lunes, 24 de agosto de 2026

 y asì, en un nado artificial

con las señas hasta las rodillas  

sincronizados  en el respirar

empujamos nuestro punto de encuentro:

detràs del monte ceniza, 

detràs del grito del rìo,

detràs de la casa que tiene el techo tejido,

detràs de la montaña que se incendia,

detràs de ese sueño que no es tan  profundo

por delante de los dìas vegetales

por delante de las horas desplazadas

por delante de la distancia hùmeda

por delante de los nidos de pàjaros ausentes 

y asì,

en un nado artificial

con las señas hasta las rodillas  

sincronizados  en el respirar

empujamos nuestro punto de encuentro.


 

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