a tus espaldas

se entendiò bien:

todo  viene con retardo a lo que ya quise antes.


me aburro ràpido cuando llega porque lo querìa en otro contexto. un finde es suficiente para descartar los arcoiris del corazòn que podrìan llegar despuès. Cualquiera las no reacciones.

Cuasi conclusiòn: si Pàvlov no funciona en una mìsera charlita,
menos efectivo serà si intento comentar a los gritos detalles del recital
a cualquier parte de tu cuerpo.
las piernas serìan ideales,

mejor

voy al pogo.

entendì que para vos
ahora
casi que
es



tarde.

y memorizo los gestos y cuento cuàntas veces hacès el tic

aunque no oiga


traslado el tic de ayer al momento presente.

ahora, volvì a estar preocupada.

Estoy actualizando las memorias de un no dìa

donde corrì de la mano de un libro
y el otro
se puso celoso.

Era Poe, era èl.

En otra versiòn.

Bastante bicoco en su ediciòn.

pero igual lo quise  fuerte.

Se puso celoso de sì mismo.

yo :ausente
èl : ego

o cualquier cosa para no hacerme cargo que ni cabida a que lo lea

y lo cite

y lo piense

y lo agregue de amigo al caralibro.



sigo evaluando...


*te està reemplazando*

*què miedo que me dejes de gustar*







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