viernes, 4 de septiembre de 2026



 por esa  misma calle las semanas se despiertan,

(no hay cuentas)

y los dìas traman sombras

difuminadas sobre epìlogos 

que se estancan

en el desamparo de la risa

sobre  absurdos descansos

que nadie solicitò

pero lloran  por esa ùltima lluvia

inclinada sobre las glicinas sin podar.